0.9 [ El chico del gimnasio ]

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Se dejó caer en ese feo futón cerrando los ojos para encontrar algo de paz, había experimentado demasiadas emociones en un solo día y el cansancio agobiaba cada parte de su cuerpo y de su mente. Un mensaje tras otro llegaba al celular de Danbi, todos de SoHee, su inesperada nueva amiga. Era muy insistente y se notaba que tenía tiempo libre de sobra.


[-¿Llegaste bien Danbi-ah? Mi madre se enojó cuando me vio entrar en puntitas de pie kkk]

[-Ahora debo hacer la cena durante dos semanas :< ¡Soy muy mala cocinando Danbi!]

[-La salud de mi familia peligra kkkk]


Más de cinco mensajes llegaron perturbando el silencio ancestral en el que estaba sometida Danbi. Se sentó en el futón y buscó su celular en la mochila decidida a tirarlo por la ventana. Una vez que lo tomo vio las notificaciones y se intrigó, no se resistió a leer los mensajes, terminó riendo por cada tontería que le mandaba y se sintió estupenda. Le respondió amablemente y su celular estalló con más mensajes de SoHee.

Hablaron toda la noche, la batería de su celular se había agotado pero tras conectarlo al cargador continuó charlando con SoHee. Las horas pasaron y la noche se fue, estaba amaneciendo lentamente ya, sorprendida por el sol que apreció en su ventana comunicó a SoHee de la hora y ambas se despidieron, esas dos despistadas debían ir a la escuela...

Bostezó y se revolvió entre las telas que cubrían su futón como si fuera un perrito. "A la escuela Danbi, a prepararse." Dijo su yo trabajador brindándole confianza. Dibujo una sonrisa en su rostro buscando energías para continuar y lentamente comenzó a acomodar sus cosas para ir a la escuela. Tenía el tiempo suficiente como para dormir aunque sea un rato pero prefirió tomarse un baño, su tía le hizo el desayuno y lleno sus bolsillos de dinero para que se comprase comida.

- Si mañana también te levantas temprano, te hago millonaria, ¿ok?- le prometió con diversión Suhyeong.

- Sabes que no vas a cumplirlo estafadora.- negó Danbi cortándole el mambo.

- Bueno entonces aprenderé a cocinar cosas ricas, así llevaras almuerzos decentes a la escuela, ¿Qué tal?- modificó su promesa levantando el ánimo de la casa.

- Ahí me gusta más, ¡Mas te vale que lo cumplas!-le señaló con el dedo desafiante.

- Haha claro, claro, ahora vete, se te hace tarde.- dijo la mayor empujándola a la calle.

Danbi se encaminó, como todas las mañanas, a la escuela. El lugar como siempre tranquilo, el verde de la mañana ponía de buen humor a Danbi, y como de costumbre mientras pasaba por esas hermosas calles ella recordó todo lo que hizo el día anterior alegrándose aún más. La pequeña introvertida y solitaria Danbi hoy se veía radiante, la última semana había experimentado tantas sensaciones, todas nuevas para ella, y esas sensaciones estaban produciendo cambios, muchos cambios. Podía empezar a notarlos ya, hace una semana exactamente que llegaba temprano todos los días a la escuela, estaba asistiendo a sus clases de refuerzo, le había contestado a sus opositores, hizo una amiga. Cosas imposibles para ella... imposibles hasta ahora.

Su caminata feliz comenzaba a acabarse, estaba llegando a la entrada de la institución, el profesor Jung se encontraba como todas las mañanas en la puerta observando a todo aquel que entrara, reconoció a Danbi y la notó alegre.

- ¿Qué tiene Srta. Hang? ¿Encontró dinero en su bolsillo?- preguntó sarcástico mientras veía a Danbi acercarse, ella se detuvo en frente del profesor, lo miró expectante y sonrió finamente.

- Encontré amistad profesor.- dijo sorprendiendo al Sr. Jung que desenvolvió sus brazos incrédulo.- Que tenga un buen día.- saludó con una reverencia y se retiró triunfante.

DANBI [Oh Sehun- EXO]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora