𝟭𝟬

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SungHoon verificó que no hubiese nadie en el baño e hizo que Sunoo se metiera.

Sunoo se sentía extraño. Sentía que un calor recorría todo su cuerpo, de pies a cabeza. Que aunque se metiera en nieve o coma kilos y kilos de hielo no se le quitaría. Le comenzó a faltar el aire.

SungHoon me apoyó en el lavamanos y solo observó como Sunoo se limpiaba la cara con papel. Cansado de que no quitara nada, le quitó el paño y lo pasó por su rostro para luego limpiar su pantalón justo al lado de su entrepierna, en donde cabe destacar que lo hacía con sumo cuidado, pero que a él extrañamente le había comenzado a excitar. Su entrepierna se estaba poniendo dura. Intentó salir corriendo de ese lugar pero SungHoon no lo dejo —Quédate aquí, no te iras hasta que estés limpio.

—Pero SungHoon, necesito salir de aquí— Ahora estaba sonrojado, no podía ir todo peor aunque quisiera. Salió un gemido de sus labios que no alcanzo a atrapar mientras SungHoon lo observaba con curiosidad. Rápidamente le dejo de prestar atención para enfocarse en la mancha que no salía. Lo hizo más fuerte, provocando que otro gemido más audible saliera de su boca —SungHoon, no puedo, en serio tengo que irme— Miro hacia el cielo pidiendo fuerzas ¿Por que siempre le pasaban esas cosas?

—No, estás sucio— Fue lo único que dijo SungHoon. Sunoo considero decirle la verdad. "Suéltame, que me estoy excitando y es por tu culpa" pero lo descartó al instante.

SungHoon volvió a limpiar la cara de Sunoo ignorando su sonrojo y el gemido que obviamente había escuchado. No es que hubiese estado atento. Era difícil sacarle el postre del cabello pero lo intentó. Se dio vuelta para botar el papel sucio y tomo uno nuevo. Pero el ambiente había cambiado, hacia calor, sudor corría por su cuello. ¿El aire acondicionado estaba malo? Negó mientras limpiaba el sudor en su frente. Observo a Sunoo. Era él. Irradiaba un calor exagerado. Tocó su rostro y sus mejillas coloradas. Hasta sus ojos eran diferentes, una mirada acuosa que lo estaba mirando fijamente. Con los ojos entrecerrados y una boca entre abierta, donde se asomaba una lengua, que si no hubiese estado tan cuerdo, hubiese dicho que intentaba a traerlo.

Retrocedió un paso cuando Sunoo se acerco peligrosamente a su espacio personal. Su aliento era tan caliente que le sorprendía que no saliera vapor.

¿Qué estaba sucediendo?

Sunoo sonrió, ya no podía mas. Su mente y su conciencia se bloquearon, dejando su mente en blanco.

SungHoon intento retroceder de nuevo pero Sunoo fue mas rápido, con sus brazos lo atrajo a su altura. Besó tentativamente su labio inferior, para luego besar su mejilla. SungHoon ya no estaba entendiendo nada.

Sunoo lo atrapó en un beso feroz que SungHoon no demoro en contestar, al contrario, con sus brazos tomo a Sunoo, incitándolo a que colocara sus piernas alrededor de su cintura. Cosa que el aludido comprendió al instante. De un momento a otro era la lengua de Sunoo la que estaba dentro de la boca de SungHoon y al otro minuto era al revés.

Se besaron, ambos con locura, pasión, deseo y todos los sinónimos que existen para explicar ese momento. SungHoon lo tiró contra la muralla blanca, donde no había nada. Apoyo su brazo en la pared mientras Sunoo intentaba aferrarse de su cuello y su cintura con mas fuerza. SungHoon habría mentido si dijera que estaba pensando. Todo era instinto.

En la cabeza de ambos estaba resonando una vocecilla lejana que decía prohibido, una voz que ni siquiera intentaron prestarle atención. Y si, quizás era un deseo prohibido por obvias razones pero ondear en que era una mala idea no era parte del ahora.

Besos, mordidas y chupetones iban en ambas direcciones.

SungHoon agarró a Sunoo con mas fuerza cuando sintió como se resbalaba, tal vez le temblaban un poco las piernas. Pero no era como para dejarlo caer. Miró hacia el techo y Sunoo comenzó a pasar su lengua por la manzana de adán, para luego morder el costado de su cuello, dejando una marca, no tan notoria, pero marca al fin.

𝙏𝙐 𝘼𝙉𝙄𝙇𝙇𝙊 𝙉𝙊 𝙎𝘼𝙇𝙀 𝘿𝙀 𝙈𝙄 𝘿𝙀𝘿𝙊 // 𝙎𝙐𝙉𝙎𝙐𝙉Donde viven las historias. Descúbrelo ahora