SEGUNDA PARTE

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En un hermoso corredor limpiamente ordenado y limpio, todo resplandecía cual diamante, se necesitaba demasiada limpieza, sin embargo, él podía realizarlo todo a una intensa velocidad. La tarde había llegado, finalmente el sol se estaba poniendo y todo se mantenía calmado por todo alrededor, era el momento perfecto para jugar una partida de ajedrez y descansar tomando un poco de té.

El joven Conde movió a su caballo en manera de formar una L, a un costado derecho, estaba siendo precavido, debido a que sabía bien las maniobras de Karin al jugar, sin embargo, no sabía si continuaba poseyendo en realidad ese estilo tan Phantomhive al jugar.

Al cabo de 10 segundos, Karin movió a su caballo de otra manera, yendo derecho; el  joven sonrió de lado, suponía una jugada que podría acabarse en ese momento, sin embargo, las cosas podrían volverse interesantes si realizaba algo más.

-Podríamos a partir de este momento jugar de otra manera, ¿qué prefieres?- Le ofreció.

Ella lo volteó a ver, sabía lo que estaba pensando, sin embargo, tenía una mejor idea, y no era el temor a fracasar, pues no quería hacer esa jugada más larga de lo que podría realizarse en cuestión de minutos.

-Te prometo que terminaremos rápido. No, continuemos como estamos.- Le dijo.

Éste no se inmutó, aceptando lo que ella misma le había dicho, y así, prosiguieron el juego.

Así, tomó a su torre y la empujó 3 cuadros más adelante, estaba jugando demasiado bien, ambos mantenían al margen sus jugadas, aunque en realidad, estaban ya más cerca de terminar ese juego y atrapar al rey de cada uno.

Ciel se notaba muy interesado en su Reina, necesitaba acabar con ella de una vez por todas, así no habría necesidad de complicar más las cosas; al aniquilar a su Reina sería más que sencillo dar un "jaque mate" al rey.

Karin notó que usaba todo lo que tuviese para proteger a su Rey, estaba claro que lo estaba sobreprotegiendo, sin embargo, no estaba tan segura si de verdad iba a ser sencillo, debido a que ambos utilizaban mucho su caballo, ya fuera protegiendo o atacando, lo hacían de maravilla.

Sebastian tocó la puerta levemente.

-¿Bocchan? Les he traído algo de té- Les dijo- ¿Puedo pasar?- Preguntó.

Ciel respondió afirmativamente.

Sebastian llevó la bandeja, acomodando las cosas en la mesa de su costado izquierdo (para Ciel).

-¿Se les ofrece algo más?- Inquirió.

Karin comió a su alfil.

-No, puedes retirarte.- Mencionó.

Éste observó con atención, ella estaba pensando de otra manera, una que cambiaría la perspectiva de su bocchan por un momento, y eso podría ponerlo vulnerable, sin embargo, conocía bien el espíritu de su joven amo, él era muy persistente, estaba claro que volvería a retomar el camino de una manera u otra, de cualquier manera, él continuaba siendo un Phantomhive.

-Como ordene.- Le respondió.

Y en ese momento, otro peón fue comido.

Ciel no se explicaba cómo lo estaba haciendo tan rápido, él ya tenía una jugada para ambas opciones, sin embargo, ella parecía tener más estrategias que él. No permitió que lo desconcentrase, tenía que mantener su posición, debía de concentrarse más.

Dio marcha atrás a su caballo; Karin avanzó su torre del costado derecho a la parte izquierda; Ciel intercambió al rey con la Torre juntándolos; La joven ama movió a su alfil diagonalmente hasta la esquina derecha del tablero; El joven amo lo comió; Ella usó su torre y lo comió nuevamente, quedando entonces...

Oh... Ya veoDonde viven las historias. Descúbrelo ahora