Decir que Jin Taejin estaba furioso sería quedarse corto. Llegaba de un viaje a visitar a su querido nieto y se encuentra con su calabaza besandose con el nieto del sargento Park en un nido, solos.
— Me llevaré a Mori — sentenció el viejo beta con voz firme.
El pequeño omega recien presentado se acurrucaba contra el calor de su abuelo que lo abrazaba protector.
— Tuvimos que someter a Ilpyo y prácticamente drogar a Mori para separarlos — remato Jin Taejin.
El más viejo de los Park solo se limito a agachar la cabeza ante la humillación, perdería su mejor diciopulo solo porque su sobrino no logro controlarse.
El silencio reino un momento en la habitación.
— Me llevaré a Mori en la mañana, no espero ningún tipo de negación, o tendré que aplastarlos — las palabras no eran una amenaza si no una advertencia.
— Es tu decisión Jin Taejin — termino diciendo Seok bajo la mirada incredulas de sus nietas.
Ambas niñas se miraron preocupadas, ya que Ilpyo se pondría triste, tenía dependencia hacia Mori. Las hermanas salieron corriendo al cuarto que Mori y su primo, corrieron desesperadas para abrirle la puerta a Ilpyo que estaba encerrado en la habitación. El sonido de los pasos pesados y los gruñidos furioso de su primo alarmaron a ambas alfas.
— Seungah vigila que nadie venga — menciono Seungyeon mientras empezaba a abrir la puerta de Ilpyo y preparada para agarrarlo si era necesario.
— Ilpyo — menciono Seungyeon cuando abrió la puerta.
El alfa salió disparado de la habitación, empujando a Seungyeon en el proceso. La joven alfa termino tirada en el suelo y avergonzada al creer que podría detener a Ilpyo.
— Seungah agarra a Ilpyo! — chillo la hermana de la mencionada.
Seungah trato de abrazar a Ilpyo pero su primo la termino golpeando y rompiendole la nariz. Así que Seungah se quedó en el suelo agarrándose la nariz. Seungyeon se levantó a atender a su hermana mientras presentía el gran castigo que les darían después de esto.
— Quédate quieta — regaño Seungyeon mientras acomodaba la nariz de su hermana.
...
Ilpyo corría por la casa siguiendo el olor de las flores en su nariz. Una ventaja fue que ya no había nadie en el dojo, así que se desplazo con rapidez hasta llegar al centro del edificio.
Mori parecía reconocer el olor de Ilpyo y de un brinco se levantó y abrió la puerta del cuarto, quedando cara a cara con el adolecente mayor.
Jin Taejin gruño al joven alfa cuando recupero a su nieto y lo coloco detrás de él. Parecía que el tiempo se había detenido en el momento que el joven soltó un gruñido fuerte y gutural.
Un escalofrío recorrió el cuerpo de los presentes, como el estruendo del fuego devorando todo a su alrededor. Jin Taejin un veterano de guerra, un guerrero consumado y temido, que nunca había experimentado temor a ningún gruñido de un alfa, pero en este momento pudo sentir como los bellos de su nuca se erizaban ante la muestra de poder del joven.
Y en la mente de Jin Taejin surgió el pensamiento "¿un puberto puede hacer semejante ruido?".
Ilpyo se acercó y trato de arrebatar a Mori de los brazos del viejo hombre.
—Dame a mi omega — gruño mientras trataba de alcanzar a Mori que era protegido por el cuerpo de su abuelo.
— Alfa — lloriqueo el pequeño castaño mientras extendía sus brazos y trataba de zafarse del agarre de su abuelo.
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Destino entrelazado
RandomEn su cumpleaños número 6, Mori es dejado al cuidado de la familia Park. Conoce a Ilpyo, y por algún malentendido asume que será el esposo de Ilpyo y lo cuidara como un buen alfa. El destino es irónico cuando Mori se presenta como un omega e Ilpyo e...
