Capítulo trece: En la comisaría.

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Narra Allison:
Llegamos a la estación de policía y nos encerraron en una de las rejas. Justo cuando el policía se retiró Jake se tiró a la cama que había en esta y yo me apoye en las rejas.

-Me van a matar -Comenté.

-Tu preferiste venir a prisión -Respondió.

Explote.

-¿¡Yo!? -Le grite - ¡Estábamos haciendo algo ilegal en lo cual dos personas salieron muertas!

-Una -Me corrigió como si nada.

-¿Crees que eso es poco?

-Deja las estupideces, Eastwood -Me dijo - Esto no es nuestra culpa, a demás pareces como si nunca hubieras precedido una muerte. Esto no es nada a comparación de otras cosas.

-Estoy así de paranoica por la pequeña razón de que en parte fue nuestra culpa -Respondi.

Si Jake no hubiera tomado la delantera ellos no se hubieran preocupado por aumentar más la velocidad o peor, nosotros hubiéramos sido los lastimados.

-No fue nuestra culpa -Respondio.

-Nosotros lo provocamos.

Y yo me encontraba en trauma.

-Déjalo ya.

-¿Qué lo deje? ¡Claro que no!

Jake se quedo en silencio y no respondió.

Uno de los policías llegó.

-Tienen derecho a solo una llamada -Comentó.

Le dije con la mirada de que yo iba a ser la primera. El policía me escolto hacia el teléfono y marque el móvil que me sabía de memoria. Después de dos timbres, contesto:

-Abuela -Salude nerviosa.

-Allison, que milagro -Respondió -¿A qué se debe?

-Abuela -Empecé - ¿Podrías no decirle nada a mamá o la papá?

-¿Qué ha sucedido Allison?

-Un pequeño incidente y bueno, estoy en la comisaría.

-Siempre supe que eras una niña problemática, Allison, no me equivoqué cuando pensé que provocarías más problemas que...

Le interrumpi.

-¿Vienes por mi o no?

-Te conviene quedarte ahí por unas horas, a ver si aprendes algo.

Y me colgó.

La rabia me invadió por completo y colgué el teléfono con rabia. Seguía sin entender porque mi abuela es tan correcta y malvada.

Volví a la selda y me senté en la cama junto con Jake.

-Tu turno -Murmure aún con rabia.

-Prefiero no llamar a nadie, lo mas probable es que me devuelvan a New York.

No respondí a eso.

Me encontraba asustada y en trauma por lo que presencié, asustada por estar en prisión y dañar mi expediente para poder entrar a la universidad de mis sueños, y con rabia por el hecho de que mi abuela no me apoya para nada y mis padres me van a acabar.

-¿Nunca has presenciado una muerte? -Me pregunto de repente.

Negué con la cabeza y me recosté a su lado.

-Yo tampoco, pero he convivido con mi hermana que es casi lo mismo.

-¿Tu hermana? -Pregunté.

-Sophie -Respondió -He vivido con ella todos los años de mi vida y observo como sufre con esa enfermedad y como de un momento a otro esta al borde de la muerte.

-¿Que tiene? -Pregunté.

-No sé porqué pero creo que a Sophie le ha sucedido algo malo o le va a suceder.

-Estará bien -Dije para darle ánimo ya que su estado de ánimo había cambiado de repente.

-Sé que no.

Giro la cabeza y lo mire a los ojos.

-Me voy a sentir culpable toda mi vida por lo que sucedió -Comenté.

-No fue nuestra culpa -Volvió a decir y no hablamos más.

Me quede dormida en cuestión de minutos.

Amigos con beneficios (2da Temp)Historias para obsesionarse. Descúbrelo ahora