Capítulo 5

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Cuando desperté estaba sola en mi cama pasaban más de la una de la tarde. Intenté moverme pero el dolor me lo impidió. A mi lado había una nota.

"Alicia perdona por lo que sucedió fue un error haberte besado espero que te recuperes pronto mis más sinceras disculpas Miller"

¿Un error? Enserio eso fue para ella. El recuerdo de ese beso de su arrogancia al llamarlo de esa manera me llenaron de impotencia. Angela volvía a tener la razón esa mujer era un demonio sin sentimientos. No era de este mundo.

—¿Alicia cariño como te sientes?—Mi madre había entrado en mi habitación me traía el desayuno.

—Me duele todo mamá.—Me extendió una pastilla.

—Andrea se fue temprano dijo que no te preocuparas por la policía ella daría su testimonio y ya con eso era suficiente a fin de cuentas la afectada era ella.—¿Afectada ella? Y yo que si estaba hecha mierda.

—Bien no quiero saber nada de esa mujer es un mundo lleno de problemas.—Luego de terminar mi desayuno mamá se levantó para irse.

—No eres tu la que siempre dice "No juzgues un libro por su portada". ¿Que te hace pensar que ella es la mala de este cuento?—La miré sin entender queriendo tener más respuestas pero sabía que mi madre no me las daría.—Angela llamó que venía para acá intenta no levantarte.

Y así sin más me dejó llena de dudas. Esa mujer era un enigma uno muy complicado.

Escondí lo que quedaba de ese papel debajo de la almohada lo último que me faltaba era que Angela lo leyese. Sentía sus pasos venía discutiendo con alguien.

—Porque entras con tanto escándalo—Le dije cuando entró a mi habitación estaba hablando por teléfono. Al terminar la llamada se acostó a mi lado.

—¡Estoy harta de esa mujer! Es una estúpida arrogante que se cree lo mejor del universo solo por estar parada frente a nosotros.

—¿Que sucedió?—Sabía que estaba hablando de la profesora.

—Ja ni te quieras enterar esa mujer parecía que había visto al mismísimo satan nos aplicó un examen de 100 preguntas ¿sabes como tengo el cerebro? A explotar y no solo eso nos dejó otras 50 de tarea Alicia la quiero matar.—Somos dos amiga.

—Agradezco tener dos costillas rotas—Angela rió.

—¿Y eso que? Aquí tienes tus ciento cincuenta preguntas de Literatura. —Me extendió las hojas llena de preguntas. La miré horrorizada.

—¡No jodas! Esa mujer es un demonio—Definitivamente era peor que lucifer.

Angy pasó la tarde conmigo y aunque al principio quise contarle lo había sucedido preferí callar. Ya la odiaba suficiente como para añadirle lo que había pasado. Ella me contó que mi padre estaba preso y que lo estaría un buen tiempo. Agradecí no tener que volverle a ver la cara a ese infeliz.

La ayudé con su tarea ya que la mía no la haría al menos no hoy. Pensé que serian más complicadas pero no. Eran más lógica que otra cosa.

—¿Angela me llevas al baño?—Levantó las cejas ella era una pervertida.

—Con gusto madmuasel—La miré mal pero aun así me ayudó a levantarme.—Sabes que estas horrible—La sinceridad de Angela le causaría la muerte.

Las cosas que nunca dije.Donde viven las historias. Descúbrelo ahora