Minho corrió fuera de la cabaña sin mirar hacia atrás cuando los gritos entre sus padres iniciaron, frenando únicamente cuando un par de brazos lo envolvieron deteniendo así su andar.
—¿A dónde vas con tanta urgencia? —Minho observo aquellos ojos que tan bien conocía, sintiéndose un poco más tranquilo, aquel efecto que esos bellos ojos le daban.
—Lejos de aquí, necesito aire...
—¿Está pasando otra vez? —Los ojos del menor se llenaron de lágrimas mientras asentía.
Jisung suspiro y miro a Changbin, quien jugaba con sus primos.
—Bin, iré a caminar junto a Minho ¿Le avisas a mi mamá?
—Claro —Asintió a su primo y luego miro a Lee —Nos vemos Min —Sonrió.
—Adiós Changbin —Le sonrió con algo de dificultad, para después ser tomado de la mano y arrastrado hacia algún lugar por Han.
Después de varios minutos caminado, se sentaron en una banca de madera que se encontraba frente al gran pino que decoraba el centro de aquella villa navideña.
—¿Quieres que hablemos? Puedes contarme lo que sea...
—No sé qué pasa —Suspiro y recargo su cabeza contra el hombro de Jisung —Mis papas empezaron a pelear hace algunos meses...
—¿Sabes por qué? —Minho negó despacio.
—Solo un día llegue del colegio y estaban discutiendo, empezaron a fingir que nada había pasado... Pero todo estuvo tenso, hasta que dejo de importarles que estuviera presente cuando discutían...
—Eso no está nada bien Min, al menos deberían evitar pelear cuando estas cerca.
—No querían venir este año... Los convencí pensando que podría ayudar... Además, es nuestra nueva tradición... Parece que me equivoque...
—No es tu culpa gatito, deja de poner esa carita, me lastimas el corazón.
—Solo quiero que dejen de pelear... Al menos en estas fechas —Suspiro.
—Hagamos algo —Jisung saco su teléfono y se lo extendió a Minho, quien lo miro confundido —Anota tu número, y cada que necesites hablar solo debes llamarme o mándame una mensaje ¿De acuerdo?
Minho le sonrió con dulzura, escribió su número y le devolvió su teléfono al mayor.
—Gracias por todo Jisung, lamento que este año no nos hayamos podido ver lo suficiente.
—¿Por qué dices eso? Apenas pasaron dos días...
—Mamá grito algo sobre irnos apenas amanecieran... Así que creo que nos iremos antes de lo normal... ¿Hasta la próxima navidad?
—Hasta la próxima navidad —Le sonrió suavemente, levantándose de la banca, listo para partir a su cabaña tomando la mano del menor, ambos caminando por la blanca nieve en silencio.
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Listos los mini capitulos de hoy, espero de verdad les guste, besos mis nenis 😚❤️