love

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"Amor"

Miguel.

Durante los últimos días se habían suspendido las grabaciones, lo cual de verdad necesitaba. Pero durante ese tiempo no había visto a Ani, luego del beso no pude parar de pensar ella, en realidad desde que somos niños no paro de hacerlo, pero en ese momento la chica me estaba volviendo completamente loco.

Me había enterado que su hermana había aparecido, supuse que necesitaba tiempo con ella y demás, pero los días sin ella parecían años, y no podia evitar querer volver a verla.

Me estaba dirigiendo a la casa de Ani, los nervios en mi interior eran demasiados, era por lo del beso, siempre fui muy seguro de mi mismo pero simplemente me entraba la duda de que quizás ya no quería verme y que en realidad no sentía lo mismo que yo.

Cuando llegue a la casa, toque el timbre y de pronto aquella cabellera castaña y esos ojos que me hipnotizaban aparecieron justo ahí, pero esta vez no tenía la sonrisa que la caracterizaba, sus labios estaban cerrados y se entre abrían por pequeños momentos.
De inmediato tuve la sensación de que algo en ella no estaba bien...

_Hola Ani!_ salude con un beso en la mejilla lo que causó que se ponga roja

_Hola Mickey..._ saludo ella con un tono suave

Mickey...
Ella nunca me había llamado así, pero el echo de que lo hiciera por primera vez causaba algo especial en mi.

Su mirada se giro hacia abajo, sus ojos estaban llenos de tristeza,¿que le había pasado?... Sentí que como un buen amigo, tenia que alegrar a mi amiga.

_Oye, quieres ir a un lugar?_ propuse, ella levantó su mirada, miró hacia dentro de casa,se giro de vuelta hacia a mi y asintió con la cabeza.

Empezamos a caminar, hasta qué una marca en su cuello hizo que tuviera más curiosidad por lo que le había pasado.
Pero no pregunte, no sabia porque, pero algo me había dicho que no era el momento.

_Y bien, que haremos?_ Rompió el hielo ella.

_Te voy a llevar a un lugar muy bonito, muy bonito_ sabía que le iba a encantar, que se iba a poner de feliz. La conocía muy bien como para saber que iba a ser así.

Ani.

La caminata que habíamos tenido con Miguel hacia aquel lugar que mi iba a encantar, según el, fue un poco largo.

Sabía que me había notado la marca en mi cuello, por lo cuál agradecí que no preguntara, porque no le iba a decir, no estaba preparada, quería contarle a alguien pero no sabía cómo expresar aquello.

(...)

Luego de un par de minutos más, llegamos a aquel lugar.

Era hermoso, era como el parque al que iba continuamente en mi antigua ciudad, era muy parecido, los columpios, el pasto verdoso y el sol que daba luz en este, era todo tal cual.

Me había encantado, y se reflejo en la sonrisa que me causó, esa sonrisa que no sacaba desde lo que me paso.

Note como Miguel me miraba, parecía que miraba cada detalle de mi, incluso en mi cuerpo, lo que me ponía nerviosa.

_Ves?, te dije que te iba a encantar_ dijo el con una sonrisa ladina

_si, es hermoso, tan hermoso..._ solté mirando hacia todos lados.

Derrepente mi mirada se conecto con la de Miguel, ahí estaban, esos ojos marrones, conectados con mis ojos azules.
Un impulso en mi se acercó derrepente a el, dándole un beso en la mejilla.
El se puso rojo casi como un tomate, lo cual provocó una sonrisa en mi.

Nos quedamos en silencio, yo todavía lo sostenia del cuello y no pude notar en que momento el había puesto sus manos en mi cintura, pero ahí estaban.

En un segundo nos acercamos uniéndonos en un beso que ambos necesitábamos, nos besabamos como si no hubiera un mañana, como si nadie nos estuviera viendo, el solo el...
Sentir sus labios era mi mayor deseo y ahora estaba pasando.

El beso duro mucho tiempo, entre ratos nos separabamos para tomar aire y luego seguíamos con ese beso.

Pero derrepente nos separamos, la intensidad con la que nos habíamos besado habían echo que mis labios dolieron un poco, pero de esos dolores que me gustaba tenerlo.

_Ani, mi mamá no va a estar en casa.._ dijo el intentando recuperar la respiración.

Malinterprete lo que dijo Miguel, pero el solo quería tener una pijamada conmigo mientras veíamos películas...

Yo acepte y nos dirigimos directamente a su casa... Era increíble la manera en la que después de no sonreír y casi ni hablar por tres días, Miguel podia conseguir eso en un segundo, el podia provocarme esa sonrisa, solo el.

𝐖𝐇𝐘 𝐂𝐔𝐏𝐈𝐃? •𝑀𝑖𝑔𝑢𝑒𝑙 𝐶𝑎𝑧𝑎𝑟𝑒𝑠•Donde viven las historias. Descúbrelo ahora