Capitulo 6

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Todos los personajes de One Punch-Man son de sus respectivos creadores y productores.

Un calvo regresaba a su departamento miraba el cielo nocturno sabía que eran días aburridos todo lo que tenía que hacer era darle un puñetazo para enviar a los kanjin a volar por los cielos.

Ya ni sé molestó en matarlos solo con verlo huían por su vida le tenían pánico solo con su presencia.

El sólo tenía sus compras en sus manos su caminar era lento podía ver cómo dejaba atrás al cúmulo de gente que tránsito por las aceras y los autos que hacían algún ruido.

El tomó un atajo después de todo podía dar un salto y estar del otro lado de la cerca pero vio que le llamo su atención.

El camino lentamente estaba una chica debajo del poste de luz dió un respiro miró a su alrededor lentamente se acercó, el se sentó a su lado ella solo alzó su cara para ver quién era para después regresar a su posición anterior.

Saitama: Oye estás bien. — el pelon solo miraba a la chica y está sólo lo ignoro completamente. — ten un plátano te ayudará. — el le dejo aquella fruta antes de ponerse de pie.

Ella lo miró como se iba pero lo que la puso en alerta era es enorme perro negro que salió de aquél callejón ella sacó su tridente listo para poner distancia entre ambos.

Ella estaba temblando de miedo era un kanjin real y lo que sentía era miedo no podía ir peor su día.

El kanjin solo sacó su lengua podía ver esos dientes afilados y tenía rastros de sangre se había paralizado en ese momento solo sentía su corazón latir rápidamente el sudor escurría por todas partes.

El kanjin empezó a correr listo para eliminar a su siguiente almuerzo, ella puso su tridente al frente.

El impacto hizo que ejerciera toda su fuerza que tenía el kanjin solo empujó con mayor fuerza el intento morder pero gracias a su arma estaba fuera de su rango pero podía ver cómo se empezó a doblar lentamente.

No quiero morir. — su cara podía verse que estaba llorando. — ayuda que alguien me ¡ayude!.— ella intentaba contener al kanjin pero gracias al kanjin y que era una zona llena de estos era casi imposible que alguien le ayude.

Ella solo vio como el kanjin retrocedía antes de verlo desaparecer en el cielo al ver quién fue su salvador era ese calvo.

El le extendía su mano tenía una cara de poker no sabía quién era o porque le había ayudado solo acepto su mano.

Saitama: Oye niña tines un lugar  donde padres o algún familiar donde podría llevar. — pero ella negó con la cabeza el se llevó sus dedos a mentón podía dejarla pero no era apropiado para un héroe.

Bien ya es tarde y tengo hambre así que vamos a mi casa. — ella solo lo siguió.

Fue cuando vio a dónde se dirigen al principio le dió miedo pero recordó fue él quien elimino al kanjin sin esfuerzo alguno.

Ellos caminaba por aquel distrito abandonado los kanjin los miraban pasar no se atrevían en salir por el calvo que se podía ver ni le importa, ella solo sujetó su tridente para poder defenderse después de caminar por un rato.

Buscas rentas baras es un buen lugar. — ella solo parpadeó ella se relajo.

Será por los "vecinos" o me equivoco. — ella se relajo un poco para ver a su héroe darle una mirada. 

En el departamento de saitama.

Saitama: así que eres un héroe que bien fuiste valiente te felicito por tu audacia. — ella se puso triste.—Suimu no te pongas triste diste lo mejor y eso vale mucho si hubiera civiles hubieras dado tu vida y eso es lo que hace un héroe real daría todo hasta el final.

La chica no pudo más y abrazo al calvo ese día fue el peor y solo quería que terminara.

Un día más salía.

Desde el cielo había una pequeña luz de color verde podía ver cómo su amigo salía de su casa con otra persona ella solo dió un suspiro antes de irse quería hablar con él pero al verlo salir con una chica solo la hizo recordar aquel dolor solo se fué de aquel lugar.

Tatsumaki: ¡Pulpo idiota!. — ella solo desapareció entre las nubes.

Con Sumi.

Saitama: bueno te entrenaré hasta donde yo pueda no soy un entrenador profesional pero se como hacerte fuerte

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Saitama: bueno te entrenaré hasta donde yo pueda no soy un entrenador profesional pero se como hacerte fuerte. — ella tenía una ropa deportiva. — desde hoy serás un mejor héroe.

Ambos empezaron a correr por el distrito aproximadamente diez kilómetros, después hicieron sus cien sentadillas, cien flexiones y cien flexiones.

Día uno.

Sumi quedó papilla o lo que quedaba de ella le dolía todo el esqueleto además apenas podía moverse, pero el calvo estaba fresco.

Sami ella se arrastró hasta su futón quería perder el ventilador pero el lo negó le dijo que sería para tener una mente más fuerte ella sintió como se derrite como una paleta de hielo.

El calvo la levantó incluso cuando ella no quería incluso cuando sentía que se podría romper como un huevo.

Unos meses había pasado ella notó que salía de vez en cuando igual que ella para hacer su cuota de héroe y no perder su rango de héroe.

Ella salvaba a los gatos incluso no tuvo problemas en detener uno que otro carterista que se topo además de reparar su tridente y aprender a usarlo incluso se su desgaste era increíble podía hacer pequeños trabajos.

Pero todo eso fue visto por las cámaras de Exama miraba los resultados pero aquella heroína estaba lejos de estar a la altura de saitama o Garou ella solo pudo ver los resultados de todos los trabajos de la nadadora.

Pero vio los resultados eran pocos a los ojos novatos pero logró ver cómo había mejorado detener un carterista fornido era suerte pero ella mejoro su velocidad y su habilidad en usar su arma podría mejorar aún más.

Ella miraba el techo antes de quitarse los lentes si era cierto su entrenamiento podría ser que algún día otro héroe de una fuerza inhumana podría surgir, ella estaba segura de que saitama sería uno de los pocos héroes en nacer y tener esa fuerza que podría ser un armagedón con pies.

El rey de los kanji Donde viven las historias. Descúbrelo ahora