Narra la creadora
Te encontrabas en plena noche con tu computadora viendo que cosas comprar, habían muchas cosas que te gustaban y las compraste. Ibas a personalizar tu habitación, compraste mucha ropa, zapatos, maquillajes, peluches, y demás cosas. Te dijeron que algunas cosas te iban llegar mañana por el mediodía, cuando dejaste de comprar cosas te dormiste. Y al día siguiente te despertaste de manera tranquila y fuiste al baño y te duchaste, vestiste y maquillaste, bajaste y desayunaste unos deliciosos panqueques con arándanos, un batido de frutilla y galletas de arroz.
Tocaron la puerta y abriste, eran varios paquetes que habías pedido, firmaste todo y agarraste todas las cosas, en la sala de estar empezaste a abrir las cosas, lo primero que sacaste fue mucho maquillaje y tres figuras de Hastume Miku.
Las dejaste guardadas ya que supuestamente en la tarde iban a llegar algunos muebles, en los que ibas a poner varias figuras, libros y demás cosas. Llamaste a Inui ya que querías salir con el, hablar y salir a tomar algo.
Inupi🐶
-Hola Inupi-
-Hola? Leiko, eres tu?-
-Sip...te extrañe mucho! Te quiero ver hoy, puedes?-
-Claro que puedo! Hoy es mi día libre en el taller-
-Nos vemos en la cafetería xxxx? Ya sabes, a la que solíamos ir-
-Claro, nos vemos en dos horas-
-Me parece bien, nos vemos, chau!-
-Chau!-
Apagaste tu celular y agarraste tu computadora, seguiste comprando cosas muy lindas, entraste a una página de dulces y compraste varios. Al final recordaste que tenías que verte con Inui, por tal te cambiaste de ropa y saliste de tu casa, cuando llegaste a la cafetería pudiste divisar a Inupi, fuiste corriendo hacia el y lo abrazaste, el se sorprendió enormemente y correspondió rápidamente al abrazo.
-Pequeña! No sabes el cuánto te extrañe..- dijo de manera sincera
-Tambien te extrañe Inupi! Cómo has estado? Cómo han estado los chicos?- preguntaste con una pequeña sonrisa mientras se separaban del abrazo
-Bien, ahora trabajo en un taller de motos y los demás han estado bien, Souta y Nahoya abrieron un restaurante de ramen, y los demás consiguieron trabajo- hablo tranquilo
-Que bueno, mejor entremos a la cafetería! Tengo hambre!- dijiste con una sonrisa
-Jaja~ no cambiaste en nada, realmente te extrañe estos años- susurro el chico de manera inaudible, entraron a la cafetería y hicieron sus pedidos, cuando se los entregaron siguieron hablando de diferentes cosas
-Oye, sabes de que trabajan mis hermanos?- preguntaste
-Encerio no lo sabes? Wow, eso es raro...mira, yo no te lo voy a decir, mejor pregúntale a tus hermanos, no quiero meterme en problemas- hablo Inui con una pequeña sonrisa
-Bueno...no entiendo a qué te refieres pero voy a preguntarles a mis hermanos- dijiste algo confundida, acabaron de comer y pagaron para luego irse a un parque, se sentaron en los columpios y siguieron hablando hasta que Inui tuvo que volver al taller, volvías a tu casa y entraste a un callejón, te habías perdido, el callejón no tenía salida y en eso sentiste una voz masculina atrás tuya y rápido te escondiste detrás de un contenedor de basura
-Oye! Niña, sal de ahí, ya te ví!- gritó el hombre enojado, asustada saliste de tu escondite, era la primera vez que te sentías de esta forma
-No me hagas nada! Porfavor!- dijiste con miedo
-Porque no debería? Eres linda, sexy y tienes buen cuerpo~- hablo el hombre, se acercó a ti y tu te alejabas hasta que tu espalda tocó la pared
-Porfavor! No! No me toque! No me haga nada!!- gritaste con lágrimas en los ojos, el chico te tapo la boca y te rompió la falda te quito tu abrigo y remera, empezó a tocar tu cuerpo y cuando estaba por quitarte tu brasier alguien lo golpeó con un fierro en la cabeza, te caiste al suelo
-Como te atreves a tocar a nuestra pequeña hermanita~- hablo Ran con un tono demasiado intimidante
-Vas a lamentar haberlo hecho..- dijo Rindou mientras se acomodaba los guantes
-Kakucho, llévatela- el nombrado puso su chaqueta sobre ti y te cargo para luego llevarte al auto, te desmayaste...
Narra Kakucho
Cuando ví a mi pequeña Leiko de esa manera, tan débil, asustada y sensible, me entraron ganas de matar con mis propias manos a ese imbécil que la quiso tocar. Le puse mi abrigo y la cargue, se desmayo en mis brazos y la lleve hacia mi casa, ya ahí le encargue a los mayordomos que le compren ropa a Leiko. La lleve a mi habitación y la acosté en mi cama, fui al baño y llene la bañera, le quite la ropa interior y lo admito, me sonroje y puse nervioso al verla desnuda, la empeze a bañar y ella se quedaba quieta, mientras quitaba todo rastro de jabón de su cuerpo ella se despertó y agarró mi mano.
-Kaku~ eres tu?- hablo de manera baja
-Si, soy yo cariño~- le respondí con una sonrisa
-Te extrañe... porfavor no me dejes..- hablaste con pequeñas lágrimas en tus ojos
-No te voy a dejar nunca..- bese su mejilla y ella se volvió a dormir, la saqué de la bañera y seque su cuerpo, uno de los mayordomos me dió un conjunto de ropa interior y un pijama
La acosté en mi cama y me prepare para dormir, me acosté a su lado y la abraze, y quedé dormido junto a ella...
ESTÁS LEYENDO
• La hermana de los Haitani•
Fanfic❌🚫 no copiar ni adaptar está historia 🚫❌ Los personajes no me pertenecen solo el personaje principal y algunos personajes más los demás pertenecen a Ken Wakui.