De nuevo, mil disculpas por el retraso.
Se suponía que iba a ser diario y mi horario no lo permitió.
En fin, ¡Disfruten!
.
.
.
Diablos y doble diablos. De todos los personajes que pensó que encontraría en el estacionamiento, tenía que ser él.
— Me ahorras el trabajo de ir a buscarte— dijo Illumi, el hermano mayor de Killua. Iba acompañado de al menos quince mayordomos con pinta de guardaespaldas— ¿Te has rendido, al fin?
— ¿Rendirme, yo? Sé nota que no me conoces, lo que pasa es que me quede sin dinero.
— No importa, volvamos a casa y... ¿Eh? — Él se detuvo al vislumbrar una silueta más— Oh, eres tú. ¿Debería acusarte de secuestro?
— Hágalo, al comisario Lippo le fascinan los escándalos— Ironizo Kurapika, con todo el ácido que podía reunir. Illumi Zoldyck le provocaba grima instantánea— También le gustara saber los negocios turbios a los que expone a Kalluto Zoldyck, me pregunto, ¿Qué beneficio traerá que ande en esa telaraña de crímenes?
— Te he dicho muchas veces que no hables de nuestro trabajo con la gente, Kill.
— Yo no dije nada, mi Kura es un genio, el lo descubrió solo.
— Pues que lo olvide— Illumi lo miro de un modo tenebroso. A Kurapika le recordaba los ojos de una muñeca hueca— Es mejor que se mantenga al margen. Kill, ¿Qué te dicho antes sobre-?
— Un Zoldyck no necesita amigos.
— Tampoco pretendientes indignos— Agrego Illumi, al tiempo que se cruzaba de brazos— Sube al coche.
— Volveré a esa guarida del mal solo para destruirla por dentro.
La declaración de Killua fue implacable. Illumi lo fulmino.
— Pero volverás a casa— díctamo, mandándolo a entrar al vehículo. Su querido hermano lo hizo de mala gana, dando un portazo ruidoso— Y tú...— Miro a Kurapika de mal modo— Espero que no le hayas hecho algo a mi hermano de lo que puedes arrepentirte pronto.
Con odio creciente, Illumi lo apunto descaradamente.
— No te aproveches del interés que te tiene.
— Nadie sería capaz de hacer eso. Killua es un ente libre que no puedes controlar o encerrar. Te sugiero que no lo sofoques, porque cuando él quiera arrasara con todos.
— ¿Me estás dando un consejo? Conozco a mi hermano, como piensa y hace las cosas.
— El puede pensar por su cuenta, no te necesita. Me pregunto, ¿Sera eso lo que realmente temes?
Para cuando Killua comenzó a preguntarse porque se tardaba tanto, Illumi entro al coche, se sentó junto a él y mando al chofer que arrancara. Killua le quedo mirando con intriga. ¿Se quedó a hablar con Kurapika? De qué manera para que tuviera esa cara de circunstancias.
— Sinceramente, no sé qué le ves a ese rubio.
— Tiene unos ojazos-
— O a ese niño Freecs, no deberías dejarte influir por esa gente.
— ¿Volveremos a hablar de lo impráctica que es la escuela pública y que debería volver a las clases privadas? Sé lo que vas a decir y no, no dejare la escuela.
— Tu único hogar es la Mansión Zoldyck.
Killua apretó el puño, ardiendo en coraje. Al cabo de un rato, se dejó recostar en los almohadones de la limusina.
ESTÁS LEYENDO
Still Into You
FanfictionDesde que sus miradas se encontraron, ya no pudieron volver a ser los mismos. Porque la primavera del amor comenzó a reclamar a sus víctimas y ellos eran el motín más grande. (AU Escolar) (KurapikaxKillua)
