Los gemelos por fin me mandaron la lechuza para regresar a casa al día siguiente por la madrugada para que nadie me viera, quise evitar pensar en eso cuando Dobby me entrego la carta.
Cissy era lo mejor de la vida, siempre me peinaba por las mañanas y bajábamos a desayunar nosotras solas ya que todos seguían dormidos, platicábamos mucho.
Una vez me contó que hubo un tiempo que Draco y Mattheo dormían juntos por qué Toms se divertía asustándolos por la noche.
Dejaba a Nubia en los jardines con frecuencia le encantaba jugar e intentar atrapar pequeños insectos , ya hasta se había hecho amigas de algunas de las lechuzas.
Ya por la noche me iria ,y no sabría hasta cuando regresaré a la mansión, esa noche me fui a dormir con mis amigos y como dijo Cissy,
Draco están de un lado de la cama y me dirigí con Tom para dormir con el, pero al acostarme me dio una fuerte patada aventándome al suelo.
—idiota que te pasa soy Emma— lo regañe al caer al piso
-Ainhoa, avísame, pensé que eras el llorón de Draco— me dijo asomándose a verme levantarme y haciéndome un espacio en la cama
—Pues calcúlale mejor el golpe, por qué Draco está del otro lado— me burle al verlo voltear molesto observando a Draco y dándose por vencido volviendo a cerrar los ojos
—Como sea, ya acuéstate, la cama es grande—
Me recosté hasta que Dobby nos vino a despertar por que ya sería hora de irme.
Fui por unas cuantas cosas a mi habitación volviendo a ponerme mi ropa fea, en el coche me esperaba Tom y Cissy que me acompañarían mientras el coche volada de regreso a la madriguera dejándome un poco alejada para que no escucharan el sonido.
Cissy me abrazaba fuertemente negándose a soltarme.
Abracé a Tom despidiéndome de él, no quería soltarlo, tampoco quería volver, pero tenía que volver.
—Nos veremos en Hogwarts Tom— le asegure sonriendo a lo que asintió
—Emma, yo te compraré libros y uniforme, le diré a Draco que te los lleve—
—Gracias Cissy— dije eso caminando un poco y transportándome nuevamente a mi balcón.
Me asusté al ver a Fred y George en mi habitación
—¿qué hacen aquí?—
—Te esperábamos, ahora nos vamos— George se levantó de mi cama
—A salvar a Harry Potter— Fred salió con audacia de la habitación volviendo a dejarme sola
Se escucharon gritos por la mañana, lo que me hacía pensar que a los gemelos no les fue demasiado bien en su tonta misión.
—Emma, ¡baja!— gritó Molly y rápidamente corrí por las escaleras con ella —Nos acompañarás al callejón Diagon, pero no pidas nada por qué no tenemos dinero, tú usarás los libros viejos— asentí mirándola retroceder
Todos se estaban ya transportando por la chimenea, siendo yo la última.
No estaba muy segura de donde estaba, era un lugar sombrío, supe que me equivoqué cuando no pronuncié muy bien las palabras, las personas no se miraban muy amistosas.
Pude ver a Harry caminando junto con el medio gigante a lo que me dirigí con ellos bajo algunas miradas.
—¿Donde estamos?— los sorprendí caminando con ellos
—Tu también— Expresó el gigante mirándome— No es bueno que estén aquí, pensaran cosas malas de ustedes chicos—
—No te vi en la madriguera por la mañana ni en el desayuno Emma—
Tome a Harry del brazo apartándonos del gigante
—Adiós gigante— agite la mano solo escuchándolo gritar, "soy semigigante" —Ven Potter tenemos que buscar la tienda de libros—
Caminaba rápido intentando arrastrarlo conmigo, hasta que se detuvo
—Espera Emma, Alli esta Hermione— señaló a la sangre sucia
—Potter yo no quiero hablar con ella—
—Pero es mi amiga Emma—
—Pues no me gusta hablar con sangres sucias, nos vemos después—
Potter me miraba enojado, pero poco me importaba el cuatro ojos, sus anteojos estaban rotos pero ni me di el tiempo de repararlos al ver las peculiares cabelleras blancas que distinguía muy bien, eran los Malfoy.
—¡Draco!— corrí para pegármeles
—¿Emma? Pensé que estabas con los Weasley—
—Y lo estoy, vine con ellos ¿Donde está Matheo y Tom?—
—Ellos ya compraron sus cosas solo faltaba yo—
—Que genial pensé que estaría sola—
— Camina a mi lado pelirroja, que todos sepan que eres mi amiga, no una traidora a la sangre como los tontos Weasley ¿cierto padre?—
—Si, Draco— El señor Lucius me tomo de los hombros haciéndome caminar al lado de ellos
—Tu no eres como los Weasley Emma, tu sangre es privilegiada, tu sangre es pura, recuérdalo—
Caminábamos a la librería , muchas miradas estaban con nosotros y no era para menos, todos sabían que pertenecía a los Weasley, era simplemente inusual ver una cabellera roja intenso al lado del blanco descolorido de los Malfoy.
Ya en la tienda nos separamos del señor Malfoy, husmeando por el lugar.
—Ven Emma arriba esta la mejor vista
Draco— me tomo de la mano para subir las escaleras
—Es muy bonito aquí podemos ver todo—
—El autor famoso de estos libros será nuestro nuevo profesor de defensa contra las artes oscuras ya que el otro se retiró—
—Y por que se fue?—
—La verdad no lo se, Snape a querido ese puesto ese puesto mucho tiempo-
—Ese es Potter— señale abajo
Potter estaba tomándose fotos con el señor autor de los libros, mientras Draco los miraba molesto haciéndome reír
— ¿celoso? ¿Se enterara tu padre de esto?— comencé a reír lo que a él no le causó mucha gracia
Me arrumbó a un lado molestado comenzando a bajar por las escaleras con rapidez
—Fijate— Grite corriendo detrás de el dandole un manotazo al ver que arrancaba una hoja de la mitad del libro que tomo y volvió a dejar allí
Draco y Potter peleaban hasta que la enamorada de Ginny corrió a su rescate
—Ya tienes novia Potter—
Se burló Draco mientras los miraba divertida.
—¿celoso Malfoy?— lo desafió
—Por supuesto que no, jamás me gustaría una asquerosa Weasley traidora a la sangre—
—Sean mas gentiles chicos— se metió el señor Malfoy a la conversación
Era ridiculo ver al señor Malfoy medio pelearse con los de nuestra edad y aun mas a Hermione que se intentaba defender.
—pelirrojos, libros de segunda mano, son los Weasley— Se empezaron a pelear cuando Arthur llegó
—10 galeones a que gana mi padre—me susurró Draco al oído
—10 galeones a que si me vuelves a arrumbar te lanzare un crucio— le susurre de regreso sonriendo
—No fue para tanto—
—Ay ya Callate mejor— oculte mi sonrisa viendo como humillaban al señor Weasley
Draco se despidió cuando el señor Malfoy se marchaba corriendo tras el
—¿Y tu que hacías con ellos Emma?—
—Me compraron los libros del nuevo profesor— sonreí con los nuevos libros sujetándolos en mi pecho
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Emma¿Weasley?
FanfictionEmma Ainhoa Weasley Una chica pelirroja un tanto... peculiar. La familia Weasley jamas a sido su lugar seguro ni la madriguera su hogar. Decidir luchar para tu beneficio o hacer lo correcto? Ya enserio, una Weasley en ¿Slytherin? IMPOSIBLE Empieza...
