Capítulo #45

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Gabriel

Ariel nos mira con una sonrisa traviesa en el rostro mientras nos encontramos aún abrazados después del beso.

—Parece que interrumpí algo —dice con un guiño.

Camilla rueda los ojos en tono juguetón mientras se separa de mí y se pone de pie.

—No nos interrumpiste, Ariel. Estábamos solo... conversando —responde con un tono cómplice.

Ariel alza las cejas, claramente sin creer completamente nuestra respuesta.

—Sí, claro, "conversando" —dice con énfasis en la palabra y una sonrisa pícara en su rostro.

Me pongo de pie y río suavemente, consciente de que estamos dando lugar a especulaciones divertidas.

—Bueno, si hemos terminado aquí, creo que es hora de irnos —agrega Ariel, cambiando de tema de manera deliberada.

Camilla y yo intercambiamos una mirada cómplice antes de asentir en acuerdo. Recogemos nuestras pertenencias y nos dirigimos juntos hacia la salida de la terraza.

—Por cierto yo manejo —dice Camilla corriendo hasta el ascensor.

Descendemos en el elevador, y a medida que las puertas se abren en el vestíbulo de la productora, veo a Yanelis parada cerca de la recepción, hablando con uno de los asistentes.

—¡Miren quién está aquí! —exclama Yanelis al ver a Camilla y a mí.

—Aquí trabajamos —le dice Camilla con un tono de cansancio —¿Qué haces tú aquí si no has sido citada para nada?

—¿Quería saber como estabas? —no había otro ser más hipócrita en la tierra.

—Estamos apurados —le contestó pasando a su lado para seguir mi camino hasta la camioneta

—No te preocupes, Gatto, no nos demoraremos por su presencia —comenta Camilla, siguiéndome con una sonrisa en los labios.

Yanelis me mira de manera provocativa, como si tratara de insinuar algo con su mirada. Ignoro su gesto y me dirijo hacia la camioneta, donde Ariel ya está esperando en el asiento del copiloto.

Camilla se sube al volante y yo atras. Mientras Camilla enciende el motor, observó a Yanelis en el retrovisor mientras se despide de los asistentes de la recepción y luego se aleja.

—No puedo evitar sentir que esa mujer está tramando algo —comento en voz baja, más para mí mismo que para los demás.

—Me interesa lo que va a hacer —dice Camilla —Pero a la vez no.

—Es difícil ignorarla por completo después de todo lo que ha sucedido —añade Ariel, frunciendo el ceño.

Llegamos hasta el lugar que le habían indicado al mayor de los primos D'Angelo, pero era en un centro comercial que en una zona estaban las oficinas de algunas empresas tanto nacionales como internacionales

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Llegamos hasta el lugar que le habían indicado al mayor de los primos D'Angelo, pero era en un centro comercial que en una zona estaban las oficinas de algunas empresas tanto nacionales como internacionales.

¡Pues Yo Soy Su Padre!Donde viven las historias. Descúbrelo ahora