‹Conocerte›

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Vamos lisa tu puedes, esto es triste y hace que mis ojitos se pongan rojitos, mi nariz y mi boquita, ya no quiero llorar más.

Lisa repetía y repetía esa oración una y otra vez en su cabecita, estaba detrás del sofá esperando la oportunidad perfecta para salir de casa, ella a estado sufriendo mucho desde que su madre murió por cáncer, su padre nunca estuvo presente y solamente deposita dinero que obvio no es suficiente, está en manos de su hermano mayor Luca, un desgraciado y usa a su hermana como juguete, la deja sin comer o la golpea por no hacer lo que quiere y esta vez se salió de control, su pequeño cuerpito delicado le dolía demasiado, tenía moretones en su pancita y brazos, solo por haber olvidado recoger su elefante Dumbo de la sala, ella lo tenía entre sus brazos y también una galletita de chuspas de colores igualita a la que le daba su madre cuando se portaba bien.

Si hermano estaba mirando un partido de fútbol, sabía que solo se levantaba cuando era propaganda para ver algo de comer, Lisa con 5  añitos sabe lo que está bien y lo está mal y lo que está por hacer la hará feliz y podría estar segura así que para ella es lo correcto.

Gateo hasta la puerta y la abrió lentamente, no causó ruido por suerte así que salió corriendo de ahí, de milagro no pasó un carro por la calle en ese instante, era la primera vez que salia de casa sola y no se ubicaba bien, llegó a un parque que se veía lindo, eran aproximadamente las 2pm y la gente estaba llegando, eso por algún motivo la hacia sentir bien, se sentó bajo un árbol abrazando a su peluchito Dumbo, su pancita sonaba y recordó la galleta, la abrió y cuando iba a probarla recibió una lamida en su mejilla que la hizo reír.

- Guau guau - Imitó el sonido del perrito, este era pequeño, peludo y café con una carita tierna - ¿hambre también?

El perrito parecía entender a Lisa, ella sabía que el chocolate era malo para los perritos pero hizo lo posible para que la parte que corto no tenga las chispas, el perrito se la comió y luego sacudio su cabecita haciendo sonar su collar.

- Te llamas Kuma - Lisa beso al perrito y lo abrazo - soy Lisa

De pronto el cachorro se puso alterta, como si algo hubiera escuchado y se levantó de su regazo y corrió dónde una joven alta demasiado alta realmente, quizá 1.80, Lisa se quejó al ver al perrito irse pero la joven la miro y se agachó a verla.

- Hola mi corazón - Lisa no miraba a la chica, mira a al perrito - ¿Te gusta el perrito? Oh, parece que estaba contigo

- Si - Lisa por primera vez la miro y la mayor sonrió con ternura - el hambre y le di galleta

- Gracias pequeña - La chica se sentó a su lado - ¿Me llamo Jennie y tú?

- Lisa - La pequeña está vez no la miro, solo acariciaba al perrito delicadamente - bonito guau guau

Jennie puso al cachorro en las piernas de Lisa, la menor abrió los ojos con sorpresa y miro a Jennie quien tomo su manito y la puso en la cabecita del perrito para que lo acaricié, Lisa lo hizo tranquilamente hasta que sintió algo de sueño y por instinto apoyo su cabecita en el hombro de Jennie.

- Oye chiquita ¿Y tu mamá? No puedes estar sola - Jennie pregunto y Lisa señaló arriba

- Mamá arriba en el cielo - Eso le rompió el corazón a Jennie, unas cortas pero dolorosas palabras - sueño

- Vamos entonces a tu casita para que puedas dormir - Jennie sonrió pero Lisa solo negó varias veces con los ojitos cerrados - si nena, estaras más cómoda

- No quiero, hermano malo con Lisa - Lisa se aferró al brazo de Jennie causando algo de curiosidad en la mayor - contigo estoy feliz

Jennie no dijo nada, solo le puso la correa a Kuma y no le quedó de otra más que cargar a Lisa, pensó que se quejaría pero no fue así solo la abrazo más, Jennie camino sin rumbo intentando buscar alguna pista sobre el hogar de Lisa pero fue en vano pues la gente estaba como loca caminando por las calles y le impedía ver algo. Regreso, volvió a preguntarle a la niña algo pero está ya estaba dormida profundamente en el hombro de Jennie, varias personas la miraban con sorpresa porque ella es una figura pública y verla así obviamente llama la atención, tuvo que ir directo a su casa para estar más cómoda por el bien de ella y Kuma pero más por la bebita.

En casa.

- Señorita no puede salir sola, demoro siglos está - su guardaespaldas dejo de hablar cuando se dió cuenta de lo que estaba en sus brazos - señorita...

- Gracias por preocuparte pero estoy bien, dile a Taylor que me haga un té y - miro a la pequeña - un vaso de leche tibia porfavor

- Claro que si - el se retiró y Jennie pudo soltar a Kuma y acomodar a Lisa en el sofá

La pequeña se removió un poco tallando sus ojitos pero al final se quedó dormida de nuevo, Jennie no quería eso entonces le quito el abrigo y la sentó a su lado susurrándole que despierte de una manera alegré.

- Mmm no - Lisa se quejó y abrió sus ojitos mirando a su alrededor

Estaba en una casa enorme, probablemente una mansión, un grande y hermoso candelabro adornando el techo, las paredes blancas con algunos cuadros enormes y flores, un lindo piano en una esquina y lo que más le encantó a Lisa fue un muñequito de un elefante en la entrada.

Eso le hizo recordar que tenia a Dumbo con ella, lo busco con la mirada y lo tenia a su lado, llegó Taylor con dos tazas que las dejo en la mesa y se retiró.

- Bien - Jennie tomo la taza de la nena y se la dió con cuidado - pequeña solo quiero que me digas algo sobre tu casa porfavor ¿Quieres volver?

- No, yo salí de ahí por hermano malo - a la pequeña se le comenzó a hacer agua sus ojitos y no tardó mucho en llegar su llanto

- No llores pequeña, está bien todo tranquila yo no te voy a dejar en tu casita si no te gusta pero quiero que me digas dónde vives para que tú hermano ya no te haga daño - Jennie acaricio la mejilla de Lisa para limpiar una lágrima - no te dejaré ahí

- Casa blanca, puerta negra calle villa real y una pileta afuera - hablo por fin la nena y empezó a beber su leche tranquila y en silencio mirando sus piecitos

Jennie se acercó y le dejo un besito en su frente, ambas tomaron sus bebidas mirando algo en la televisión pero Jennie por medio de su celular estaba mandando todos los datos a su mejor abogado.

Pero aún no sabe que hacer con la pequeña.

¿Se quedará con ella? No está segura pero sabe que lo más importante es que este bien y no sufra más.

Por ahora la pequeña se va a quedar con Jennie.

...

La noche hacia llegado, Lisa había ganado un poco de confianza en Jennie pero más en Taylor, la señora que cocinaba. Ambas pasaron en la cocina hablando de cosas triviales y graciosas mientras la cena se hacia en el horno, Jennie pasaba en su oficina trabajando y trabajando segura de que la nena estaba en buenas manos y feliz, Lisa ayudo a poner la mesa con una sonrisa y ella se encargó de llamar a Jennie para que baje a cenar.

- Toc toc - Lisa estaba parada en la puerta - Señorita nini a comer

Lisa dió saltitos en su lugar y Jennie se levantó y se arrodilló frente a la pequeña, miro sus piecitos dándose cuenta que estaba descalza. Toco sus piecitos y miro a Lisa algo sería.

- Antes de eso vamos a ponerte calcetines o unas pantuflas porque el piso está frío - Jennie tomo la manito de Lisa y la llevo a su habitación, abrió los cajones buscando calcetines que le puedan quedar a la bebita, sus piecitos eran demasiado chiquitos pero al final si le quedaron entonces bajaron a cenar.

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Byeee ❤️

Innocent eyes - Jenlisa Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora