Capitulo 1: El humbral de hierro

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Las paredes de la mansión Jeon no guardan silencio; vigilan. Lo que comenzó como un destierro entre pasillos de mármol y miradas gélidas, pronto se transformó en una guerra de voluntades. Jimin no solo debe sobrevivir al desprecio de su hermanastro, Jungkook; debe sobrevivir al fuego que surge cuando sus secretos chocan en la oscuridad. En un mundo donde su apellido es una sentencia y su cercanía un pecado, ambos descubrirán que el amor más peligroso es aquel que florece en el lugar prohibido."

En medio de conflictos familiares y luchas internas, Jimin y Jungkook se sumergen en una relación prohibida, donde el amor nace en la oscuridad y la clandestinidad, poniendo en riesgo su estabilidad y su futuro. Una historia de romance y desafíos que desafía las convenciones sociales y familiares.

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El silencio en mi habitación era una entidad física, densa y asfixiante. Había pasado los últimos diez años entre esas cuatro paredes, viendo cómo el sol se filtraba por la ventana cada mañana, pero hoy la luz parecía más pálida, casi fúnebre. Las cajas de cartón, apiladas como los muros de una fortaleza que ya no podía protegerme, contenían los fragmentos de una vida que estaba a punto de ser borrada.

​- ¡Mamá, por favor! - mi voz se quebró, cargada de una desesperación que me arañaba la garganta -. No me obligues a hacer esto. No quiero ser un extraño en una casa que no es mía, mendigando un espacio que no me pertenece.

​Mi madre dejó de sellar la última maleta. Se tomó un momento, con los hombros caídos por el cansancio de años de lucha, y luego se acercó a mí. Sus manos, marcadas por el esfuerzo y la resiliencia, acunaron mi rostro con una suavidad que me desarmó por completo.

​— Jimin, mírame a los ojos — susurró, con una voz que era mitad súplica y mitad acero — . Durante años, este mundo fuimos solo tú y yo contra el miedo. ¿Recuerdas los ruidos tras la puerta? ¿Recuerdas el pánico a que él volviera? Chanyeol no es solo un hombre rico, es el hombre que me devolvió la paz. Por primera vez en mi vida, no tengo que vigilar la cerradura antes de dormir. ¿No puedes intentar ser feliz por mí? ¿Solo una vez?

​Bajé la mirada, sintiendo el peso de la culpa golpeándome el pecho. El fantasma de mi padre — el olor a ginebra rancia, el sonido de su cinturón golpeando el suelo y sus gritos impredecibles- era una mancha que solo ella había logrado limpiar con su propio sacrificio. Ella me había servido de escudo cuando las manos de aquel hombre buscaban dañarme. Si este nuevo comienzo era su recompensa, yo no tenía derecho a ser su ancla.

​— Está bien, mamá — dije finalmente, tragándome el nudo de amargura —. Iré contigo. Apoyaré tu felicidad porque te la mereces más que nadie. Pero no me pidas que llame "hermano" a alguien que no conozco. No me pidas que pretenda que somos una familia de película cuando solo somos dos náufragos en una balsa ajena.

​Al otro lado de la ciudad, en la imponente mansión de los Jeon, el lujo no traía consigo la paz. En la biblioteca privada, donde el aroma a cuero viejo y tabaco caro lo inundaba todo, la tensión flotaba en el aire como una densa neblina eléctrica.

​— ¡¿Es una broma de mal gusto, papá?! — El grito de Jungkook rebotó en las molduras de caoba del techo, vibrando con una indignación pura —. ¿Cómo puedes decirme esto así, de la nada? Vas a meter a una mujer y a su hijo en nuestra casa como si fueran muebles nuevos que compraste en una subasta.

​— Mide tus palabras, Jungkook — respondió el señor Jeon sin levantar la vista de sus documentos, aunque el tono de su voz era una advertencia gélida — . Sohee es la mujer que amo. Mañana se mudan y, desde ese momento, esta será su casa tanto como la tuya. Somos una familia ahora, y espero que te comportes como el hombre que se supone que eres.

​Jungkook soltó una carcajada seca, carente de cualquier rastro de humor, y comenzó a caminar por la habitación con una elegancia depredadora.

​— Familia. Qué palabra tan noble para describir este desastre — escupió con desdén —. Seguro es solo otra mujerzuela que vio el tamaño de tu cuenta bancaria y decidió que quería asegurar su retiro. Y ahora traes a su hijo mimado para que yo le comparta mi espacio. ¡Es ridículo!

​— ¡A mí me respetas, Jeon Jungkook! — La voz del señor Jeon tronó, haciendo que el cristal de las vitrinas vibrara —. No eres un niño pequeño para hacer berrinches. Soy quien mantiene tu estilo de vida, quien paga tu auto y tus excesos. Así que escucha bien: Sohee será la señora de esta casa y Jimin será tratado como se merece. Si me entero de que le faltas el respeto, de que lo insultas o que usas esa lengua viperina contra él por ser... El, te aseguro que te quedarás en la calle. Despídete de las tarjetas, del Lamborghini y de tus privilegios. ¿Fui lo suficientemente claro?

​Jungkook se quedó inmóvil. El silencio que siguió fue sepulcral. Sus puños se apretaron hasta que los nudillos se tornaron blancos y la rabia hirvió en su pecho como lava

Odiaba ser controlado, y odiaba aún más la idea de convivir con alguien como Jimin. Su padre le había mencionado que el chico era "Interesante", palabras que en el mundo de Jungkook eran sinónimos de debilidad y desprecio.

​— Clarísimo, padre — masculló entre dientes, bajando la mirada para ocultar el odio que brillaba en sus ojos — . Seré el anfitrión perfecto. No tienes de qué preocuparte.

​Salió de la biblioteca con el corazón latiendo con una furia fría. Subió a su habitación de zancadas rápidas y cerró la puerta de un golpe que pareció sacudir los cimientos de la mansión. Se asomó al ventanal, observando el horizonte de la ciudad con una mueca de asco. No temía que Sohee reemplazara a su madre biológica; esa mujer era un fantasma que lo había abandonado al nacer. Su problema era Jimin. Ese intruso que venía a ensuciar su santuario con su sola presencia.

​Una sonrisa cruel, lenta y calculadora se dibujó en su rostro mientras apretaba la mandíbula. Su padre quería una familia, y él le daría una actuación digna de un premio, pero en las sombras, la historia sería distinta.

​— Que comience el juego, "hermanito" — susurró para la oscuridad de su cuarto -. Vas a desear nunca haber cruzado esa puerta.

 Vas a desear nunca haber cruzado esa puerta

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"¡Hola a todos! He enviado la historia temporalmente a borradores para una limpieza profunda. Necesito corregir errores de ortografía y estilo que ya me estaban desesperando. No se preocupen, volveré a subir los capítulos en los próximos días, así que manténganse alerta. ¡Gracias por seguir aquí y disfruten de la nueva versión mejorada!"

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𝐒𝐥𝐞𝐞𝐩𝐢𝐧𝐠 𝐰𝐢𝐭𝐡 𝐦𝐲 𝐬𝐭𝐞𝐩𝐛𝐫𝐨𝐭𝐡𝐞𝐫Donde viven las historias. Descúbrelo ahora