¿𝑾𝒉𝒚 𝒀𝒐𝒖? --> Mi-kyung se va a vivir a Seúl porque su padre viaja mucho, yendo a vivir junto a su hermano, Su-ho, donde no sabe que aventuras o secretos le esperan.
~+~
Fecha de publicación primer cap: 22 d...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
- Chapter Four -
Lee Mi-Kyung
- Vamos a la cafetería, que tengo hambre. - sonrió Soo-jin, a lo que las 3 respondimos con una sonrisa.
De pronto vi como Joo-kyung se iba a hacer otro recado de Su-ho, por lo que decidí ir a ver.
- Chicas, ahora vuelvo, que tengo que ir al baño un rato. - me despedí de ellas con la mano, dejándolas un poco desconcertadas.
Fui a paso rápido hacia las escaleras, y me extrañé cada vez más. ¿Será que Su-ho habrá llamado a Joo-kyung a la azotea para confesarle sus sentimientos? Al pensar aquello sonreí más.
Al llegar a la azotea, vi que al parecer Joo-kyung fue la que citó a mi hermano en la azotea. Pensé que Su-ho no le trataría mal como a las otras chicas, pero lo hizo. ¿Quizás estaba equivocada y fue mi imaginación que Su-ho estaba enamorado de ella? Puede ser.
Cuando me di cuenta de que había pasado bastante tiempo desde que me fui, corrí a toda velocidad de vuelta a la cafetería, deseando que mis amigas no se hayan dado cuenta de nada.
- Hasta que al fin llegas, Miky. - sonrió Soo-ah, palmeando el asiento que tenía al lado.
- Sip, me demoré un poco porque tenía los labios resecos. - intenté disimular mi desaparición.
- No pasa nada, te guardamos unos bollitos de carne, ¿Te gustan? - preguntó ahora Soo-jin.
Asentí emocionada, mientras tomaba uno y lo probaba. ¡Que ricos que están!
- Me encantan, muchísimas gracias chicas. - sonreí feliz.
Noté la mirada de varios chicos acecharme desde lejos, por lo que me sentí un tanto incómoda, pero decidí ignorarlos, al menos por ahora.
- No te preocupes por las miradas de los chicos, es que eres realmente guapa, Miky. - adivinó Soo-ah.
Asentí alegremente, para luego disfrutar de mis deliciosos bollitos. En verdad, si no me los hubieran guardado, no habría podido comer nada. Ahora la comida de la cafetería había sido arrasada por los estudiantes, y ya no quedaba casi nada.
Pasadas las clases, Joo-kyung se me acercó junto con las chicas.
- Hoy es la salida a los bolos, ¿Recuerdas? Pásame tu número, así podemos hablar si pasa algo. - pidió Joo-kyung con su sonrisa característica de siempre.
Asentí con la cabeza, agarré su teléfono y puse mi número en él, al igual que en el de todas las chicas. Había visto que en las series coreanas se hacía eso, pero en mi país eso sería descortés.