Capítulo 8 "Una vida contigo"

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Después de tantas vueltas en la cama se resignó a que otra vez no podría dormir. Salió de la cama, revisó el cajón de la mesita y se dió cuenta que ya se le habían acabado las pastillas para dormir.

Se levantó con pesadez, quizá un poco de leche tibia lo harían dormir. Apenas amaneciera iría por más pastillas.

Después de beber la leche se fue hacia la sala y encendió el televisor a ver si había algo aburrido que lo ayudara a conciliar el sueño.

Recordó que muchas veces cuando acompañó a su querida Hinata a ver sus series románticas se quedaba dormido. Tal vez eso funcionara.

Se sentó en el sofá que se sentía tan grande, ahora sin ella todo era tan diferente.

Encendió el televisor y buscó el canal favorito de su difunta esposa. Recordaba que todo en su momento le parecía exagerado y cursi. Aún así casi siempre acompañaba a Hinata a ver esos romances y luego la consolaba si había un final triste.

Pero ahora estaba solo. No había nadie a quien consolar, bueno solo él. Pues para él seguía siendo tan difícil sobrellevar la muerte de Hinata.

Agradecía tanto que sus hijos se tuvieran uno al otro para sobrellevar la pérdida.
Boruto y Himawari tenían un vínculo especial entre ellos. Cuando Himawari estaba triste Boruto la animaba. Si Boruto era el deprimido Himawari lo hacia sonreír.

Se apoyaban y el dolor de haber perdido a su madre era más soportable al tenerse uno al otro. Además de que ahora su hija y su hijo lo tenían a él, a su padre.

Y es ahí donde entraba él. Que aunque le sonriera a sus hijos y amigos. Aunque estuviera acompañado el dolor seguía dentro de su corazón. Más en momentos como ese en la soledad de su casa ya que sus hijos estaban con su abuelo.

Trató de concentrarse en el televisor pero empezó a sentír el dolor de los personajes y ya no era aburrido verlo. Se había vuelto doloroso.

Ya no quería ver más. Apagó el televisor y estaba a punto de volver a la cama cuando una caja debajo de el aparato llamó su atención.

La abrió y eran varios DVDs que había grabado de su vida con su esposa.
Recordaba muy bien cuando Hinata se embarazó por primera vez y decidió comprar una cámara para grabar pequeños momentos que querrían recordar juntos.

Fue mirando uno a uno. Con etiquetas que Hinata había decorado con mucho cuidado. Desde su embarazo. Hasta los primeros pasos de Boruto. En el parque, en la playa. Cuando se embarazo por segunda vez y nació Himawari.

Tantos recuerdos hermosos y felices.

Cada noche veía uno. Después de mirarlo terminaba muchas veces dormido en el sillón. A veces con una sonrisa otras veces con algunas lágrimas. Pero esos vídeos siempre lo ayudaban a dormir.

Aunque a veces dolía, recordar era volver a vivir. Y había sido tan feliz que el dolor de haber perdido a Hinata le evitaba recordar tantos momentos hermosos a su lado.

También se encontraba una copia de el vídeo que grabaron sus amigos para su boda. Konohamaru le había pasado el vídeo de su boda.

Así Naruto cada noche cuando no podía dormir, iba a la sala para revivir gracias a esos vídeos días de su vida donde fue tan feliz.

Y debía seguir siendo feliz por ella. Es lo que ella querría.

Un último vídeo al fondo de la caja nunca lo había visto antes. Al parecer Hinata lo grabó para él. No quería verlo.

Decía regaló de cumpleaños para mi esposo. Al parecer Hinata lo había grabado antes de morir.

Con manos temblorosas decidió verlo una noche.

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⏰ Última actualización: Jan 26, 2023 ⏰

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