Resultaba absurdo, y quizás un poco preocupante lo común que era ver a personas pertenecientes a la misma familia uniendo sus vidas en matrimonio; sin embargo, podía hacerse siempre y cuando los involucrados no fueran hermanos, o, en dado caso, padre e hija, o madre e hijo, pues, entre más puro se mantuviera el linaje los títulos nobiliarios permanecerían intactos.
Sabiendo ésto, todo el mundo se preguntaba el por qué Kim Hoseok jamás se atrevió a pedir la mano de su primo. Algunos especularon sobre el desbordante sentimiento de posesión y avaricia del Duque, sin embargo, la respuesta era mucho menos escandalosa de lo que todos pensaban, e iba más por el hecho de que el viril heredero al ducado de Céndia y actual general de las fuerzas armadas de su majestad, se consideraba a sí mismo, poco digno para alguien tan culto y gentil como Taehyung.
El doncel siempre le pareció el ser más bello existente; desde su mundana esencia hasta el cálido corazón que poseía. Tan puro como agua cristalina del más refrescante manantial, que jamás pudo imaginarse poseyendo y ensuciando su franqueza con la gélida sangre que manchó sus manos al manejar su espada en batalla a tan temprana edad. Por supuesto que todo eso no eliminó la existencia del anhelo que creció y se fortaleció el día en el que fue elegido por su tío para heredar su fortuna y legado. Durante las noches, cuando el ajetreo de las clases adicionales y sus arduos entrenamiento cesaban, imaginaba con mucha ilusión como sería una vida a su lado; sin duda, se encargaría de que nada le faltase, y juraba estar seguro de que daría la vida por él, de vivir mil veces más si era a su lado.
No tenía remedio, era casi imposible ocultar su enamoramiento, y era tanto y tan intenso que sabía que toda su existencia brillaba cual zafiro, que su tersa piel era tan suave como el terciopelo y su rizado cabello tan rebelde como la fluyente agua de un río chocando contra las rocas. Lo conocía a la perfección, notaba incluso el cambio más mínimo en su expresión, el timbre grave de su voz al quebrarse cuando algo le oprimía el pecho, el gusto extraño de meterse a la boca más dulces de los que podía comer; su afición por la música y el canto, el cómo se perdía en su bordado hasta ver sus dedos pinchados y manchados de carmín, pero, sin lugar a dudas, era el hecho de encontrarlo escondido en un rincón, llorando en absoluta soledad, lo que hacía lo sentir realmente cerca suyo; pues sin importar las circunstancias, siempre terminaba encontrándolo y actuando como un refugio para tan débil corazón.
Con los celos figurando un nudo de venenosas espinas en su garganta y un insoportable dolor instalado en su pecho, no pudo hacer más que mirar desde lejos su hermosa y singular sonrisa brillar para otro hombre, uno que además de arrebatarle la posibilidad de hacer realidad sus idílicos sueños, era poco digno de su afecto. Y con el poco tiempo que llevaba viviendo en el palacio, siendo la sombra de su adorado primo, pudo percatarse de que no eran ideas suyas el hecho de que el heredero al trono, no merecía el honor de llamar a Taehyung su esposo, pues, lo había visto esperar por él hasta quedarse dormido, así como también, el brillo de sus ojos se iba perdiendo de poco en poco, cuando, y después de horas enteras de la cita acordada, Jungkook jamás llegaba; y aunque intentó mostrarse estoico ante la situación, su voluntad se fue fragmentando. Sabía que era cuestión de tiempo para que sus impulsos lo vencieran, y la oportunidad perfecta para detonar su coraje apareció en el momento en el que fue notificado con la inesperada desaparición de Taehyung
Asustado, desesperado y con la sangre corriendo caliente por sus venas, miró al mensajero con rabia. Su mente divagó en todas las posibilidades, en todas las circunstancias que podrían haber ocasionado que el doncel se escapara a plena luz del sol, y entre tanta bruma y desesperanza en su mente destelló el rostro del único culpable que fue capaz de encontrar, Jeon Jungkook.
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𝐅𝐀𝐓𝐄
Fanfiction¿Qué es el amor sino agonía? ¿Cómo pudo un corazón tan puro llenarse de tantas espinas? En un mundo donde ser un doncel es considerado antinatural; el apuesto príncipe heredero de un reino en desdicha, se ve obligado a contraer matrimonio con el úni...
