Matías abre una vez más sus ojos, reconociendo la bendita habitación de Enzo. Suelta un suspiro y se queda en su lugar, su mirada pérdida en algún punto del techo, no pensaba en nada, solo estaba allí, existiendo.
Uno de los fuertes brazos de Enzo rodea su cintura, haciéndolo sonreir al instante. —Hola, lindo.
El mayor se acercó a su rostro y le dejó un pequeño beso en su mejilla, provocando un ligero rubor en la blanquecina piel de Matías. —Mirale el lado bueno a todo esto, amaneces todos los días conmigo.
Matías dejó escapar una sútil risa. —Si, puede ser.
Se giró para quedar enfrentado con Barrenechea y llevó sus manos para acunar el rostro del cordobés, iniciando un lento beso. El mayor llevó sus manos a la cadera de Soulé, para posicionarlo sobre él. Las enormes manos del morocho recorrían todo el cuerpo del marplatense, quien soltaba suspiros con cada mínimo toque.
El cuerpo de Matías sólo era cubierto por sus bóxers y una remera blanca que le pertenece a Enzo, quien estaba levantándola lentamente, pero todo contacto entre ellos se rompió cuando la alarma sonó.
Ambos se quejaron, se besaron por última vez y salieron de la cama.
Matías ya sabía su destino, así que decidió saltearse sus clases ese día. Se vistió con ropa cómoda y se acostó en su cama. Estaba haciendo zapping en la televisión, hasta que un canal de noticias llamó su atención.
—...Esta masacre en la peluquería fue protagonizada por Mateo Tanlongo, un joven con una enorme cantidad de asesinatos, quien fue altercado por la policia local, luego de dos horas intentando negociar con el asesino. Al intentar escapar, Tanlongo recibió varios disparos para ser detenido. Actualmente se encuentra siendo atendido en el hospital del campus Frosinone, bajo una gran guardia de policias, custodiando la habitación las 24hs del día.
El pulso de Matías se acelera y cree dejar de respirar por unos segundos. Sin pensarlo dos veces, sale disparado de su habitación y comienza a correr hasta el hospital. Soulé está más que seguro que su asesino es Tanlongo y va decidido a ponerle fin a todo esto.
Matías captó la mirada de casi toda la gente que caminaba por el campus, especialmente la de Enzo, quien se dirigía a su próxima clase, mientras tomaba un licuado, el cual fue revoleado al tacho de basura ni bien comenzó a seguir al menor. Gritaba su nombre, pero Matías nunca se detuvo.
Al llegar al hospital, caminó hasta la recepción, intentando recuperar el aire.
—Hola, soy Matías Soulé y quiero avisar que Mateo Tanlongo se dio a la fuga.
—¿Qué? Eso es imposible, él está custodiado en su habitación, no hay manera de que escape.
—Si, la hay, ha intentado asesinarme varias veces.
La recepcionista le cree a Matías, su cara de preocupación y desesperación ayudó bastante, así que se dirije a paso rápido hacía la habitación de Mateo, seguida por Soulé.
—Este joven denuncia que Tanlongo se dio a la fuga.
Los oficiales se miraron sorprendidos y no dudaron abrir la puerta para verificar, lo cual fue un grave error. Las cuatro personas en el pasillo fueron sorprendidas por un maniático Tanlongo, quien saltó sobre los policias, que al ser tomados desprevenidos no pudieron defenderse.
Matías y la recepcionista dan unos pasos hacia atrás, pero aún así fueron interceptados por el asesino.
Tanlongo clavó su mirada de arriba a abajo en Matías. —Ay no.
Soulé dio la vuelta y salió disparado hacia el ascensor, llegando a él notó que estaba en uso, así que se desvió hacia las escaleras, sentía que su corazón saldría de su pecho con cada paso.
Quería gritar por ayuda, pero su garganta no funcionaba, de hecho, solamente sus piernas respondían, las demás partes de su cuerpo estaban en shock.
Llegando al piso principal, vio a lo lejos a Enzo, quien le estaba peeguntando a una de las enfermeras si lo había visto.
—Ah, ahí está, gra...cias.
—¡Enzo! ¡Enzo, corré! –un agitado Matías llegaba a su lado.
—¿P-por qué? ¿qué pasó?
—¡Vení a acá, hijo de puta!
Matías sin decir más palabras volvió a correr, Enzo estaba desorientado, pero para poder ayudar a Matías, o aunque sea darle más ventaja, intentó detener al desquiciado que corría y le gritaba a Matías.
Tomó la carpeta que la enfermera tenía en sus manos y la estampó en el rostro de Tanlongo, logrando que caiga al suelo.
Barrenechea intentó escapar, pero una mano en su tobillo se lo impidió. Cuando quiso sacudir su pierna para liberarse, el asesino en serie le clavó algo en su pierna, provocando un estruendoso grito de dolor de Enzo.
Era la aguja del suero que tenía anteriormente en su brazo.
Tanlongo aprovechó que Enzo se agachó por el dolor, para volver a ponerse de pie, tomando el cabello de Enzo y obligándolo a que lo mire a los ojos. Nuevamente con la aguja entre sus dedos, sin piedad, la clavó múltiples veces en el cuello del más alto.
Pequeños chorros de sangre eran expulsados del cuello de Enzo, manchando el piso y mucho más el rostro de Tanlongo, provocando gritos de horror y algún que otro desmayo a las personas a su alrededor.
Mateo no olvidó su objetivo. Soltó furiosamente el cabello de Barrenechea, y cuando levantó su vista hacia la puerta principal del hospital, se encontró con un shockeado Matías, con varias gotas de lágrimas rodando por sus mejillas.
El menor al notar que Tanlongo avanzaba otra vez hacía él, portando una diabólica sonrisa, volvió en sí y continuó su escape.
Corrió hasta un campanario que no estaba tan lejos del hospital, allí Matías planeó darle un golpe mortal a Tanlongo en el momento que el joven se acerque, pero recordó la muerte de Enzo.
Matías sabía que si lograba matar a Tanlongo, el bucle temporal llegaría a su fín, pero eso significaría que Enzo seguiría muerto para siempre y Soulé no se lo perdonaría jamas.
Caminó hacia la campana que quedaba en lo más alto del edificio, esperando por la llegada de Tanlongo.
Una vez su asesino apareció en su rango de visión, lo deleitó con un show.
Matías estaba parado sobre uno de los bordes del edificio que rodeaba la campana, la cuerda de esta alrededor de su cuello. Clavó su mirada en Tanlongo y sin pensarlo, se dejó caer, perdiendo al instante su visión, su pulso, su respiración y su vida.
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Feliz Día de Tu Muerte
أدب الهواةFDDTM: luego de una alocada noche, Matías se despierta en el día de su cumpleaños, horas más tarde es asesinado, pero en vez de descubrir qué sucede después de la muerte, se vuelve a despertar en el mismo día, encontrándose en un bucle temporal y co...