Capítulo 22 ~ 14 de abril. (+18) (FINAL)

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Deslizo y bajo lentamente su bóxer. El sonríe mientras me ve. De inmediato veo que su pene se levanta al bajar el bóxer. —Vaya, veo que eres muy travieso—sonrió mientras lo tomo con mis manos. Lentamente comienzo a retraer de arriba a abajo, subiendo la intensidad poco a poco.

Su miembro está tan duro, que de una bofetada me dejaría morada la mejilla. Interpretando las expresiones de su rostro puedo ver que está extasiado, y creo que es momento de subir el nivel, quiero verlo aún más lleno de placer. Me acomodo el cabello y me acerco a la punta de su pene. Dejo caer un poco de saliva y mientras bajo para meterlo dentro de mi boca, elevo mi mirada para ver su rostro.

Extasiado y lleno de placer. Coloca su mano en mi cabello. —¿Te molesta?—pregunta. Aunque ya lo había hecho.

—No—contestó mientras introduzco su pene en mi boca. Es de buen tamaño, eso me encanta.

Uso mi lengua para jugar mientras le practico sexo oral. Él me sujeta del cabello mientras yo estoy intentando hacer la famosa garganta profunda, solo que siento ahogarme y comienzo a toser. Me aparto un poco y suelto la carcajada. —Lo siento, nunca había hecho esto y además la tienes grande—exclamó mientras con mi muñeca limpio un poco de saliva que había en mi mejilla.

—¿Y eso te gusta?—inquiere con una sonrisa maliciosa.

Yo le lanzo una mirada pícara. —Eso me encanta—contesto mientras me acomodo mejor, mis piernas en medio de las suyas, me inclino un poco.

—Creo que esa chica elegante tiene un lado salvaje... solo falta que tengas fetiches extraños—agrega mientras me observa.

Yo río. —Sigue dando lata y no continuaré—le digo mientras sostengo su pene.

De inmediato responde. —Pero veo que también tienes mucha clase en la cama. Eres la chica más elegante que he visto... me inclino ante magnífica chica—articula con algo de nervios y sarcasmo.

Yo suelto la carcajada. —Menos mal que lo aclaraste, estoy a unos centímetros de tu pene... y si quiero puedo morderte y te dejaré traumado de por vida—río. El solo me ve con un poco de miedo. —Bromeó—agregó e introduzco de nuevo su miembro en mi boca. Continúa muy duro. Comienzo a bañarlo con mi saliva, de arriba a abajo. Por varios minutos... el solo jadea y sonríe. Lo hago con más rapidez y subiendo la intensidad, intentando jugar con mi lengua para deslizarla sobre la punta de su pene. Haciéndole sentir más satisfacción.

Comienza a sudar y temblar un poco. En especial en las piernas, pareciera que le dará un ataque, algo que me causa un poco de gracia. Pero continuó para hacerle llegar al clímax. Con mis manos juego un poco con sus testiculos, antes de que perciba que es un volcán a punto de hacer erupción. El intenta contenerse, lo puedo ver en su rostro.

—¿Te gusta, papi?—le digo con una voz seductora, con mi dedo pulgar lo deslizo debajo de su glande lentamente mientras su pene esta como una varilla.

El solo sonríe y suspira. —Ah...—exclama al mismo tiempo que comienza a expulsar pequeños chorros blancos, algunos impactan mis mejillas y otros pocos dentro de mi boca. Deslizo mi lengua por todo el contorno de mi boca. —Rico—agregó mientras el solo me ve con una sonrisa e intenta tomar aire.

—Esto fue increíble...—declara mientras acaricia mi cabello. Luego toma unos pañuelos para limpiarme las mejillas y un poco de mi frente.

Hechizo de venganza / TGDonde viven las historias. Descúbrelo ahora