(N/A): en la portada les dejamos una foto de la actual calle de Mia
CAPITULO 3.
(N/A): en la portada les dejamos una foto de la actual calle de Mia
-Mia!- corremos y nos abrazamos.
Hija! es un gusto volver a verte, estas preciosa. Me besa la frente, y me ayuda con unas maletas.
-¿que tal el viaje?- me pregunta enérgica.
- Bien. respondo simplemente yo con mis monosílabos. en este momento me encuentro en un mundo completamente alterno al planeta tierra, me ha llegado mucha información de repente. acabo de conocer a mi madre, pues no recordaba nada de ella hasta este momento. creo que en mis simple respuesta se puede evidenciar
- me alegra de sobremanera tenerte aquí, cariño. Tomemos estas maletas y vayámonos a casa, Greg y Ricky ya casi llegan. ¿Greg? ¿Ricky? mi cara dev confusión es evidente. MI mamá se da cuenta de esto y me explica que Greg es su esposo, y Ricky es su hijo.
De nuevo, se siente agobiada con tanta información, y no necesariamente es culpa de su madre, simplemente para Mía es un mundo totalmente extraño. Trata de despejar un poco su mente, y conforme va caminando a lado de su madre, se va sintiendo mejor, a pesar de que esta la sigue atacando con preguntas. Salen del aeropuerto tras cruzar las dos puertas de cristal que funcionan con sensores. A pesar del frío que se siente en esa tarde de invierno en Canadá, Mía se siente acogida, pero no lo entiende, Canadá es un lugar con un invierno mucho mas marcado y frío que en Londres, pero se siente a gusto allí. Tal vez se debe a la presencia de su madre, esa figura que estuvo ausente cuando quizá mas la necesitaba, pues aunque le agradece todo el apoyo que le dio su padre, necesitaba a una figura materna cerca a ella. No puede creer lo liviana que se siente. Siente que su espalda esta mas derecha, y tiene una mejor postura. a cada metro mas que se iba elevando el avión del cual partió en Londres, se ha ido librando del peso que tenia encima.
-Mía, vamos, el taxi está esperándonos. sin darse cuenta ve que a su lado no se encuentran sus maletas, pero su mamá como si le estuviera leyendo la mente dice, -ya he montado tus maletas, hija, vamos. Dice con un tono de felicidad que se puede sentir a 3 kilómetros de aquel aeropuerto. Se monta al taxi junto a su mamá. Estas dos se juntan y se abrazan, amabas pueden sentir el amor de la una por la otra.
-perdóname- dice su madre- me aleje de ti tan pequeña y...
-Tranquila. es lo único que puede decir Mía. Recorren los 30 minutos de camino a la casa en silencio, pero no porque haya tensión, mas bien porque, en este caso, las dos mujeres no necesitan recurrir a las palabras para comunicarse.
(N/A): los párrafos en cursiva son flashbacks
Entré al salón de clases, el profesor estaba a punto de iniciar a clase, me disculpé por haber llegado tarde y me senté en mi escritorio. De repente sentí como algo me golpeaba la cabeza, me giré y vi a todos riéndose, ¿de que se ríen?. me voltee y seguí prestando atención a la explicación de aquel viejo y calvo maestro, se centra en la clase y saca su folder de apuntes pero la acción se ve reprimida, de nuevo el golpe y las risitas. pendejos de mierda, dice Mía para sus adentros, quizás, lo dijo en voz alta, no está segura
-señorita Mia, ¿todo en orden?
- si, profesor. Efectivamente, lo dijo mas duro de lo que debía, tal vez sea la causa por la que todo el salón la mira. Trata de omitir el hecho, y seguir en la clase.
El timbre sonó para anunciar el recreo, estaba recogiendo mis libros cuando sentí un empujón, mi cuerpo logro evitar el impacto contra el suelo, pero mis libros evidentemente no. De nuevo el mismo grupo que me hicieron pronunciar aquellas palabras salidas de tono en la clase. Guardo mis libros en el casillero, y me dirijo a donde ya es costumbre. llego a la puerta de acceso a la biblioteca, este lugar de verdad que le genera paz. Saludo a Aleida, la bibliotecaria, y camino de largo hasta el pasillo de literatura inglesa. SI en la entrada de la biblioteca se sentía bien, ahora se siente excelente. se tumba en la polvorienta alfombra que cubre todo el suelo de la biblioteca, abre el libro, pero a este le empiezan a aparecer marcas de agua, o de lágrimas. no es capaz de contenerlas pero escucha una voz, que a pesar de ser muy suave, la sobresalta
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adios a mi pasado
AcakLa chica humillada e incomprendida La chica que quiere cambiar su presente Y así, tener un digno futuro donde Londres y su asquerosa vida harán parte del pasado y Canadá y su madre del presente. La chica destinada a la grandeza, Mia quien antes d...
