Parte 9

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NARRA CILLIAN:

Me sentía profundamente confundido, las preguntas inundaban mi mente y nublaban mi juicio. Me agobiaba pensar que Elisa tenía una relación con Ethan, aunque él era un hombre atractivo y tal vez le gustaba a Elisa.

No era correcto lo que estaba sintiendo, no me hacía sentir cómodo lo que sentía por Elisa, estaba casi seguro que ella me gustaba, no podía dejar de pensar en el carácter fascinante de Elisa, no podía parar de pensar en su suave piel como la seda de China o sus ojos bellos como las playas de Grecia, sus senos me parecían perfectos y su mente ágil e inteligente me parecía por completo el afrodisiaco más fino y encantador.

La rabia me invadía de pensar que el cuerpo suave de Elisa haya sido tocado por un hombre tan poco agradable como Ethan, en el fondo yo sé que me estoy precipitando por completo, apenas he intercambiado unas cuantas palabras con él, pero esas pequeñas y cortantes frases que salieron de su boca fueron suficientes para que no fuese un hombre de mi agrado.

Me encontraba en mi departamento, con una preciosa mujer, mi masajista, Claudia era una mujer de 45 años con las manos femeninas más grandes que haya visto, ella venía de México, la conocí en un viaje a uno de los destinos turísticos de México y me enamore por completo de sus masajes, así que decidí invitarla a Londres, ella después de mucho esfuerzo puso un spa aquí y ella me veía 2 veces a la semana, manejo demasiado estrés.

Era apenas lunes y ya la había llamado, ella me estaba masajeando la espalda con aceite de vainilla y rosa inglesa, me recordaban al perfume que utilizaba Elisa.

—Cillian— Me llamo ella

—¿Sí?— Dije desanimado por la relajación que sentía

—¿Por qué estás tan tenso?— Me pregunto preocupada

—Problemas Clau— Le respondí

—Esos niños te tienen bastante estresado— Afirmo ella

—Ujum— Le dije aún desafinado

Me sentía extraño por hablar como una moribunda foca marina.

Después de un delicioso masaje de 1 hora con 40 minutos, Clau se fue y cerro la puerta con ella.

No podía dejar de pensar en la radiante sonrisa de Elisa, ella era la más bella mujer que había visto, por primera vez en mi vida, me sentí inseguro. Tal vez a ella le gustaban más altos o con los hombros más anchos, puede ser que le gustaran los ojos verdes como los de Ethan.

Después de pensar un cúmulo de cosas por las cuales me sentía inseguro, me levante de la cama de masajes y fui a mi sanitario,ya estaba desnudo así que simplemente abrí el grifo de la ducha y me metí al agua, las finas gotas de agua bajaban por mi cabello que se resistía a ser humedecido, y el aceite de vainilla y rosas inglesas iba saliendo levanta mente de mi espalda y su olor iba saliendo de mi piel, me sentí aún más decaído, pues así olía Elisa y me estaba desprendiendo de su olor.

Después de un baño relajante donde casi lloro, quite la humedad de mi piel con una toalla de algodón y me puse ropa para ir al gym.

Agarré mi maleta para el gimnasio, adentro había un cambio de ropa limpio, gel de ducha, varias toallas y los productos para mi cabello.

Baje por las escaleras de mi edificio con un termo en la mano, la maleta colgada al hombro y las llaves de mi auto en mi otra mano.

Estando adentro de la camioneta, sentado en el asiento del piloto, me abroché el cinturón y prendí el motor, al ir manejando por la ciudad, mi cabeza estaba llena de pensamientos que me agobiaban, principalmente me agobiaba que Elisa estuviese saliendo con Ethan.

Profesor | Cillian Murphy Donde viven las historias. Descúbrelo ahora