Jungkook y Taehyung son una pareja de padres jóvenes que harán lo que sea por sus hijos.
"Estamos en esto juntos, ¿no?" Taehyung le preguntó besando su mano.
"Sí" el omega lo miró a los ojos y le acarició el cabello húmedo, hundiendo los dedos en él...
Porque su cuerpo aún sentía las repercusiones del empujón que minutos atrás se ganó al intentar intervenir.
Sólo podía buscar protegerse con sus débiles brazos mientras el hombre golpeaba a su madre porque tenía sólo seis años, no podría defenderla incluso si quisiera y fue ese instinto de supervivencia el que lo mantenía acurrucado en una esquina.
Las lágrimas manchaban sus mejillas y las manos tiemblan.
Mami, mami, mami... ¿qué te estaban haciendo, mami?
Ya no tenía voz para gritar, era como si todo su interior se hubiera paralizado.
Sólo podía observar mientras la sangre salpicaba las paredes y el cuerpo de su madre era zamarreado de un lado a otro por la ira de su padre.
Taehyung miraba la escena y se asemejaba a una película de terror.
Cuando pudo soportarlo más, cuando el miedo en su pecho se le hizo insoportable hizo lo que su madre le había dicho que haga en esas situaciones.
Cerró los ojos y se tapó las orejas con sus pequeñas manos y comenzó a cantar por sobre el caos que ocurría en su propia casa.
"~Estrellita ¿dónde estás?... Q-quiero verte titilar..." sollozó un poco. "~En el cielo y en mal. Un diamante, de verdad..." tomó aire entre el llanto. "~Estrellita.... ¿dónde... d-dónde estás? Quiero verte titilar"
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
04.55 am.
Jungkook abrió los ojos de manera brusca.
Temía haberse quedado dormido, pero cuando agarró su celular de la mesa de luz (una simple madera que Taehyung había amurado a la pared), esa era la hora que su teléfono decía.
Faltaban cinco minutos para que sonara la alarma y no había manera más miserable de empezar el día que despertándose cinco minutos antes de que sonara la alarma.
El omega se volteó hacia Taehyung y al verlo aún dormido, se acurrucó con él.
Olfateó el aroma a menta y la marca en su cuello palpitó.
Y aunque Taehyung, entre sueños, lo arrulló con sus brazos, poco duró el amor porque la alarma del teléfono de Taehyung sonó y el alfa se movió para estirar el brazo hasta la mesa de luz a su lado y apagarla.
Regresó a abrazar a su omega.
"No me quiero levantar" murmuró.
"Yo tampoco" Jungkook se aferró al alfa. "Tengo tanto qué hacer y sólo quiero quedarme en la cama contigo"
Taehyung le besó la frente mientras el omega ronroneaba en su pecho.