Habia pasado más de un mes y Camila y Lauren seguían en el mismo plan, las cosas entre ellas iban avanzando muy bien, la pequeña estaba encantada con la ojiverde aunque ella no fuese tan alegre con la niña, Lauren seguía en su plan de ser hielo con todo el mundo, pero en algunas ocasiones Molly se había ganado algunas sonrisas de su parte, le caía bien Lauren aunque por dentro también quería que fuese su mamá
Por otra parte Lauren no había dejado de querer besar a Camila, seguía con el mismo plan de dar el siguiente paso pero la castaña no cedía, sentía que no estaba bien hacerlo, sentía que solo se haría daño ella misma si la ojiverde la besaba y llegase a sentir algo por ella, Camila había empezado a sentir un sentimiento por Lauren
- Que haces aquí niña - le dice Lauren con frialdad pero la pequeña niña sonrió dulcemente
- ¿Aquí haces deporte? Es la primera vez que entro a este lugar, es muy bonito y muy grande
- Largo, busca a tu mamá
- Pero tú eres mi mamá, la abuela clara dijo que.....
- Mi madre no es nada tuyo, no es tu abue..... - se calla sentándose frente a ella mientras se colocaba las vendas en sus manos - largo que empezaré con mis entrenamientos
- ¿Vas a boxear? - le pregunta Molly
- ¿No me temes un poquito?
- No - le responde la niña agarrándole de la cara con sus dos pequeñas manitas, sorprendiendo a la ojiverde la cual no la apartó - pareces un perro con ganas de pelear pero no te tengo miedo
- ¿Me parezco a un animal?
- Si, uno de esos salvajes, todo el tiempo andas con la cara toda brava, como un Pitbull, pero los Pitbull si muerden y tú no muerdes - Lauren se quedó quieta escuchando lo que ella le decía - se que no eres peligrosa por eso no te hago caso cuando me miras toda seria como ahora
- De verdad necesito que te vayas de la habitación - le gruñe levantándose - necesito estar sola, voy a entrenar y no me gusta que me vean
- ¿Te da vergüenza?...... quiero aprender lo que haces, eso de dar puños a esta cosa, no debe ser tan cansado o difícil - mira a Lauren - ¿O si?
- No tienes idea, mejor vete a jugar con las muñecas
- Me aburro - resopla Molly - mejor te veo y así aprendo, aprendo rápido, ya se sumar y restar
- ¿Cuanto es dos más dos?
- 4 - le responde rápidamente
- Y 1,500 más 1,500 ¿Cuanto es?
La pequeña se quedó pensando y sonrió después varios segundos - 3000..... mamá me dice que no es difícil sumar, es muy fácil sinceramente
- Por qué te rascas la cabeza ¿Tienes piojos? - la niña se asusta negando rápidamente
- No..... ¿y tú?
- No
- Por qué tú cabello es rubio y no negro como la de mi mamá y la abuela clara
- Que mi madre no es tu abue......- se detiene de nuevo - vete de la habitación Molly
- Está bien, nomas por qué no quiero verte como un perro bravo - lauren mira a Molly con la boca abierta
- Quién te crees para hablarme así
- Molly mi nombre es Molly - dice inocentemente
- ¿Molly? - Camila entra apenada al ver a Lauren con ropa de deporte, pudo ver claramente su parte baja
