BRIANA
Salí enfadada de la sala en la que estábamos antes. Cómo se atrevía a decirme que ese beso simplemente me lo había dado para que me relajara.
Ja. Ni de coña.
Él me lo había dado por propio gusto...y haber, puede que en parte lo hubiera hecho para distraerme, y, he de decir que la verdad me había olvidado de la estúpida jeringuilla en dos segundos. Pero había sentido algo. Y sabía que él también, y eso por más que quisiera no lo podía negar. Obviamente me había gustado, pero no quería repetirlo.
Claro que no.
Llegué a mi dormitorio y ahí me metí directamente en el baño para darme un baño, dado que tenía tiempo. Me desnudé y metí primero un pie para ver como estaba el agua. Estaba perfecta. Me metí poco a poco y cerré los ojos. Se me olvidó ponerme la alarma lo que fue un gran error, ya que cuando me quise dar cuenta era la una y media. Y debía estar ahí a la una con mi instructor. La que me iba a caer...
Pero sinceramente me daba un poco igual. Así que salí rápido de la bañera y me vestí con el nuevo traje que me llegó ayer por la noche. Era bastante más ajustado que el otro y se pegaba bastante a la piel. Supuse que era el especial para las clases extras.
Me hice una coleta alta y salí de la habitación hacia el comedor. Cuando llegué busque a Jacob. En cuanto le localicé fui hasta él y sin apenas mirarle o saludarle me senté en la primera silla vacía que había.
-Llegas tarde.- Declaró.
Noooooo. ¿En serio?
-Lo sé.
-Esto podría influir en tu expediente.
-Lo sé.
Vi como cerraba las manos en dos puños. Mejor que se aguantara.
-Come rápido tenemos mucho que hacer esta tarde.
Hice como que no lo escuchaba, pero en realidad si que le hice caso y comí rápido. Cuando terminé llevé mi bandeja al carro que había para dejarlas ahí. Me giré y vi como Jacob no apartaba la mirada de mi.
-¿Le ocurre algo inspector Jacob?
Vi como se sorprendía al verme decir su nombre, y poco a poco un amago de sonrisa cruzó sus labios.
-Ninguno, novata.
Juntos, salimos del comedor hacia un terreno muy grande con diferente recorridos para hacer. Había sala de armas, un ring para pelar y diferentes circuitos competitivos. Entramos a la sala de armas. Era muy espaciosa y tenía un montón de armamento: Desde pistolas hasta granadas.
Incluso había una pistola de agua. Je je.
-Coge un arma, un silenciador y un chaleco. Haremos un ejercicio.
Le hice caso y cogí lo que me pidió, salió de la sala y yo le seguí. Me llevó a un sitio apartado y ahí me explicó lo que íbamos ha hacer:
-Vamos ha hacer una mini batalla. Escogerás un campo y yo otro. El juego tratará de encontrar a tu enemigo y dispararle en el corazón, en la frente y en el muslo. El primero que lo consiga gana.
-Pero el chaleco no nos defenderá en la cabeza ni en el muslo.- Dije dudosa.
-Lo sé. Nos pondremos unos trajes especiales que no te harán herida, pero que te darán el dolor de la bala. Lo haremos con pistolas reales, pero con bajo nivel. El traje nos protegerá de la bala. Y también llevaremos un casco hecho con el mismo material que el traje. Las probabilidades de que el diseño falle son mínimas pero hay. Por eso te pido que si te doy y notas que te sale sangre avísame. Yo haré lo mismo.
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LOS PERPETUOS
Science FictionEl mundo ha dejado de ser lo que era antes. Ahora nos dividen por grupos, según el color de ojos que tengamos. Marrones, Azules, Verdes y Amarillos. Estos últimos se los consideran nuestros líderes. Nunca nadie ha tenido otro color de ojos...pero ¿q...