Capítulo 23.

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Christopher Morgan Harts

Nunca había descansado tan bien como ayer y hoy, ese mañanero me dejo muy satisfecho pero tambien me dejo con ganas de mas, quiero todo con ella. Alex solo llamo para joder, como siempre, me regaño porque Marie le dijo que anoche no llegue al penthouse. Acarició la cabeza de Zeus mientras mi mente se llena de los recuerdos de ayer y de hoy, sonrió sin poder evitarlo. Mi teléfono suena haciéndome girar los ojos pero respondo de todas maneras.

-¿Que?

-Christopher es mi hermana-me dice Tadashi muy preocupado y llorando.

-¿Que le paso? ¿Dónde está?

-Unos tipos la durmieron y se la llevaron en una camioneta negra.

-¿Tienes la matricula?

-Si, te la envio por mensaje.

Le cuelgo y le envio la matrícula a Patrick pidiéndole que lo rastree, hace caso y me manda la ubicación. Llego al estacionamiento y veo a Alex al lado de su auto, lo ignoro pero dos soldados me toman de los brazos, intentó zafarme pero no me dejan.

-¡QUE TE SUCEDE ALEX!¡QUE ME SUELTEN!

-Cierra la boca malcriado, ¿pensabas ir solo?

-¿Como sabes?

-Tadashi llamó a Luis, yo estaba a su lado- me lanza el uniforme-Pontelo en el auto.

Hago lo que me dice, detesto seguir órdenes y mucho más si vienen de parte de él. Le doy la ubicacion que me dio Patrick y el soldado maneja a ese lugar, hay otras 5 camionetas como esta siguiéndonos, me pongo el pasamontañas y el casco. Alisto mi arma, la camioneta se detiene enfrente de un edificio viejo y sucio, bajamos de las camionetas y entramos. Siguen las órdenes de Alex llendo por grupos, pero no le hago caso, reviso todos los pisos y no hay nadie, subo las escaleras para ir al último piso, llegó a un corredor lleno de tubos, enfrente hay una puerta, me pongo en posición y la abro en el fondo veo el cuerpo de un hombre muerto, me quito el casco y el pasamontañas mientras sigo con los ojos el camino de sangre, enfrente de mí la veo sentada en el piso llena de sangre, tiene una herida de bala en el estómago, tiene heridas en la cara, mira mis zapatos y tose botando sangre por la boca, sube los ojos a mi cara, me sonríe y cierra los ojos dejándose caer hacia un lado quedando tendida en el suelo.

Corro a tomarla, esta fria y palida, tiene pulso pero débil. Un tipo baja las escaleras con sangre en su cara, le disparó sin pensarlo, alzó a mi mujer en mis brazos y bajó rápidamente con ella, salgo del edificio y el paramédico me la quita de los brazos subiéndola a la ambulancia. Cierran las puertas y la ambulancia se va, una camioneta negra va detrás de ella, siento que no respiro, dejo de escuchar todo, por impulso ignoro a todos y subo a una camioneta manejando rápidamente hasta seguir a la ambulancia. Abren las puertas de la ambulancia y bajo de la camioneta para seguirlos, la ingresan a una habitación. Veo como le hacen reanimación varias veces haciendo que una lágrima se resbale por mi mejilla hasta que porfin responde y se la vuelven a llevar. En la sala de espera estamos, Luis, Tadashi, Alex, un muchacho, un niño y yo. Ignoro los celos que me dieron por el muchacho cuando el doctor viene, voy hasta el.

-¿Ella está bien?-asiente y me lleva a la habitación.

Esta acostada, todos entran a verla y yo me quedo quieto en el marco de la puerta, van saliendo y cuando ya no hay nadie yo entro, me siento en la silla de al lado, tiene muchos cables en su cuerpo, tiene el pómulo morado, el labio partido y una herida en la frente, aprieto fuertemente la mandíbula, la impotencia que siento es muy grande. Tomo su mano y la beso. Me levanto y beso su frente, sus ojos, su nariz, sus mejillas y por ultimo dejo un pequeño beso en sus labios.

Me vuelvo a sentar y la miro.

-Te amo mucho nena.

Viktoria Newton Parks

Veo su rostro, se extiende la preocupación en sus expresiones, cierro los ojos y me dejo caer. Dejo de sentir y escuchar, llego a una habitación muy iluminada, hay un sofá donde un hombre está sentado en el, no siento miedo, me acerco a él rodeando el sofá.

-¿Como va todo nenita?-me llama por el apodo con el que siempre me dice.

-Todo bien-la nostalgia me invade sabiendo que después de mucho tiempo lo veo, tal vez esta vez sí sea la última en verlo.

Lo detallo, se ve igual a antes, detalló el tatuaje que tiene en su brazo derecho, algo que siempre veía cuando nos visitaba, recuerdo lo que le paso y como estaba la última vez haciéndome doler el pecho.

-¿Mori?

-Eso depende.

-¿De que?

-De lo que decidas, ir hacia ese árbol-señala el árbol de en frente-o ir por esa puerta-señala la puerta por donde entre- es tu decisión.

-Va a ser difícil, ¿verdad?-me mira y sonríe tomando mi mano.

-La vida es como una escalera, todos piensan que va a ser como una rampa, fácil, por eso caen, hay que tener en cuenta que se debe pasar escalon por escalon, obstáculo por obstáculo pero lo mejor es llegar al final como un guerrero.

Me da un beso en la cabeza y me levanto. Antes de entrar lo volteo a ver, me sonríe y desaparece. Entro y abro los ojos, me duele todo, hasta el pelo, miro a todos lados estoy en una habitación de hospital, estoy conectada a cables, siento un poco de presión en mi estomago y mi mano, volteo a ver y Chris está acostado en mi una esquina de mi estómago sujetando mi mano. Me remuevo un poco y él se levanta asustado tomando mi cara en sus manos.

-Tranquilo, estoy bien-tomo sus manos y les doy un beso.

A ambos se nos encharcan los ojos, se acerca y me besa profundamente pero suave. Nos separamos jadeantes, se sienta y me mira serio.

-Quiero nombres.

-Ilenko Romanov. Pero no vas a hacer nada.

-¿Que quería?-no respondo-¿Que quería Ilenko?

Aprieta la mandíbula enojado, suspiro antes de responderle.

-Quería que soltara información de los Morgan y de mi familia. Pero no le dije nada.

-Debiste hacerlo- se pasa las manos por la cara y el cabello desesperado.

-Tuve miedo- le digo en un susurro soltando un lagrima, voltea a mirarme relajando su rostro-les ordenó a esos tipos que me torturaran, me violaran y me mataran.

Se levanta y me abraza limpiando mis lagrimas.

-Joder, perdón por haberte hablado así y por no haber llegado antes.

-No fue tu culpa.

Se acuesta a mi lado y me abraza, en el sofá está un uniforme negro y unas botas, seguro se cambio aquí ya que lleva unos vaqueros negros y una camiseta blanca. Me relajo en sus brazos sintiéndome segura y quedandome dormida.


A Crown of IronHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora