Siempre hay una primera vez para todo... (II)

52 5 1
                                    

Sí algo puede salir mal, va ha salir mal...

¿ Y ahora que hago ?..
¿ La busco o busco ese dichoso salón de actos ?.. Umm..¡ Que demonios! Voy a buscar el salón de actos, o al menos quise hacer eso, mi integridad como amiga me impedía hacerlo, así que me dirigí contra corriente en busca de Ana ¡ Con lo que me había costado llegar hasta la puerta principal..!

Pues nada, respire hondo y como si partiese hacía la guerra me adentré en la marea de niños y mochilas. Cuando la había encontrado, un niño no tan niño impactó de lleno contra mí. De la fuerza del golpe me caí al suelo..
¡ La segunda caída del día en tiempo récord! Estaba acostumbrada a que me diesen empujoncitos..¡ Pero nunca antes había sido tan, pero tan invisible para alguien de esta manera ! Me recompuse antes de que me pisasen y cuando me di cuenta aquel niño había desaparecido de mi vista. Hizo bien en salir corriendo, lo llego a pillar de lleno y le digo unas cuantas cositas bien dichas. Normalmente acabo a tortazo limpio pero eso ya es otra historia...

¡ Mierda, Ana ! La había vuelto a perder de vista, como puedo ser tan lerda... Mire a mi alrededor y pude ver como entraba dentro del insituto... Solo de pensar que tenía que volver a sumergirme en el océano ese me entraban ganas de ponerme a llorar... Respiré hondo una vez más y me hice paso entre codazos, cuando estaba llegando a la puerta, noté como algo tiraba de mi brazo. Me giré para ver lo que era y vi como una chica totalmente desconocida me preguntaba si iba hacer primero de bacillerato por artes. La mire con una cara de desconcierto y le dije que sí, ella empezó a hablar muy rápido. Apenas la entendí... Y pensaba que Ana hablaba demasíado, en comparación, Ana está muda. Ella hablaba y hablaba mientras que yo no podía para de pensar de que tenía un ligero parecido con Blancanieves, de hecho, si Blancanieves existiera sería así. Me agarró del brazo y me saco de mi mundo, pude intuir que me llevaba hacía el salón de actos así que la seguí sin rechistar.

Al fin estaba en ese dichoso lugar, la chica se sentó en uno de los pocos asientos que quedaban. Me hizo un gesto para que me sentará a su lado, eché un vistazo rápido al panorama y pude ver que Ana estaba en primera fila... ¡ Me preguntó como hace esa mujer para ser siempre una de las primeras!.. La chica desconocida me sacó del trance cuando me preguntó como me llamaba, le dije que me llamaba Anaix, a lo que ella respondió que si era una broma..¡ Como no!.. Siempre me decían lo mismo, nadie se creé que me llamo así. En parte me gusta porque es un nombre poco común... pero por otra parte, lo detesto porque antes de que digan mi nombre, dicen unos ciento y pico y ninguno de ellos es el correcto, además de eso, es difícil de pronunciar... La chica me hizo regresar al mundo real cuando me dijo que se llamaba Valentina, a lo que yo le contesté que era un nombre muy italiano. Me miro con una sonrisa en la cara y me dijo que era italiana, en ese momento quise que dabajo de mis pies apareciese un agujero negro y me tragase...

Decidí callarme la boca en lo que quedaba de día. La presentación comenzó y cuando habídn pasado diez minutos, se vió interrumpida cuando entro un chico de lo más cantoso y al mismo tiempo peculiar por la puerta. Todos se giraron para verlo y pude observar como Valentina le hablaba medio bajo... Digo medio bajo porque se podía escuchar en toda la sala... Note como todos nos miraban, en ese momento supe que no iba a pasar desapercibida esté año.

Valentina le dijo que se sentase a mi lado, y el chico no dudo en hacerle caso, se presentó y me dijo que se llamaba Javier, yo le dije que me llamaba Anaix, me miro con la misma cara que me puso Valentina... Ella le dijo que no era una broma y el chico no pudo evitar sonreír.

Nos seguían mirando... Podía notar como las miradas de los que supongo que serían nuestros profesores se clavaban en mi. Si las miradas matasen, estaría fulminada... Valentina y Javier seguían hablando, se notaba que les importaba muy poco lo que estaba diciendo ese señor. Ahora que lo pienso ¿ Quién demonios era ?.. Lleva hablando más de quince minutos, y por lo visto, no tiene intención de acabar pronto... Los profesores me seguían mirando, concretamente uno, no me quitaba los ojos de encima... Con una ligera sutileza me fui deslizando por la silla para esconderme entre la multitud, ante esto, Valentina me preguntó que qué demonios estaba haciendo. Yo le contesté que uno de esos profesores me estaba mirando demasíado, a lo que Valentina respondió que ese profesor miraba así a todos los que le caían mal..¡ Perfecto, aún no me conoce y ya me tiene manía..! Javier no pudo evitar la risa, ante esto, todos se giraron para localizar de donde provenía la risa. Los profesores estaban cada vez más y más cabreados y cuando todos pensábamos que iban a reventar, el señor que estaba hablando se calló y dijo que los profesores dirían los nombres de los alumnos que formarían parte de su tutoría.

Cada vez quedaban menos alumnos y profesores, quedaban dos. Uno que tenía cara de estricto y el otro era el que me miraba fijamente... Por dentro estaba deseando que no me tocase con el profesor que ya me tenía manía... Y cuando pensé que nada podía salir peor de lo que ha pasado hasta ahora me confundía. El profesor que me tenía manía nombró el nombre de Ana, el de Valentina, el de Javier y otros muchos más junto con el mío. Nos dijo que le siguiésemos con un tono muy serio, fuimos tras él y nos señaló la puerta de lo que sería mi clase durante un curso entero...

Abrió la puerta y pude observar que no estaba tan mal como las aulas de mi anterior instituto. Me senté al final junto con Ana y observé a mis compañeros. Había un poco de todo, gente con los pelos de colores, gente aparentemente normal y otros no tan normales... Todos me parecieron majos a primera vista, incluso mi tutor me cayó bien, aún que yo a el no... Tengo la sensación de que va ha ser un año único...

Esta, es mí enfermedad... 17 y sumando...Donde viven las historias. Descúbrelo ahora