Señales había,
el agua de la pileta se estaba llenando.
Vos provocabas,
y yo despacio respondía.
Cada vez que quería dar el gran salto,
algo me hacía retroceder.
En tus actos confié,
el golpe fue duro.
Mi cabeza no paraba de pensar que estaba haciendo mal
Tuviste oportunidades para aclarar el camino,
pero no quisiste hacerlo.
Tus distantes movimientos reflejaban la cobardía que por dentro tenías
Nada pasó,
la pileta nunca se llenó.
ESTÁS LEYENDO
Medianoche de confesiones VERSIÓN EXTENDIDA
PoetrySi te gusto medianoche de confesiones, no te pierdas la versión extendida Disfrutá cada medianoche un poema nuevo. Un lugar para desconectar, liberar y sanar ¡Espero que les guste!
