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¿Una muestra de amor? ¿Qué era una muestra de amor? A veces suele ser algo como un simple abrazo y un simple beso.

Pero para ese oso era más que solo unas cuantas caricias, era más que uno que otro beso robado, lo que sintió ese oso en ese momento fue un sentimiento que no pudo describir pero vaya que lo repetiría una y otra vez si pudiera pues ese tal Coco lo había enamorado con tan solo conectar miradas ¿Les gustaría saber cómo lo sintió el?

Narrados: Azulin.

Solo podía recordar que estaba con mi hermano camino al campamento Corazón en qué nos preparamos para ser los mejores en la guerra o bueno, yo quería destacar, necesitaba ser el número uno para así poder enseñar que yo podría aportar en esta y cruel guerra contra los unicornios, aquellos seres que lo que se nos quitaron lo que es nuestro y yo no permitiré de que vuelvan a hacer eso, yo detendré sus crueles conductas y así el bosque sea nuestro. Estaba tan metido en mis pensamientos que me asusté al sentir una carga en mi hombro, era mi hermano, Gordis que se encontraba recargado en mi brazo comenzando a dormir y en realidad yo no hablaba o me movía fuerte para despertarlo, sabía que el no estaba en tan buenas condiciones para que anduviera en todo el día para que se quedé observando el cómo llegamos a nuestro destino, lo acomode mejor y nos quedamos acurrucados.

Comenzaba a amanecer y los rayos del sol golpeaban mi cara a lo que yo estaba molesto por ello, maldecía en voz baja lo horrible que es despertase de esa manera y que hubiera una mejor forma de despertar a la gente pero no, tenían que poner los fastidiosos rayos de sol, seguiría maldiciendo de no ser porque algo o bueno alguien me detuviera.

— Al fin despiertas, pensaba despertarte junto con tu hermano pero como se veían muy tranquilos los dejé diez minutos más.

Habló un oso amarillo el cuál tenía una expresión tranquila y con una ligera sonrisa, algo que me cautivo por completo que no sabía cómo expresarme en ese momento, se veía tan extraordinario.

— Si... Gracias.

Dije tratando de calmarme pero mi corazón no ayudaba, sentía que pronto se saldría, el solo río un poco para bajar, me quedé viendolo por un tiempo hasta que Gordi también despertó y nos tuvimos que bajar.

Solo mantenía una expresión tranquila viendo el lugar, estaba dispuesto en que sería el número uno y daría todo en esta guerra pero sin embargo ese oso no dejaba de rondar por mi cabeza, solo podía mirarlo de reojo y cuando nuestras miradas se cruzaban el solo sonreía tranquilo y eso me ponía más nervioso.

Nos estaban enseñando el lugar y veía a los otros soldados que ya estaban ahí y ahí fue cuando ví a un oso en particular. Se podría decir que se parecía tanto al que no dejaba de rondar por mi cabeza pero el era más delgado y sus ojos eran mucho más oscuros que los de el, nos quedamos mirando por un buen rato o eso sentía, era como si se parará el tiempo en unos instantes.

— Azulin, tenemos que iniciar con nuestro entrenamiento.

Me dijo Gordi a lo que yo asentí y dejé de verlo.

Eso es extraño pero ¿Qué podría pasar? No creo que sea tan importante.

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