Lucius yacía desnudo y saciado en la cama. -Acurrúcate conmigo-, le pidió.
-Ve a abrazar a tu mujer-, replicó Severus mientras seguía moviéndose por la habitación, recogiendo ropa desechada y enderezando una lámpara que se había caído.
-No puedo. Ahora mismo está abrazando a Cordelia Greengrass-. Lucius cogió la muñeca de Severus al pasar junto a la cama. -Se supone que las cortesanas deben ser dulces con sus clientes-.
-No esperaba atender a ningún cliente mientras estuviera aquí-, gruñó Severus, apartando la muñeca.
Lucius puso los ojos en blanco. -Sólo le conté todo eso a Regulus porque pensé que te alegraría que te hiciera un regalo-.
-Le elegí por la carta que escribió, no por las baratijas que pudiera darme-.
-Bueno, eso es una terrible planificación financiera. ¿Qué clase de puta eres?-.
-La clase de puta que está perdiendo rápidamente la paciencia-. Severus se acercó a la ventana y miró hacia el crepúsculo gris que se extendía sobre el callejón Diagon. -Black está ahí abajo, observándonos-.
Lucius levantó la cabeza. -¿Parece enfadado? Por Dios, no creerás que Regulus intentará batirse en duelo conmigo por ti, ¿verdad?-.
-¡Ja! ¡Eso espero! Volvería a París como una celebridad-. Severus sonrió. -Pero en realidad me refería al otro Black. Sirius-.
Lucius hizo ademán de levantarse, pero Severus le hizo señas para que volviera a bajar. -No, no te levantes, no queremos avisarle de que le hemos visto. Creo que Potter está con él-.
-¿Cuánto tiempo llevan ahí abajo?-.
-Desde que llegaste. Creo que te siguieron hasta aquí-.
-¿Y no dijiste nada?- Preguntó Lucius enfadado.
-Quería saber qué harían-. Severus se encogió de hombros. -Al parecer, les gusta mirar. Debería ir allí y cobrarles por ello. Son quinientos galeones por mirar-. Miró a Lucius. -Vístete, ¿quieres? El Black subirá pronto-.
-¿De verdad te vas a tirar a Sirius Black?-.
Severus puso los ojos en blanco. -No. Al otro. Regulus-.
-¿Y vas a informarle de que su hermano es un asqueroso y pequeño pervertido?-.
-¿Y negarle a Black la oportunidad de ver a su hermanito follarse a su víctima favorita?-. Severus rió sombríamente. -Black podría matarme por esto-.
Lucius lo miró mientras se ponía la túnica. -Me preocupas cuando dices cosas así, ¿sabes?-.
-Nunca te pedí que te preocuparas. Ahora vete. Reg está por llegar-.
Lucius salió por aparición del piso y, pocos minutos después, Regulus entró por la puerta, con una sonrisa de felicidad en la cara mientras saludaba a Severus con un beso.
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Fue Alastor quien informó a la Orden de las andanzas de Lucius Malfoy y Regulus Black en el callejón Diagon. Ninguno de los dos había sido muy discreto, lo que hizo que el cerebro paranoico de Alastor se picara pensando que se trataba de una trampa. Dumbledore no opinaba lo mismo; solían estar allí durante el día, cuando el Callejón Diagon estaba abarrotado. Difícilmente propicio para una trampa. Y no estaban usando la vieja tienda para reuniones, teniendo en cuenta que los dos nunca estaban allí al mismo tiempo. Sin duda era un rompecabezas, y James y Sirius estaban encantados de vigilar el lugar.
Vieron cómo Lucius Malfoy entraba en la tienda. Ya había alguien esperándole. Las luces del piso de arriba estaban encendidas y pudieron ver la sombra de un hombre que pasaba detrás de una cortina. Una mano pálida corrió la cortina y Sirius sintió que se le paraba el corazón porque estaba mirando la cara de alguien a quien nunca pensó que volvería a ver.
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THE DEMIMONDE
FanfictionDespués del tormento y el terror del quinto año, y con su madre muerta, Severus no quiere tener nada más que ver con Hogwarts, ni siquiera con la Gran Bretaña Mágica. Huye a París en busca de su último pariente príncipe vivo, pero lo que encuentra e...
