Qué inocente es el amor

77 10 0
                                    

Hyunjin

Se despertó muy temprano, sobre las 6 de la mañana para limpiar toda su casa y dejarla ordenada para cuando llegase Felix.
No sabía muy bien la razón pero estaba un poco nervioso.

- Minho, ¿Puedes venir?

- Sí, ¿Por? ¿Qué pasó?

- Tú ven.

El rubio le colgó a su amigo y siguió recogiendo su casa hasta que de repente sonó el timbre y mientras rezaba para que no fuera Felix abrió la puerta.

- ¿Se puede saber qué es tan importante para hacerme venir a estas horas?

- Deja de quejarte y entra.

Dijo mientras tiraba del brazo a su amigo para que entrase en la casa.

- Necesito que me ayudes con algo.

Dijo Hyunjin mientras subía a su habitación a lo que Minho simplemente le siguió.

- ¿Hoy no venía Felix a tu casa?

- Sí, y ese es el problema.

Minho miró confuso a su amigo pero le siguió, una vez llegaron a la habitación del rubio ambos entraron y Hyunjin hizo que el moreno se sentase en su cama.

- ¿Qué pasa? Estás muy raro.

- Necesito que opines sobre la ropa que me pondré.

Minho rio ante las palabras del contrario y se recostó en la cama.

- Me parece que alguien está enamorado.

- ¡¿Qué?! ¡No!

Minho volvió a reír ante su reacción y se sentó nuevamente en la cama.

- Bien, lo que tú digas, a ver esa ropa entonces.

El rubio sonrió y se dirigió a su armario a por la ropa que se pondría.
Después de un largo rato por fin decidieron que ropa se pondría.
Optaron por una camisa holgada blanca y unos pantalones vaqueros azules anchos, su cuello estaba adornado con una cadena dorada que le regaló su padre antes de fallecer y su pelo rubio estaba suelto ya que era largo pero no lo suficiente para ser atado; no era gran cosa pero tenía que lucir casual así que ese era el conjunto perfecto.

Minho ya se había ido y Hyunjin se encontraba sentado en el sillón con el móvil mientras esperaba a Felix.
Minutos después se escuchó el timbre así que se levantó y antes de abrir cogió aire.
Al ver a Felix sus ojos se iluminaron, se veía tan delicado pero precioso a la vez.
El moreno llevaba unos pantalones vaqueros ajustados y una especie de rebeca beige. Pudo fijarse en que el cuello del moreno estaba adornado con una fina cadena de plata decorada con una perla la cual se encontraba justo en el centro de su cuello.

- Hola Felix.

- Hola Hyun.

Ambos chicos se saludaron con una sonrisa y el rubio se apartó de la puerta para dejarle pasar.

- ¿Con qué asignatura quieres que te ayude?

Dijo el pelinegro mientras dejaba su mochila donde Hyunjin le había indicado.

- Con matemáticas, soy totalmente malo en esa asignatura.

Dijo mientras reía levemente y se sentaba en la mesa del comedor.
El moreno también rio y le miró.

- ¿Te parece bien si te enseño lo último que hemos dado y tú me dices qué no entiendes?

- Claro, como quieras hacerlo está bien.

mi pequeña estrellaDonde viven las historias. Descúbrelo ahora