Capitulo 3

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Las semanas pasaban y me encantaba ir a la Biblioteca. Allí conocí a Hermione y leíamos juntas. A veces se molestaba porque yo ya sabía lo que leía.

Tenía un don para la lectura y aprendía rápido, pero notaba que Hermione se molestaba.

Me contaba que buscaba a Nicolas Flamel y la piedra filosofal, pero no entendía nada.

Snape parecía que me tenía aprecio, aunque no lo decía. Era la mejor en su materia y sus tratos lo demostraban.

Daphne, Mattheo, Draco, Pansy, Tom y yo nos dirigíamos al comedor. Nuestro lugar es de los primeros y nadie se sienta allí.

-¿Pansy, ya hiciste la tarea de pociones?-

Revolvía la comida mientras las lechuzas entregaban cartas. Vi a mis hermanos y amigos recibir cartas.

—Hasta la pregunta ofende, Zanahoria, obvio no la hizo—. Pansy fulminó con la mirada a Blaise y Matheo, que se reían y chocaban puños. —Cállense, imbeciles. Si la hice, no se las paso—. —Para que sepas, a mí ya me la pasó Emma—, dijo Blaise, mostrándole la lengua. Matheo lo imitó. —A mí también, fíjate—, exclamó, exagerando la boca.
—EMMA— me gruño indignada mirándome.

En la clase de Pociones, Severus Snape, que normalmente tiene una voz aburrida y silenciosa, hoy parecía haber desayunado. Se puso a hablar de todo lo que podríamos hacer si prestamos atención y tenemos buen desempeño.

Esa clase estaba con Gryffindor a la derecha y Slytherin a la izquierda. Me senté con Draco, ya que Pansy se fue con Daphne, Blaise con Matheo y Tom con Nott.

Snape contaba su reflexión cuando algo le llamó la atención.

"No espero que comprendan la belleza de un caldero hirviendo, sus vapores relucientes, el poder de los líquidos que hechizan la mente y engañan los sentidos... Puedo enseñarles a embotellar la fama, preparar la gloria, incluso detener la muerte... si son algo más que los alcornoques a los que enseño."

Estaba segura de ser más que una Alarcona y trabajaría duro para no serlo.

El profesor parecía tener un problema con Harry Potter después de ridiculizarlo en clase. Lo que hacía estaba mal, pero no lo cuestionaría. No había estudiado, yo sabía las respuestas y Hermione también, pero ella sí levantaba la mano.

—La sangre sucia no se calla— decía Pansy. —Responde bien, pero interrumpe a los demás, es fastidiosa. Aunque el profesor Snape nunca le da la palabra. No entiendo cómo la soportas—

—Rara vez hablamos. Nos sentamos en silencio y leemos los libros de la materia—

—Aprendes todo tan rápido. Yo leo, pero nada se me queda. Y me da flojera estudiar.

—Tengo buena memoria— Me encogí de hombros y seguimos.

Emma¿Weasley?Donde viven las historias. Descúbrelo ahora