La fiesta se había acabado hace un rato pero Callum se había quedado a recoger las ultimas cosas, por lo menos las mas importantes, el resto ya lo recogerían mañana entre todos.
Había confetti y y decoraciones por todos los lados, la boda de su tía había sido lo que todos necesitaban, no se lo había pasado tan bien desde hace...desde hace dos años.
Callum negó con la cabeza para quitar ese pensamiento de su cabeza, ni siquiera sabía por que el recuerdo de esos dos años le había venido tan repentinamente cuando esta noche había estado con Rayla riendo escondidos en los rincones de la sala cuando no estaba haciendo sus deberes reales.
Se lo había pasado bien, había estado con ella, habían vuelto a ser ellos, el ellos de antes de que se fuera.
Era estupido pensar eso ahora, Rayla había vuelto y había estado en la fiesta con él, no era como esos dos años que de alguna manera siempre tenía la esperanza que en cualquier evento la puerta se abriera de par en par para mostrar a una elfa de cabellos plateados y unos hermosos ojos violetas, ni tampoco era como si estuviera de vuelta en esas noches después de sus eventos reales donde llegaba a su cuarto y se sentaba en su cama observando a la luna e intentando no llorar por el deseo de que ella estuviera allí y el rezar constantemente de que volviera sana y salva. Ahora era distinto, Rayla estaba ahí.
Sacudió la cabeza para sacar esos pensamientos y se concentró en acabar de organizar un poco el lugar.
—¿Callum?Callum! —Le llamaba una voz a lo
lejos, que él supiera, todos se habían ido a sus cabañas a dormir.
—¿Callum? Callum! —La voz le volvió a llamar, hasta que se acercó lo suficiente para que Callum la identificara.
—¡Estoy aquí Rayla! —Le gritó desde dentro de la carpa de la fiesta, no tardó mucho en oír el sonido de unas botas que conjuntan con el vestido de los colores de Katolis, ella iba preciosa en ese vestido y Callum se lo había hecho saber desde el principio cuando lo primero que hizo al verla fue decirle que hoy brillaba más que las propias estrellas.
—Por fin te encuentro, te he estado buscando, todos los demás se han ido, que haces aqui? —Le preguntó Rayla mientras se acercaba a él.
Callum solo se encogió de hombros —Solamente estaba colocando esto un poco.
—Oh, ya veo, déjame ayudarte —Respondió Rayla mientras empezaba a reorganizar algunas sillas que había por su alrededor.
El silencio se estableció entre los dos mientras organizaban un poco el lugar, recogieron los vasos que se habían caído y los últimos desechos que quedaban por el suelo.
—Gracias, no tenias porque ayudarme —le dijo Callum cuando ambos se quedaron viendo la pequeña organización que habían hecho, o que su cuerpo cansado de una larga noche de fiesta les había permitido.
—No te preocupes, está bien —Rayla le sonrió suavemente. Entonces Callum se dio cuenta de algo.
—Oye, ¿que querías?
Rayla le miro con confusión.
—¿A que te refieres?
—¿Por qué me estabas buscando antes?"
La realización llego a la cara de Rayla y sus mejillas se sonrojaron.
—No era nada importante. —Dijo Rayla, en verdad solo había estado esperando poder estar con Callum a solas un rato. Sabía que habían estado gran parte de la boda juntos excepto cuando él tenía que hacer de príncipe y gran mago, pero no era lo mismo que estar los dos solos.
—¿Estas segura? —Le pregunto Callum, conociendola bien.
—Si, si... ¿que tal te lo has pasado? —Pregunto en cambio Rayla para cambiar el tema de conversacion.
—La verdad es que bastante bien —respondió Callum relajando inconcientemenete el cuerpo. Incluso si no lo quería admitir había echado de menos eso, las pequeñas charlas que tenía con ella.
Un cómodo silencio los inundó.
Fue Rayla quien lo rompió con la última pregunta que Callum se habría imaginado que haría.
—¿Te gustaría bailar conmigo? —Preguntó esta atropelladamente, como si hubiera estado aguantando las palabras al igual que la respiración.
—¿Qué? —Callum se giró para mirarla.
—Nada, nada. —Respondió ella apresuradamente volviendo rápidamente a la tarea de recoger unos vasos tirados en el suelo que se habían olvidado de recoger. —No he dicho nada.
Hubo un leve silencio.
—Rayla.
—¿Si?
—Me encantaría bailar contigo.
Cuando Rayla se dio la vuelta para mirarlo, él ya estaba a su lado extendiéndole la mano en una invitación. No dudo en aceptarla.
Callum los guió al lado en el que el suelo estaba mayormente recogido.
Y empezaron a bailar al compas de la brisa de medianoche.
Callum no iba a negar que la había echado de menos, ver como su cuerpo se relajaba a su contacto, el que bajara la guardia un poco cuando estaba con él, la forma en en la que caminaba como si supiera perfectamente el por qué caminaba en esta locura de mundo, que se dejará llevar cuando estba con él. Pero sobretodo había echado de menos su sonrisa, ya sean las pequeñas que solo le pertenecían a él, o las sarcásticas que ponía cuando Soren hacía alguna tontería, las tranquilizantes, las bromistas e incluso las tristes. Había echado de menos todo de ella.
Con sus dedos entrelazados y su mano en su cintura, Callum los guió con el viento, mientras inconscientemente acariciaba la parte baja de la espalda de Rayla con el pulgar.
—Te he echado de menos. —Susurró Rayla en su hombro.
Callum suspiró pesadamnete, sabiendo que a pesar de todo la herida no estaba cerrada.
—Yo también.
—Lo siento tanto...
—Yo también... --Respondió nuevamente.
—Desearía poder rehacer lo que hice de una forma en la que no te hubiera hecho daño, en la que no nos hubiera hecho daño a nosotros.—Murmuró Rayla, todavía pegada a él mientras bailaban lentamente.
—Yo también lo deseo. —Susurró Callum acercándola más a él, sintiendo como una solitaria lágrima se resbalaba por su mejilla, tragó en seco antes de continuar. —Pero por esta noche... por este baile, pretendamos que nada ha pasado, por favor... solo esta por esta noche. —Se le rompió la voz al terminar.
Rayla lo miró, y justo cuando sus ojos se encontraron, Callum bajo la cabeza cerrando los ojos, quizás intentado negarse a ver la realidad en ese momento o quizás no podía soportar mirar a Rayla por la herida que todavía sangraba en su interior, la cuál era ella quien sostenía el arma que la abría una y otra vez impidiéndola sanar.
Mientras el silencio del viento los rodeaba, Rayla se inclinó hacía él, dándole el susurro de un beso en un rápido y suave roce de labios. Una promesa de incentidumbre que podría salvarlos o destrozarlos más de lo que ya estaban.
—Vale.
Y con la brisa jugetenado levemente y la luna en su punta más alto, ambos bailaron pegados el uno al otro, sosteniéndose mutuamente en un inteno desesperado de sostener lo que habían sido sin saber si alguna vez podría recuperarlo.
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One-shots [Rayllum S4-S6]
FanficUna serie de one-shots que he ido escribiendo basados en situaciones que han pasado o han podido llegar a pasar en la serie (the dragon prince) a partir de la temporada 4. ----------------------------------------- Fanart de la portada: @_nataliabe e...
![One-shots [Rayllum S4-S6]](https://img.wattpad.com/cover/351347033-64-k546966.jpg)