Donde Seokjin es un omega típico que solo se dedica a su esposo e hijos. Pero su sueño de una familia feliz, se rompe cuando ve que ha estado luchando por un amor que ya esta roto desde hace mucho, mucho tiempo.
✤Omegaverse
✤Namjoon: Alfa
✤Seokjin:...
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La relación con sus hijos no mejoró con el paso de los días. Lo más doloroso para Seokjin fue no verles más como sus cachorros, diciéndose a sí mismo que ya crecieron, y de ser "la dulce mamá", ahora solo era "un omega que no les quiso cuando nacieron". O al menos así lo veían Jimin y Hoseok. Jungkook era distinto, siendo el único que podía llegar a sentir el dolor en los ojos de su madre.
Seokjin agradecía que su pequeño no le tratara de forma esquiva o le dirigiera miradas acusadoras. Aún así, no podía pretender ignorar que Jungkook fue quien llamó a Namjoon, contándole todo, como si realmente Seokjin hubiera engañado a su alfa. Namjoon, por otra parte, aceptó que Suran fuera su amiga, pero en el fondo sabía que le hería en su orgullo. Intentaba ser más flexible, permitirle que ciertos días llegara media hora tarde si estaba con buenos ánimos, pero casi siempre debía contarle donde estuvo con Suran, como si quisiera asegurarse de que no hiciera nada "incorrecto".
Le entristeció pensar que una omega como Suran, libre e independiente, fuera vista con malos ojos solo porque no estuviera casada con un alfa. ¿Qué había de malo en eso? ¿Cuántos malos comentarios y desprecios tuvo que sufrir por ello? Suran se mostraba siempre tan segura y tenaz, pero en su intimidad, estaba seguro de que recibió el rechazo de muchas personas por las decisiones que tomó.
Él lo estaba viviendo en carne propia y no era nada agradable, pues parecía que los omegas siempre eran los que se equivocaban y los alfas los que llevaban razón en todo, teniendo que pedir disculpas por cada cosa que hacían.
Por otra parte, el resto notó que el ambiente en casa estaba cada vez más cargado y tenso. Las cenas se desarrollaban casi en completo silencio y ya no había más peleas ni discusiones. Pues Seokjin le advirtió a Namjoon que no quería otra discusión fuerte con los cachorros escuchando todo. Sin embargo, a la hora de dormir, Namjoon podía notar perfectamente las feromonas de tristeza que rodeaban a Seokjin, provocando que su apetito sexual se extinguiera. El omega supo controlar sus emociones para no echarse a llorar mientras preparaba la cena o limpiaba la casa, su estado de ánimo lo percibían todos, y llegó un punto en que Namjoon tuvo que tomar cartas en el asunto.
Una tarde en la que Seokjin quedó con Suran en una salida, Namjoon aprovechó para tener una seria conversación con sus cachorros.
Pasó por el cuarto de Jungkook, quien tenía la puerta entreabierta, viendo que estaba en el escritorio, haciendo deberes o estudiando, muy concentrado. No quiso interrumpirle, y se dirigió a la otra habitación, entrando sin llamar y encontrando a Jimin jugando con la consola y a Hoseok leyendo sus mangas en la litera de arriba.
Nunca se le dio muy bien tratar con sus hijos, eso siempre fue tarea de Seokjin, pero dadas las circunstancias, no le quedaba más remedio.
—Chicos... Tengo que hablar con ustedes —dijo, consiguiendo que ambos le miraran, interrogantes.