—Me voy —declaro Yamato.
—¿Y yo que, me quedo aquí contando moscas? —Tk no pensaba quedarse así, no cuando su amiga estaba por salir con quien sabe quién, a quien sabe dónde.
—Tk, ese loco está por llegar a la casa de Tai para llevárselo a no sé donde para enseñarle... cosas que ÉL no debería AÚN saber porque es muy joven y yo como su amigo tengo que impedirlo. Y tú, bueno...
El menor de los dos rubios levantó la ceja ante ese "AÚN" el cual podría significar que Matt pensaba darle esas clases él mismo cuando lo creyera apropiado, era mejor dejar esa idea antes e profundizar demasiado y así también evitar admitir que acaba de gritar en su mente lo mismo que Matt estaba declarando a viva voz, en lugar de eso dijo:
—¿No pudiste ni preguntarle a Kari con quien salía ella? —y se pateó mentalmente, esa pequeña declaración le daría una idea a su hermano mayor que estaba en la misma circunstancia.
—No tenía excusa, cuando preguntó ¿Por qué? Debía decirle: Tk quiere saber. No tenía tiempo para inventar algo bueno.
—Pues entonces ve pensando en algo que decir, porque voy contigo.
Tk no le dio tiempo a negarse, porque para cuando Matt intento hacerlo él ya estaba caminando por el pasillo rumbo al elevador. Estando ambos en la calle Matt no sabía si debía continuar. Tk lo miró un segundo antes de reír discretamente al notar la desidia de su hermano mayor. Sus ojos de un tono más claro que los propios viajaban del frente a él como buscando saber si debía continuar con la historia.
—¿Y bien?
Matt pareció respirar aliviado, casi como si hubiera estado conteniendo las palabras, una presa que se rompió sin la menor resistencia.
—A partir de ahí no he hecho otra cosa que boicotear sus intentos de declaración, y déjame decirte que no ha sido fácil. En especial porque Tai está todo el tiempo conmigo y es casi imposible no verse obvio. Ayer por ejemplo, intento llegarle con una canción romántica y flores. ¡FLORES! Po todos los cielos. ¡PARA UN HOMBRE!
—No tiene nada de malo, el amor es amor. Y no te has puesto a pensar que a Tai quizás le gusten ese tipo de detalles.
Matt lo miró como si le hubiera salido una segunda cabeza.
—No creo que... —intentó alegar.
—Tu no crees, pero que hay de la opinión de él.
—¿A ti te gustaría que te regalaran flores? —era el turno de Matt de asombrarse.
—Bueno, supongo que depende de quién me las dé. Pero si fuera objeto de un cortejo, sí, supongo que sí. Las flores dicen muchas cosas y cada una tiene su propio significado. Es como escribir una carta de amor de otra forma.
—Lo de escritor te está afectando.
Tk chasqueo la lengua molesto por la clara ofensa. —Mejor dime como impediste que tan increíble obsequio llegara a Tai.
—Fácil, lo primero fue hacer correr el rumor de que Seichiro se le iba a declara a una chica frente a toda la escuela en el patio a la hora del receso, obvio que apeas escucharlo todas las mujeres del colegio estaban que parecían caninos al asecho esperando ser la afortunada. El ramo llamaba mucho la atención y me asegure de que Tai sólo pudiera verlo hasta la hora del receso, esperando que para entonces el infeliz portero tendría tantas miradas sobre él que...
—¿Le generaste delirio de persecución al pobre?
—Tampoco es para tanto —Matt puso los ojos en blanco ante la dramática acusación. —Simplemente repensó su idea de confesión al darse cuenta que donde fuera siempre lo estaban vigilando, no se arriesgaría a que lo rechazaran en público. Con el otro fue un poco más difícil mantenerlo a raya, es como un roedor escurridizo.
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Cosa de hermanos
Fiksi PenggemarHablando en confidencialidad, ¿qué tanto puede o debe saber tu hermano de tu vida? Es difícil medir un límite cuando necesitas un aliado sincero con desesperación.
