Brian
2022 (17 años)
Me dolia
–Para, por favor para–
Encarcelaba mis muñecas entre sus manos, como siempre recorriendo con su putrida lengua mi cuerpo. Mi cara estaba empapada de una combinacion entre sudor y lagrimas.
¿Cuando terminaria esto?
Diario de brian
2023 (18 años)
Cuando tenia quince, solia pensar que aquellas insinuaciones terminarian en cuanto yo dijera no, y asi lo hice, dije no, entonces todo fue mas obseno, hasta que termino con él privandome de decidir, talvez es porque era un niño.
Cuando, hace dos años empezo a pasar la porqueria que hacia de invadirme, pense que a dieciocho podria decidir, elegir, despues de todo tendria la edad de mandar sobre mis decisiones, sobre mi cuerpo.
Estupido
Brian
Las once con once se marcaban en el reloj de mi comoda. La hora de los deseos
–Q esta noche no venga
El poco aire que habia jugaba con la cortina de mi ventana abierta, mama tenia si acaso una hr de haberse ido al trabajo, la casa no tenia ni un solo ruido, no le escuchaba subir las escaleras, talvez podria dormir tranquilo.
Me hice una bolita entre las tres cobijas de mi cama, me encantaba dormir con calorcito, asi, me quede dormido, aunque no lo suficiente para no reaccionar en cuanto senti sus manos.
De un brinco desperte, y ya estaba encima de mi, frotando su cuerpo con el mio.
–Basta, no quiero, hoy no.
–Basta tú, cariño– tomo mi menton entre sus manos –¿Qué hemos dicho de callarse, brian?
Senti como mi cuerpo temblaba, ya no quiero, ya basta, tuve un arranque de valor, baje una de mis manos hasta su asquerosidad y aprete con tanto odio que termino retorciendose, tirandose a el colchol mientras se cubria, y, corri
Tuve cinco segundos para levantarme de la cama, tomar mis tenis y salir corriendo de la habitacion, sus gritos estaban en ahi y unos segundos despues detras de mi.
Podia sentirlo siguiendome los pasos al bajar la escalera, pude sentir como su dedo roso con mi sudadera a la hora de abrir la puerta.
Lo escuche gritar mi nombre en lo que yo corria lejos de casa, sin saber a donde ir, solo corria, descalzo con los tenis entre mis manos, hasta que llegue a el parque que quedaba a unas calles, recupere el aire de haber corrido y me puse los tenis, sentia mis pies punzar de cansancio.
–Mierda– me asome a la pista despues de tremendo golpe que se escucho ahi, lo vi, un delgado rubio sentado admirando su codo raspado, mientras una patineta chocaba contra el muro de una rampa
–¿Necesitas ayuda?– sali del escondite, llegando hasta el rubio que me miraba con una sonrisa
–¿Haz visto como estaba apunto de lograrlo? Casi domino esa estupida rampa y tuve que enredarme de los pies
Hice una pequeñita sonrisa
–No vi, solo escuche
–Demonios,tu primera impresion de mi pudo ser genial, pero no lo fue, ni hablar.
Le extendi la mano, que él si tomo, se levanto del suelo y se sacudio el polvo que le habia manchado el pantalon
–Increible, que haces aca a estas horas? ¿Skate?
–No, yo, solo tenia insomnio ¿tu?
–Lo mismo, y queria practicar pero me da verguenza que me vean caer, por eso vengo a estas horas
–Peculiar
–Nada q ver brian, solo, nadie me estorba a estas horas, solo mis propios pies entre si– quise reir pero el echo de que supiera mi nombre fue un poco perturbador
–No te he dicho mi nombre–
–¿Que?– Arrugo la frente confundido, para despues volver a la expresion serena –Tomamos clase juntos, he ecuchado tu nombre en la lista
–Nunca, te he visto
–Nop, estas muy ocupado durmiendo en clase
Tenia razon, iba a la escuela, hacia mis trabajos y en lo que restara de hora, mientras todos socialisaban yo terminaba durmiendo, acurrucandome entre mis brazos.
–Quita esa cara, no te juzgo, tambien me aburro un poco
Caminamos hasta unas bancas, el rubio saco un chocolate de su bolsillo
–No te vayas a sentir mal pero, evidentemente no se tu nombre
–Soy Roger– Me regalo un pedazo de su chocolate –Quieres que mañana nos juntemos los pupitles? Asi puede que no te aburras y no te quedes dormido
Asenti.
—Genial– Tenia tiempo que no sentia un silencio tan comodo, solo nosotros dos, sentados en una tipo banca de cemento, comiendo un chocolte compartido, incluso habia olvidado el miedo que me habia hecho huir de casa, me sentia tranquilo, y feliz, lo unico que pedia en este mundo era eso, y lo unico que slowtown me daba era miedo, silencio tristeza e incomodidad.
Ya cuando terminamos el chocolate decidimos irnos, roger me llevo hasta mi casa, alegando que le quedaba de paso a la propia, nos despedimos de un movimiento chistoso de manos y se alejo.
Cuando su imagen fue lo suficientemente borrosa abri con mucho cuidado la puerta, slowtown estaba en silencio, solo, con una quietud de miedo.
Subi las escalera evitando el crujir.
Entre a mi cuarto del cual no podia ver nada, cerre la puerta, me regargue en ella y me deje caer de bruses.
El crujido de la base de mi cama de eschucho, abri grande los ojos para tratar de ver en la obscuridad.
–Te tardaste brimi.
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Slow Town / Maylor
DiversosSlowtown, yo solo era un niño en aquel entonces, mientras los demás niños se preocupaban por la calcomanía que les saldria en los dulces, yo me preocupaba que slowtown no entrara en mi habitación. Slowtown, ¿Alguna vez podré escapar de aqui? -Brian...
