Isidora
Quién iba a imaginar que en busca de mi libertad conseguiría a mi anhelada familia y la felicidad que siempre deseé tener en mí.
Cuando comencé con la dichosa boda, jamás imaginé que me enamoraría de Dominic y mucho menos en ser el soporte de una familia tan importante como los Monroe.
Había comenzado una guerra contra mi familia, y este conflicto se debía a la traición de uno de los integrantes de la familia Monroe. Yo descubriría quién es aquel maldito que se atrevió a poner en riesgo todo aquello que amo.
Miro cómo comienza a tensar su cuerpo, así que decidí pegarme al suyo para que perciba la calidez de mi tacto. Siento cómo mis manos se descontrolan, perdiendo mi autocontrol, el desciende por los pliegues de mi vestido. Parece decidido a querer cada gemido de mis labios hasta mi último aliento.
Introduce su dedo índice por el borde de mis bragas y me siento algo inquieta.
—¿Ya estás lo suficientemente mojada para mí, señora Monroe? —dice con un tono provocador, logrando que gima con más intensidad.
Es la primera vez que él me nombra de esa forma, y eso lo hace inolvidable. Ambos ardemos en el deseo, nuestros cuerpos encajan perfectamente, y es como si no existiera nada que pueda concebir los sentimientos que hemos reprimido por años.
—¿Cómo debería interpretar eso?—lo dice con una arrogante sonrisa en sus labios.
Quiero quitarle esa sonrisita de victoria, me apodero de sus labios, devorándolos con intensidad y pasión mientras que su mano explora mi zona íntima. Me retuerzo al sentir un cosquilleo recorrer mi abdomen en el que ha comenzado a dejar besos.
—Dom, Dom, Dominic—pronunció con la voz entrecortada. Hacemos contacto visual por un momento, su mirada me llena de confianza. Me siento cómoda entre sus brazos.
—¿Me detendré si tú lo deseas?—pregunta inocentemente.
— No te atrevas—le amenazó.
Enrollé su cintura con mis piernas y le quité el jersey. Recién había regresado de su entrenamiento matutino en el gimnasio y estaba completamente sudoroso, mientras yo aún estaba en pijama.
Al descubrir su cuerpo pude apreciar un tatuaje de serpiente que se extendía desde sus pectorales hasta parte de su brazo, su piel lucía adornada con intrincados diseños. La serpiente parecía cobrar vida en la piel, cada escama meticulosamente trazada, mientras se enroscaba en una danza hipnótica. Los colores oscuros y vibrantes de la tinta contrastaba con la suavidad de su piel, revelando un arte cautivador y enigmático.
— Iremos a la ducha — anunció.
Me negué e intenté zafarme de sus brazos. Él siempre era muy pesado en sus bromas; éramos amigos desde siempre y lo conocía perfectamente. No quería acabar toda empapada.
Así fue como todo comenzó, aquel día en el que nuestros sentimientos salieron a la luz y ambos logramos romper la barrera que por años había impedido que nuestro amor creciera.
De no ser porque la noche anterior ambos habíamos sido víctimas de un atentado que nos tomó por sorpresa. Unos segundos antes de ingresar al edificio en el que nos hospedábamos, hubo una devastadora explosión que, afortunadamente, no dejó a ninguna víctima. Era evidente que ese ataque estaba claramente dirigido hacia nosotros.
El suceso dejó una huella profunda en ambos. Nos dimos cuenta de que estábamos en peligro y que debíamos tomar medidas drásticas para protegernos.
El hecho de que solo pudiéramos confiar el uno en el otro fue lo que nos unió aún más.
A medida que enfrentamos la adversidad y las amenazas, nuestra confianza mutua se volvía más sólida. Sabíamos que podíamos contar el uno con el otro en cualquier circunstancia. No importaba cuán desafiante fuera la situación, siempre nos teníamos el uno al otro para apoyarnos.
YOU ARE READING
Dérne |Bellamy|
FanfictionUna emocionante y poco común historia ficticia de romance caótico.
