capitulo 9

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Una semana atrás luego de su trabajo había sido la mejor experiencia de toda su vida, pero no quería que Sebas volviera a pasar hambre por su culpa. Pero por otra parte quería pasar tanto tiempo con el como le fuera posible. Tampoco sabía si al ir cuando su trabajo finalizará Sebastián querría pasar tiempo con ella. Tenía tantas posibilidades pasando por su mente, pero finalmente decidió ir cerca de las 5 de la tarde. Esperando que el hubiera almorzardo sin ella. Dándole lugar a que lo invite a pasar tiempo con ella al terminar su turno. Estaba arriesgando un lapso de tiempo asegurado a cambio de algo mejor que no sabía si ocurriría. Pero sintió la necesidad de hacerlo. Aproximadamente media hora antes de que el local cerrará, Aitana ingreso al local. Sebastian la vio y le sonrió.

Intercambiaron un par de comentarios graciosos por parte de Sebastián y Aitana realizó la compra del cd. Al menos el no se veía hambriento, aunque si un poco más cansado de lo normal. Aitana tomó la bolsa de la compra y la apretó con fuerza, tal vez en verdad no pasaría lo que ella esperaba. Apenas si podía soportarlo.

- Bien, nos vemos - dijo volteandose hacia la puerta sin verlo a los ojos.

- Espera - dijo apresurado y el corazón de Aitana pareció detenerse en ese momento - Hmm ¿Tienes...algo que hacer? - dijo nervioso - Quiero decir, mi trabajo terminado en veinte minutos. Podríamos ir a tomar algo. Si tu quieres, claro.

Aitana creyó que estallaría de la alegría en ese mismo momento. Apenas si sabía cómo contenerse. Volteo y lo miro con los ojos llenos de un brillo especial.

- Me encantaría.

Ambos de dedicaron una sonrisa llena de felicidad. Mirándose fijamente como idiotas.

Sebas hizo pasara a Aitana a la pequeña habitación detrás del mostrador y le dijo que esperara en aquel lugar sentada unos minutos más hasta que el turno finalizara. Ella obedeció. Era bastaba incómodo la verdad, estará allí ella sola esperando. Cada algunos minutos veía como ingresaban alguno de ellos tres a envolver alguna cosa.

Una vez transcurrido esos interminables minutos, los tres adolescentes entraron al cuarto.

- me cambiaré primero, llevo prisa- dijo Sebastián

Luego de cambiarse el uniforme y colocarse ropa normal.

- ¿Nos vamos?- pregunto simpático

-si.

Aitana estaba muy nerviosa. Estaban una vez más solos, sólo la perfección en persona y ella.

Caminaron a la par. Aitana siguiendo los pasos de sebas. Salieron del centro comercial, cosas que sorprendió a Aitana pero decidió no hacer preguntas y de limitó a seguirlo. Caminaron por la acera frente a una plaza que se encontraba alli, de pronto Sebas detuvo su caminata, Aitana hizo lo mismo.

-¿Te parece bien este lugar?

Aitana observó que el lugar era una conocida cafetería que había estado durante varios años. El lugar tenía muy buena fama y el ambiente era confortante. Aunque ella hubiera dicho que si a cualquier lugar que Sebastián escogiera.

-si

Se adentraron en el lugar. Aitana miraba absolutamente todo a su alrededor. Aunque por más llamativos que resultaran todos los objetos nuevos, Sebastián siempre le resultaría el más hermoso y llamativo.

Tomaron asiento en dos sillas enfrentadas, junto a la ventana desde la cual se podía observar la plaza. Dejando sus abrigos y la pequeña bolsa de plástico a un lado. La iluminación del lugar era neutra, no excesiva y cegadora como la del centro comercial. Tampoco había una cantidad elevada de gente. Era un lugar muy cómodo y acogedor. Aitana dió gracias por ello. Sebastián tomó una de las cartas del lugar y comenzó a leer la lista del menú.

-Creo que pediré un café mediano y dos muffins. Uno de chocolate y uno de frutilla ¿Que hay de tí?- preguntó sonriendo.

-Lo mismo.

-¿Estás segura? ¿No quieres otra cosa?

-No.

-Está bien.

Una simpática mesera se acercó a ellos al cabo de unos minutos y tomó la orden. Sebastián se encargó de pedirla.

-Estará lista en unos minutos.

-gracias-respondió cordial Sebastián

Una vez que la mujer se alejó soltó un gran bostezo, el cual cubrió con su mano. Aitana aprovecho la oportunidad para intentar sacar un tema de conversación.

-¿Tienes sueño? -preguntó bastante tímida.

-Si. Por eso pedí café. Anoche nos quedamos hasta tarde jugando videojuegos con los chicos. Barrieron el piso conmigo, los videojuegos no son mi fuerte.

-¿Los chicos? -preguntó curiosa.

-Si, nos reunimos en la casa de Andrés. Su casa es enorme. Se suponía que era una reunión de chicos. Pero ellos llevaron a sus novias. No tengo nada en contra de ellas. Es solo que no encajaba con nosotros y se aburrían la mayor parte del tiempo.

Aitana se quedaba admirada de la manera en que Sebastián siempre hablaba de sus amistades. Se notaba que los apreciaba en verdad mucho. Se sintió algo mal al saber que Sebastián jamás hablaría así de ella con otra persona. Después de todo, no había nada interesante que decir sobre ella. Incluso le sorprendía que no le diera vergüenza que la vieran junto a ella.

-Aqui tienen su orden. Que la disfruten-interrumpió la mesera.

-Muchas gracias.

Comenzaron a comer sus muffins y sorbiendo de vez en cuando un
trago de su bebida caliente. Estaban en silencio mientras comían, pero no era un silencio incómodo. Intercambiaban algunos comentarios Graciosos como tenían acostumbrado. De vez en cuando Aitana levantaba su vista para ver comer a Sebas , simplemente para admirarlo. En más de una oportunidad se encontró con la mirada café de el, que la observaba sonriente, haciendo que inmediatamente desviara su mirada
hacia otra parte, apenada.

-¿Vives lejos de aquí?- preguntó una vez habiendo terminado su orden, mientras observaba a través del cristal que ya había anochecido. Los dias parecían más cortos debido a la poca luz solar.

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⏰ Última actualización: Jul 10, 2024 ⏰

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la chica de los cd's (sebas y aitana)Donde viven las historias. Descúbrelo ahora