En lugar de reunirse en un hotel, Sanha le sugirió una cita en un lugar privado. Sanha le preguntó a Moon Bin si podía mostrarle la casa. Bin asintió. En los brazos de Moon Bin había un ramo de rosas rojas en plena floración.
-Si no te gustan las flores, lo siento. Puedes tirarlas si quieres.
Mientras estaba con Sanha, seguía teniendo sus primeras veces. Tenía muchos recuerdos de comprar flores, pero la mayoría de las veces las compraba por encargo. Pocas veces las había recibido como regalo. Excepto por sus cinco ceremonias de graduación, no recordaba haber recibido flores.
Además, era la primera vez que recibía un regalo tan personal. El peso de las flores que tocaban sus brazos era curiosamente extraño.
-...me gustan.
No lo pensó profundamente, pero le pareció que era algo bueno. De lo contrario, las rosas que Sanha le había dado no lo mantendrían con los ojos tan abiertos. -¿Le gustan las flores? -. En el jardín de Bin, las peonias se extendían en diferentes colores en primavera. El jardinero y Maryam, trabajaban duro para cuidar una casa vacía sin su dueño.
-Quizás debería mostrarle el jardín.-. Pensando en el lugar que estaba detrás de la mansión, Moon Bin se preguntó por dónde debía empezar.
-Que alivio. -dijo Sanha felizmente. -A mí también me gustan.
Ante sus palabras, los zapatos de Moon Bin que caminaban en la sala, se detuvieron. Solo había escuchado la frase donde decía que le gustaban las flores, pero en ese momento imaginó una escena diferente. Sanha, que caminaba con él, lo miró con curiosidad.
-¿Bin?
-¿Yoon Sanha se confiesa de esa manera? Regala flores y dice que le gustas...-. Al pensar en eso, Moon Bin sacudió la cabeza con sorpresa. Estaba abrumado por la vergüenza.
-...lo siento. Estaba pensando en algo.
-¿Te interrumpí, Bin? ¿Tienes algo de hacer?
-No, no es eso.
Sanha sonrió con alegría, mientras alternaba su mirada entre Bin y las flores que llevaba en sus brazos.
-Te quedan bien.
-...¿Puedo preguntar cuál es la flor favorita del Sr. Yoon?
Moon Bin cambió de tema rápidamente. La mayoría de los cumplidos de Sanha no tenían nada que ver con Bin, y era ambiguo devolverle una respuesta. Afortunadamente, Sanha actuó como si no le importara mucho.
-Las rosas. Del color que Bin tiene en sus brazos.
-¿No crees que es un tanto común? No hay nada especial en la imagen romántica que se genera por una rosa roja...
Sanha inclinó la cabeza para mirar a Bin. Era como si intentara conectarse con los ojos suavemente curvados de Moon Bin.
-Pero creo que es la flor que más simboliza el amor.
Ante la palabra amor, Moon Bin guardó silencio. Era algo que estaba muy lejos del él.
-Te deben gustar las historias románticas.
-Sí, es cierto. -dijo Sanha afirmativamente. Luego extendió su mano. Su mano tocó la cintura de Moon Bin de forma natural. Aunque se habían reunido muy pocas veces, ese gesto ya le parecía un tanto familiar. Sanha atrajo a Bin hacia él y bajó las pestañas.
-¿Es eso demasiado divertido para Bin?
-Yo...
Se quedó sin palabras. Honestamente lo era.

ESTÁS LEYENDO
REAL LOVE - BINSAN (OMEGAVERSE)
Fanfiction-No hay forma de que pueda hacerse con una pajera que no sea Omega. -Creo que todavía eres como un inocente niño de 16 años. -Déjate de tonterías. No creo que pueda hacer eso. -Alfas o Betas pueden sentir placer tanto como les sea posible. -Nunca...