- "𝙎é 𝙪𝙣 𝙗𝙪𝙚𝙣 𝙖𝙧𝙡𝙚𝙦𝙪í𝙣 𝙮 𝙤𝙗𝙚𝙙𝙚𝙘𝙚 𝙖 𝙩𝙪 𝙖𝙢𝙤."
Donde Min YoonGi, tras una tragedia, el incidente Circus Min Clown (CMC), se convierte en un sociópata, lleno de rabia al no poder reencontrarse con su chico, Park JiMin, quien...
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[...] YOONGI'S POV
Lo abofeteé y sonreí descaradamente, su rostro emanaba una expresión de confusión con un ligero toque de temor, me coloqué encima suyo a horcajadas y posicioné mi diestra en su cuello apretando ligeramente, con mi zurda acaricié su labio lentamente, a lo que él jadeó en respuesta, eso bastó para decidirme a besarlo lascivamente.
Él abrió su boca inconscientemente, abriéndome paso en su cavidad bucal, introduje mi lengua, él permaneció paralizado durante unos segundos y seguido de eso correspondió con un ligero mordisco en mi labio inferior, cosa que me hizo perder las casi nulas ganas que tenía de detenerme.
Mierda... No sé sí me mordió con intenciones de hacer que me detenga, pero... Eso fue jodidamente excitante para mi, ese simple acto me hizo estremecer, y esa corriente eléctrica fue directo a mi erección, dolía, dolía como no tiene idea, pero lo que me excitaba aún más eran sus jadeos y la simple idea de que estaba a mi completa disposición en ese momento... Tan sumiso... Tan mío.
No tardé mucho en estrujar su cuello con mi mano, cada vez con más fuerza hasta sentirlo estremecerse ante la falta de aire, le era aún más difícil respirar con el desenfrenado beso que habíamos mantenido durante más de un minuto, entre mordidas y lamidas, me separé unos instantes después al sentir su espalda arquearse y contraerse repetidas veces ante su desesperación de poder respirar, él jadeaba arduamente, me miraba con unos ojos cargados de necesidad, aún con cierto temor.
- No sabes cuánto extrañé tus deliciosos labios... - lamí su belfo y me alejé lo suficiente para mirarlo con una sonrisa sádica en mi rostro, levantó el inicio de sus cejas, abriendo sus ojos como platos, expresándome su desesperación, se removía ansiosamente mientras balbuceaba (o al menos eso intentaba) era clara su necesidad por tomar una bocanada de aire, pero...
Honestamente, no me importaba, me resultaba excitante ver su rostro desesperado, y no planeaba aflojar mi agarre, aunque... Quizás sí...
De pronto, solté su cuello, él me miraba aún aterrado, era una mezcla de miedo, confusión y rabia, estaba apunto de insultarme, pero yo fui mucho más rápido. Coloqué mi índice en sus labios para ahorrarle las palabras, me dirigí a su cuello, dejando suaves besos, poco a poco, formándose en chupetones, realmente estaba hambriento... Y su aroma me llamó, diciendo "cómeme", y yo... No tengo autocontrol de mis acciones, es decir, mi rostro es una prueba ideal de ello, seguí succionando su cuello, dando repentinas mordidas, jalando su suave, dulce y jugosa piel...
Sus jadeos no tardaron en aparecer nuevamente, una vez que logró "regular" su respiración durante unos segundos, volvió a acelerarse ante los movimientos de mi lengua y labios sobre su tersa piel, debido a mis mordidas que se volvieron más agresivas y más repetitivas, hasta que los besos y lamidas desaparecieron, sólo eran mordidas y chupetones, formando unas marcas hermosas...
Lucieron aún mejor cuando mis dientes hicieron que la sangre brotara lentamente... Era una vista jodidamente ardiente, sangre que brotaba, misma sangre que devoraba gustosamente.