EPÍLOGO

254 40 30
                                        

Minho no había salido de su habitación, y nadie lo podía culpar. El funeral había sido algo excruciante para él. Ver el momento exacto en que bajaban el ataúd con el cuerpo de la persona que más amó en su vida fue algo que no pudo soportar. Junto a Jisung se había ido una parte de él también.

Los padres de Jisung lo habían abrazado con fuerza mientras ambos lloraban, y, una vez que finalizó la ceremonia, le entregaron una caja con recuerdos del chico. Eso había terminado por romperlo.

Y ahora, en la soledad de su habitación contemplaba la caja blanca desde su cama. No quería abrirla.

Tomó el cuaderno que ahora pertenecía en el velador al lado de su cama y lo leyó nuevamente. Uno a uno cada día desde que comenzó el final de su historia. El dolor se volvía cada vez más intenso en la medida en que avanzaba por las páginas.

Jisung había sido su todo.

Un sollozo escapó de sus labios mientras volvía a fijar su vista en la caja que contenía recuerdos del amor de su vida.

Se levantó con cuidado y tomó la caja, volviendo con ella a su cama.

La abrió con calma, como si dentro de esta hubiera una bomba o algo por el estilo. Y así fue, porque la bomba emocional estalló en su cara tan pronto como el aroma del chico inundó sus fosas nasales.

Un par de poleras, el perfume favorito de Jisung y una que otra reliquia, como solía llamarle el chico. Y en el fondo, un sobre blanco lo esperaba.

Lo tomó con sus manos temblorosas.

Para el amor de mi vida, se leía.

La abrió con cuidado y una nueva oleada de lágrimas se apoderó de él.

Minho,

Sé que cuando leas esto estaré en otra parte. No puedo terminar de pedirte perdón por todo. Por esta enfermedad, por hacerte sufrir, por haberte alejado de mí.

Voy a ser breve, lo prometo.

Solo quiero pedirte que vivas. No te dejes consumir por la pena, por favor. Es lo único que pido de ti. Vive por los dos. Viaja a Tokio, compra ese estúpido peluche que siempre me dijiste que querías, y no te atrevas a ponerle mi nombre, porque me encargaré yo mismo de ir a quemarlo si me llego a enterar.

Minho rió entre lágrimas. ¿Cómo era posible que ni aún en su última carta pudiera ser serio?

Me enseñaste tantas cosas durante nuestro camino juntos. contigo aprendí que el amor incondicional existe, que la vida vale la pena ser vivida, sin importar los altibajos que te ponga en el camino. Por eso quiero que no permanezcas de luto por tanto tiempo, ¿Puedes prometerlo?

Cada momento a tu lado valió completamente la pena. Incluso en mis sueños.

Y hablando de eso...

Mi último sueño creo que pasará a ser mi favorito.

Yo era yo, tú eras tú. Y éramos felices, como en los cuentos de hadas que tanto detestabas, pero que sé que aprendiste a apreciar solo porque a mi me gustaban. Y juntos caminábamos por el campo de maravillas más jodidamente hermoso, sin destino, sin preocupaciones.

Así quiero que sea tu vida. No te preocupes mucho, come a la hora, hidrátate y no olvides alimentar a Soonie, Doongi y Dori. No quiero encontrármelos en el cielo, ¿Entendido?

Sé que será difícil, pero tienes que avanzar. Debes hacerlo, por ambos. Así que por favor, sal de tu cama y abre las cortinas de tu ventana. Mira hacia el cielo, las nubes, el sol. Bueno, no. No mires por tanto tiempo al sol, recuerda que mis padres dijeron que podías quedar ciego. No quiero que mi novio sea ciego (sin ofender a los ciegos).

Siempre estaré cuidando de ti, Minhonnie.

Y por favor, permítete amar nuevamente. Te prometo que haré mi mayor esfuerzo por no ponerme celoso.

Me hiciste la persona más feliz en el mundo, nunca lo olvides.

Espero que nos encontremos en nuestra próxima vida (y espero ser el mayor cuando eso ocurra).

Sí, voy a buscarte en mi próxima vida, cueste lo que cueste.

Este amor es eterno, estoy seguro de ello.

Te amo por siempre.

Han Jisung.
Tu novio número uno.
(Dile a tu próximo novio que no tiene de qué preocuparse en todo caso)

Su cuerpo entero temblaba entre lágrimas y risas. Aquella carta era tan... Han Jisung.

Se secó las lágrimas con brusquedad y tomó el cuaderno nuevamente.

Día uno sin Han Jisung, comenzó a escribir, el día que me dejaste una parte de mí murió también.

Pero no te preocupes mucho, Hannie.

Haré lo que me pediste.

Pero honestamente, siento que te debo esto...

Han Jisung, estás son las cosas que no te dije...


_________________
solo puedo decir: what a hell of a ride, huh? LFKDKSKSLDK

¿Pueden creer que escribí esto en casi 3 horas y media en mi turno de noche? Bueno, quizá por eso no está taaaaan estructurado (y pido perdón por eso).

Espero que les haya gustado<3

THINGS I LEFT UNSAID || MINSUNGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora