Capítulo 3

76 10 1
                                    

—Por lo pronto, podrías quedarte en la finca de tus padres— sugirió el Ubuyashiki

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

—Por lo pronto, podrías quedarte en la finca de tus padres— sugirió el Ubuyashiki.

—Tomaré su amable palabra, patrón— respondió educadamente.

El patrón sonrió, la niña le agradaba, era una combinación de sus padres.

—Yo la llevó, patrón— pidió el azabache de ojos azules.

El Ubuyashiki solo asintió, permitiéndole al Tomioka llevarse a la joven.

Yumiko solo se despidió brevemente de Mitsuri y comenzó a seguir a Giyuu, quien la llevaría a donde sus padres vivieron.

—Tus padres pidieron que sus fincas estuvieran juntas, el patrón aceptó, entonces es una sola finca, la finca de la luna y las estrellas— explicó brevemente el de ojos azules.

—¿Los conociste?— preguntó la joven.

—Un poco, tus padres eran mayores que yo, a veces iban a visitar a mi maestro y podía verlos, intercambiábamos un par de palabras— respondió con una ligera sonrisa.

—¿Quienes fueron los primeros pilares aquí?— preguntó la chica.

—No es necesario que lo sepas, pero te diré una pequeña pista, Kyojuro fue el octavo pilar en unirse a la cofradía— habló con un tono de voz intrigante.

(Ahí eran 10 pilares hasta el momento, ya que Tokito todavía no se unía a los cazadores, y sin contar a mis fallecidos padres eran 8 hashiras en ese momento).

—¿Tú ya estabas cuando Kyojuro se unió?— preguntó la joven.

—Estaban tus padres, Kocho, Shinazugawa también, Himejima-San también, Uzui, y yo— explicó el azabache.

—¿Luego se unieron Mitsuri e Iguro?, hacen bonita pareja— dijo con una pequeña sonrisa.

—No adelantes los hechos, ellos se tomarán su tiempo para ser pareja— regañó el Tomioka al notar las intenciones de la chica.

Yumiko solo hizo una mueca de enojo, la habían regañado incluso antes de poder ejecutar su plan.

—A veces las personas necesitan un empujoncito— argumentó.

—Pero tú no les darás ese empujón, vamos ya, camina, deja de pensar en jugar a ser cupido— la regañó nuevamente.

—Pero tú no les darás ese empujón, vamos ya, camina, deja de pensar en jugar a ser cupido— la regañó nuevamente

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Apr 20, 2024 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

La espadachín de la luna y las estrellas Donde viven las historias. Descúbrelo ahora