(ESTA OBRA NO ES MÍA)
Basada en la obra maestra de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio (Pride and Prejudice), el Diario del Sr. Darcy nos narra la historia original de Jane Austen desde el punto de vista del Sr. Darcy, presentándolo como entradas de s...
Finalmente mis negocios en la ciudad se terminaron, y estoy libre para visitar a Georgiana. Pienso ir temprano mañana y sorprenderla.
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Lunes 29 de julio
No tenía idea, cuando salí para Ramsgate esta mañana, de lo que me esperaba. El tiempo estaba óptimo y todo prometía un día para disfrutar. Llegué a la casa de Georgiana y me alegré de encontrarla ordenada y bien cuidada. Fuí anunciado por la doncella, y siendo el establecimiento demasiado chico para permitir todo el personal, me encontré a Mrs Younge en el salón. Sorprendida por mi llegada, me miró con consternación.
-Mr Darcy. No lo esperábamos hoy. -Pensé que sorprendería a mi hermana. ¿Dónde está?. -Ella está... afuera... dibujando. -¿Sola?-, pregunté. -Oh, no, por supuesto que no, con su doncella. -No la contraté a usted para que se quede en casa mientras mi hermana va afuera con una doncella-, dije, disgustado. -De ordinario la he acompañado, por supuesto, pero estuve forzada a quedarme adentro esta mañana. Yo estuve... indispuesta. Comí algún pescado en mal estado... no me sentía bien. Miss Darcy estaba ansiosa por continuar su dibujo, y como el clima estaba bueno no quise arruinarle a su hermana la diversión. Su doncella no es una joven niña, si no una mujer sensible que no la perjudicará.
Me había tranquilizado. Mrs Younge en verdad se veía mal, aunque en ese momento yo desconocía la verdadera causa de su palidez.
-¿Por dónde se fueron?-, pregunté. -Me uniré a ellas. Puedo quedarme con ella mientras dibuja, y podemos regresar juntos. Ella dudó un momento antes de decir: -Ellas tenían la intención de ir por el margen derecho de la costa, así Miss Darcy podría finalizar un dibujo que ya había comenzado. -Muy bien, las seguiré y la sorprenderé.
Fui hacia el hall, pero en ese mismo momento vi a Georgiana bajando las escaleras. Me sobresalté. Estaba vestida con ropa de estar en casa y no mostraba indicios de haber estado dibujando. Le iba a preguntar a Mrs Younge qué quiso decir con su invento, cuando ella misma habló.
-Miss Darcy, pensé que ya había salido-, dijo. -Aquí su hermano ha venido a verla. Luego agregó: Recuerde, una pequeña resolución es todo lo que necesita, y usted tendrá todo lo que su corazón desea.
Yo pensé que su lenguaje había sido extraño, pero lo tomé como que si Georgiana se aplicaba sería capaz de terminar su dibujo para su satisfacción. ¡Qué equivocado estaba!
-Fitzwilliam-, dijo Georgiana poniéndose pálida. Ella se frenó en las escaleras y no bajó. De pronto me pareció verla muy joven y desconcertada. Me alarmé, y pensé que no se encontraba bien. -¿Qué sucede? ¿Estás enferma?-, pregunté. -El pescado ¿tú también comiste?