Narrador Omnisciente:
Andy sabía que el hombre que había matado a su novia había huido como un cobarde, arrebatándole lo que él más amaba en el mundo y en la vida.
—No te preocupes mi princesa, volveremos a estar juntos, debo encontrar la manera de devolverte la vida—dijo Andy sin soltar el cuerpo inerte de la adolescente sirena—No dejaré que ese hombre se vaya de rositas—
Andy apretó la perla que Kaheli le había dado en su mano. La perla era un regalo de su madre, y se decía que tenía el poder de conceder deseos. Andy sabía que tenía que hacer algo, y tenía que hacerlo rápido.
—Por favor— susurró—Devuélvela a la vida—
Andy sintió una energía poderosa fluir a través de su cuerpo. La perla comenzó a brillar con una luz intensa, y Andy sintió una sensación de paz y amor.
De repente, Kaheli abrió los ojos. Miró a Andy, y una sonrisa se dibujó en su rostro.
—Andy—dijo—Estoy bien—
Andy se sintió aliviado.
—Gracias—dijo llorando—Gracias a la perla—
—No es la perla—dijo Kaheli—Es tu amor—
Kaheli abrazó a Andy, y él la abrazó con fuerza. Estaban juntos de nuevo, y eso era todo lo que importaba.
Pero Andy también sabía que tenía que vengarse del hombre que había matado a su amada. No podía dejar que se saliera con la suya.
Andy sacó su espada y juró que encontraría al hombre y lo mataría.Se sumergió en el agua, con la sirena a su lado. Nadaron hasta la orilla, y Andy se apresuró a subir a su barco nuevo ya que el otro se había prendido fuego y su tripulación estaba en tierra firme celebrando la navidad con las prostitutas del burdel de ese pueblo.
Andy sabía que la búsqueda sería difícil, pero estaba decidido a encontrar al hombre y vengarse.
Tendría que encontrar al hombre que había matado a su amada, y lo mataría. Pero antes de eso, tenía que celebrar la Navidad con su amada. Había prometido que pasarían la Navidad juntos, y no iba a romper esa promesa.Andy llevó a Kaheli a su camarote y la acostó en la cama. La cubrió con una manta y le dio un beso en la frente.
—Descansa—le dijo—Mañana hablaremos—
Andy salió del camarote y se dirigió a la cubierta del barco. La noche era fría y clara, y las estrellas brillaban intensamente.Andy miró hacia el cielo y sonrió.
—Feliz Navidad, Kaheli—susurró—Te amo—
Andy se quedó mirando el cielo durante un rato, pensando en todo lo que había sucedido. No podía creer que Kaheli estuviera muerta. No podía creer que alguien hubiera podido hacerle daño. Pero Andy sabía que tenía que ser fuerte. Tenía que encontrar al hombre que había matado a su amada, y tenía que vengarse. Pero antes de eso, tenía que disfrutar de la Navidad con su amada. Tenía que recordarle lo mucho que la amaba.Andy se sentó en la cubierta del barco y miró las estrellas. Pensó en todos los buenos momentos que había pasado con Kaheli. Pensó en su amor, y en cómo la echaría de menos. Andy se quedó sentado en la cubierta del barco durante horas, pensando en su amada. Cuando finalmente se levantó, era casi de mañana. Andy entró en el camarote y se acercó a la cama de Kaheli. La miró, y sintió un dolor en el corazón.
—Prometo que te encontraré al hombre que te hizo esto— susurró mientras su amada dormía en una cama por fin y no en el coy tan incomodo de la cubierta—Y prometo que lo mataré—
Andy se inclinó y besó a Kaheli en la frente. Luego, se dio la vuelta y salió del camarote.Andy sabía que tenía un largo camino por delante. Pero estaba decidido a encontrar al hombre que había matado a su amada, y a vengarse.
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El Canto De Sirena (Andy Biersack)
FantasyPROLOGO: Una noche de luna llena increíblemente brillante un pequeño niño de unos 7 años cayó al agua después de asomarse por la cornisa del balcón de su increíblemente enorme mansión cayendo desde varios metros de altura. Aquella noche sus padres...
