Sonó la campana de salida y, Layra y Daniel fueron directamente a donde Bruce los esperaba.
Durante todo el trayecto a casa, Layra estuvo muy callada, incluso Daniel la vió triste, y cuando estuvo a punto de preguntarle que pasaba, ya habian llegado a casa y Layra se habia bajado del auto como alma que lleva el diablo.
Tenía que saber que le pasaba a su chica de ojos tormentosos y no se iba a rendir hasta que supiera.
Layra entró a su cuarto y cerró la puerta de una patada, luego tiró el bolso al suelo y se puso a llorar en una esquina del cuarto.
Daniel entró al cuarto de Layra y cuando la vió llorando quiso matar al culpable.
Se acercó rapidamente al lado de Layra, preocupado por lo que le pasaba.
-¿Qué tienes?,¿Alguien te ha hecho algo?, si es así dime que lo....
-¡No!- lo interrumpe Layra -...No hagas nada, Daniel... no vale la pena, mejor dejame, ya se me pasará... solo no quiero hacer nada, pensar en nada.... lo unico que me interesaría en este momento es largarme de ese colegio y no volver nunca... quiero renunciar ,Daniel... no.... no puedo más. No puedo más con esto.
Dicho eso Layra sigue llorando,Daniel la abraza.
-Tranquila, ya, no te pasará nada, estoy aquí... mirame a los ojos -dice Daniel y le levanta la barbilla a Layra para que lo mire, le duele ver a Layra llorando... le atrapa una lagrima con sus dedos y le seca la mejilla-...me prometiste que ibamos a lograr nuestra meta, que nunca nos rendiríamos....tienes que cumplir tu promesa, Layra, no dejes que un idiota o quien sea el que te haya hecho lo que te hizo te haga incumplir tu proposito... nunca lo olvides, porque al fin y al cabo, está prohíbido renunciar.
Layra lo mira y se muerde el labio, Mark no merece sus lagrimas, ese idiota es un mujeriego que no vale la pena. Tiene que seguir el concejo de Daniel... no le dará la satisfacción a ese estupido de verla destrozada... seguirá adelante, y lo hará con Daniel.
-Gracias... por todo -dice Layra con una sonrisa ahora.
Daniel sonríe con cariño.
-No hay de qué, siempre estaré para ti, te recuerdo: mejores amigos. Así que no te libraras de mi tan facilmente.
Layra ríe.
-Y no pienso hacerlo, así que tranquilo y no te mortifiques pensando que haré esa estupidez. -dice Layra levantandose.
Le da las manos a Daniel y lo ayuda a levantarse.
Daniel le pasa el brazo por los hombros y la guia a fuera.
-Vamos, la comida está lista y muero de hambre.
-Claro, para ti es facil decirlo, ya que comas lo que comas, no engordas. -le dice Layra cuando van bajando las escaleras.
Daniel sonríe.
-Otra de las ventajas de tener los ojos violetas.-dice en un tono agridulce.
Layra se da cuenta en el tono como lo dice .
-A mi me parace genial, ademas, me encantan tus ojos violeta. -dice Layra y Daniel la mira de reojo.
-A mi me encantas tú, chica de ojos tormentosos.
Dice Daniel y Layra no sabe porqué pero se pone roja.
-Lindo apodo.-le dice Layra cuando ya han bajado todas las escaleras.
****
Los niños almuerzan con sus padres, son una familia unida sin importar que no son de la misma sangre, eso no hace menos carente y debil el amor que se tienen ,al contrario, lo hace más fuerte ya que no todos aman de esa forma porque va mucho más allá y muchos no son capaz de hacerlo. Por eso es un amor especial e incomparable.
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Está prohíbido renunciar
Short Story"Es ley...siempre todo lo bueno tiene que acabar". Le dijo. "Al menos sé que cada segundo que viví contigo fue bueno". Le respondió