Las entradas para la feria ya las tenía compradas. Aunque aún no le mencionaba nada a Andrea esperaba con ansias volverla a ver. Mi suspensión había terminado con ello los puntos de mi ceja. Ya parecía una vándala lo único que me faltaba era tener el brazo tatuado y sería la descripción gráfica.
Caminaba con Angela por el campus agotadas por la clase de educaciónfísica.
—¿Angy al menos puedes caminar normal?—La regañé al verla arrastrar sus pies.
—Alicia corrimos un maraton como te atreves a pedirme tal cosa. No me siento los pies.—Quise contestarle pero algo me detuvo.
—A la profesora Miller me la follo cuando me de la gana. Ya quisieran ver como la tengo solo de recordar lo bien que me la follé—La sangre me hervía. Angela intentó detenerme pero no pudo hacerlo. Agarré a Caleb por el cuello de su camisa y le di un puñetazo en el rostro. No podía resistirme al escucharlo hablar esas atrocidades.
—Que te pasa Alicia acaso estás demente—Se puso de pie sobandose la mejilla.
—Vuelve a mencionar el nombre de la profesora Miller y te mato—Sonrió acercándose más a mi.
—A esa puta la pongo como a mi me de la gana o que ¿te gusta la profesora Miller? ¡Contesta maldita bollera!—Dos puñetazos le di antes de que el profesor de deporte sonase su silbato.—En el estacionamiento después de clases.—Dí media vuelta para irme con Angela a los vestidores.Cuando estuvimos dentro pude respirar en paz.
—Acaso estas loca como vas a golpearlo Alicia porfavor si quieres yo le pido disculpas y todo queda en paz—Abracé a Angy.
—No tienes porque preocuparte no es la primera vez y lo sabes. Además después de que tomé esas clases de defensa personal no le tengo miedo a nada. —Cuando era pequeña papá cada noche regresaba borracho de algún antro. Nos golpeaba a mi madre y a mi. Cuando fui lo suficientemente valiente me apunté a clases de defensa personal. Hoy puedo decir que puedo defenderme lo suficientemente bien como para no morir en el intento. Aunque esas clases no me sirvieron de nada el día del secuestro. En mi defensa puedo decir que me superaban en número.
—Si Andrea se entera de eso te va a matar—Recordé a la profesora y me erize de pies a cabeza.
—Angela no puedo permitirle que este difamando así a Andrea.—Mencioné su nombre y me dió un vuelco en el estómago y lo peor era que tendríamos clases con ella en unos minutos. Caminamos hasta el salón donde Caleb nos esperaba sonriente.
—No creas que te la dejaré pasar—Lo empujé para seguir con mi camino pero se resistió. Todos nos observaban atentos. Angela quien estaba detrás de mi me sujetaba por los hombros. La tensión era evidente. Se acercó un poco más a mi pero al sentir los tacones de la profesora Miller resonar por los pasillos dio marcha atrás.
—¿Algún problema señorita Stevens?—Se me detuvo el corazón al escucharla tan cerca de mí. Caleb se había desaparecido en cuestiones de segundos.
—Ninguno profesora Miller—Tome asiento lo más rápido posible.
Andrea vestía un hermoso vestido el cual le marcaba muy bien sus perfectas curvas. Por un segundo olvidé que después de su clase Caleb me esperaría.
La verdad me había arrepentido un poco por mi acto de valentía pero ya era tarde. Porque todos en el salón murmuraban sobre la pelea.
Dios santo Alicia en que te has metido.
Andrea dictaba algunos ejercicios desde su asiento. Se veía tan bien con esos espejuelos. Embobada me pasé varios minutos observándola cosa que ella no tardó en notar.
Un mensaje entró a mi teléfono el cual revisé en segundos.
"Si sigues mirándome de esa manera no voy a poder resistirme y terminaré besándote delante de todo el salón. Concéntrate Stevens"
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Las cosas que nunca dije.
RomancePara aquellos que buscan un refugio en las estrellas , para todos los que deciden depositar toda su esperanza en un tal vez. Créeme estas en el camino correcto . Historia en edición y corrección de errores perdonen los cambios 🥀
