Roma.

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Me dejaste en ruinas, así como a Roma. Me heriste tanto, que incluso, mi alma se sintió sola.

Mi cuerpo está inherte y el corazón late a deshoras, pues no encuentra sentido danzar al ritmo de las olas.

El mar ha susurrado "Bonita, llegó la hora", pero por dentro una voz me decía "Espera, él no demora".

No pude mirar hacia atrás y salté hacia la cola, de esa Orca pasajera que viajaba por la costa.

- Ninfa.

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⏰ Última actualización: Apr 02, 2024 ⏰

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