Desde la visita de la profesora Miller a mi casa las cosas habían cambiado cuando me veía en el pasillo me sonreía. En clase la había atrapado varias veces mirándome era muy raro. Angela que no se le escapaba una me insinuaba cosas. Las cuales negué.
Hoy debía irme sola Angela no había venido a clases según estaba con dolores de vientre lo que creí porque ella la pasaba mal cuando estaba en sus días.
Un mensaje de texto de un número que no tenía registrado me llegó sacándome de mi trance. Supe quien era solo con leer mi apellido.
"Señorita Stevens espereme en el estacionamiento hay algo que quiero hablar con usted. Miller"
Me puse nerviosa solo de leerlo. La última clase pasó lenta mi concentración estaba en el teléfono lo miraba cada dos por tres veía que las horas no pasaban.
Cuando sonó el timbre salí como alma que lleva el viento pero el profesor de álgebra me detuvo llenando mis manos de libros para que los llevase a la biblioteca. Maldije en voz baja por su incompetencia y cambié mi rumbo. Cuando llegué la señora no estaba por ningún lado bufé del enojo que traía encima. Una media hora pasó hasta que la señora Gladis apareció para recoger los libros.
Salí casi corriendo al estacionamiento ya no quedaba nadie en la universidad. Al llegar me quedé en shock unos hombres de traje golpeaban a la profesora Miller contra su coche. Ella intentaba defenderse pero no podía miré para todos lados pensando que podría usar como arma. El palo de una escoba fue lo único que pude encontrar. Pero al ser tan blando se partió en dos.
—Estúpida—Me dijo uno de los hombres haciéndome volar por los aires de una sola patada.
—Déjala ella no tiene nada que ver Alicia corre sal de aquí—Me levanté como pude haciéndole caso omiso a sus palabras no la dejaría sola.
Otros dos hombres aparecieron agarrándome por los hombros lo último que recuerdo fue que todo se volvió oscuro.
Susurros se escuchaban de fondo. Abrí mis ojos me dolía la cabeza. Horrorizada quedé estábamos dentro de una celda. La señora Miller estaba a mi lado.
—¿Donde estamos?—Le pregunté casi llorando.
—Alicia perdón yo no sabia que esto pasaría perdóname ¿estas bien?—Como que si estoy bien me quiere dar un infarto.
—Tengo miedo—Le dije sintiendo como las lágrimas me corrían por las mejillas.
—Tranquila no pasará nada malo—No le creí nada comencé a llorar ella enseguida me envolvió con sus brazos. Sentía como su corazón latía acelerado. Ella también tenía miedo.
—Llamaré a Angela sus padres son policías nos sacaran de aquí—Ella río por lo bajo la miré mal.—Que te causa gracia.
—Nuestras cosas estan lejos como la vas a llamar.—Me revisé el pantalón era cierto no traía mi teléfono. Me recosté dándome por vencida. Estábamos perdidas. Me levanté las mangas de mi suéter—Las seis de la tarde mi madre debe estar preocupada.—Le dije al punto de llorar
—¿Como sabes la hora?—Le enseñé mi reloj a lo que ella se golpeó la frente.—Eres tonta Alicia muy tonta usa eso llama a Angela—Realmente soy tonta mi reloj estaba sincronizado con mi teléfono agradecí que estuviese en silencio y encendido. Sabía que llamarla sería formar escándalo abrí WhatsApp y le mandé un mensaje con la ubicación que marcaba mi móvil. Tenía unas treinta llamadas de mamá y de Angela.
—Estamos salvadas los padres de Angela vienen para acá.—Me volvió a abrazar eufórica.
—Después de todo no eres tan tonta—Golpee su hombro.
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Las cosas que nunca dije.
RomancePara aquellos que buscan un refugio en las estrellas , para todos los que deciden depositar toda su esperanza en un tal vez. Créeme estas en el camino correcto . Historia en edición y corrección de errores perdonen los cambios 🥀
