Veintisiete: Esperame

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Ingenuamente pensé que una mañana despertaría y mis sentimientos por ti desaparecerían, no imagine que el hecho de admitirlo los volvería mucho más fuertes, tanto que a veces no sabía qué hacer con ellos.

Tú por otro lado y de la misma forma en que lo has hecho toda tu vida, lograste superar los estragos que el accidente causó en ti, por fortuna las lesiones no fueron tan graves así que solo fue necesario tomarte un pequeño descanso, aunque por supuesto que no te ibas a quedar con las manos quietas.

Aprovechaste ese tiempo para concluir el primer borrador de tu historia, esa historia que no abandonó tu cabeza durante muchos años. Debo decir que no fue nada fácil lograr que alguien la leyera, pero sucedió y ahora estabas aquí, te reuniste con un grupo de editores, la fecha y los detalles para la publicación de tu libros habían sido definidos al fin. Era una editorial pequeña por lo tanto el presupuesto destinado no sería mucho, pero era un comienzo.

Eras feliz y eso era lo único que importaba.

La novela que escribiste era realmente increíble, era como si Harry Potter y Alicia en el país de las maravillas hubiesen tenido un hijo, todo eso sumado a una gran cantidad de galaxias, estrellas y planetas.

—Por Jennie. —Dijo Rosé al mismo tiempo que elevaba su vaso lleno de vodka, su voz apenas era audible entre toda la multitud, porque nada mejor para celebrar que un club nocturno.

—Nuestra niña creció tan rápido. —Era evidente que Lisa tenía unas copas de más encima, de hecho ambas lo hacían, excepto tú.

—Basta, Lisa. —No era un secreto lo difícil que resultaba para ti aceptar halagos o cualquier muestra de afecto en realidad. Las únicas personas que considerabas tu familia estaban sentadas justo frente a ti.

—Eres increíble, Jennie. Dejanos disfrutar un poco. —De la nada Lisa se levantó de su asiento y se subió a la mesa logrando ganar la atención de todos. —Escuchen, amigos. Esta mujer que ven aquí es mi amiga Jennie y es un genio...

Jennie estaba terriblemente avergonzada, así buscó ayuda en los ojos de Rosé, pero lo único que encontró fue ese brillo que indicaba que una locura se avecinaba.

—¡Nuestra amiga será famosa! —Rosé imito las acciones de Lisa, sorprendentemente todos estaban demasiado ebrios como para procesar las palabras dichas por ese par de desconocidas, así solo siguieron la corriente, exclamaron el nombre de Jennie con entusiasmo.

—Ustedes dos no tienen remedio. —Pronunciaste antes de tomar un trago más, escondiendo a través del cristal, la sonrisa que se formaban en tus labios.

...

Después de asegurarte que tus amigas llegaran a casa, caminaste un poco por las calles. Había mucha paz en el aire, era como si todos esos miedos y dudas comenzarán a evaporarse, te miré al igual que siempre y no pude evitar que mi pecho se llenará de orgullo.

Después de tanto tiempo entendí que no necesitabas un héroe, no necesitabas que alguien resolviera todos tus problemas, porque tú misma eras esa persona, tú te salvaste del caos una infinidad de veces, los demás solo eran ese empujón extra.

Te detuviste para tomarte unos minutos, aspiraste el aroma a tierra y pasto que flotaba en el aire, tus brazos abrazaban tu torso, pude ver la forma en la que tus mejillas comenzaban a enrojecerse, a tu cuerpo no le agradaban mucho las bajas temperaturas

Creí que te quedarías ahí contemplando el manto de estrellas que estaba frente a ti, pero de la nada juntaste tus manos y cerraste los ojos con fuerza, justo de la misma forma en la que lo hacías hace años, cada vez que veías una mariposa o una estrella fugaz.

Me intrigaba saber qué clase de deseo le pedías a las estrellas, quería saber que anhelaba tu corazón, quería ser como una de esas estrellas a las que mirabas con tanto anhelo.

Después de asegurarme que llegaras a casa, salí corriendo lo más rápido que pude, durante todo este tiempo había aprendido a dosificar mi tiempo contigo, una dosis alta siempre resultaba contraproducente para mi corazón.

...

—¿Estás diciendo que crees que Jennie puede verte? —Era un poco obvio que Mina no me creería, ni siquiera yo misma lo hacía, pero había un par de cosas que simplemente no podía sacarme de la cabeza.

—¿Suena muy loco?

—Supongo. —Se detuvo a pensar un poco y luego me miró. —Pero pienso que puede ser una posibilidad. Tal vez tú y Jennie tienen una conexión más fuerte de lo que crees.

—¿Lo crees así? —Tal vez no estaba tan equivocada después de todo.

—Por supuesto. —respondió con una amplia sonrisa, tanto que en realidad quería creerle. —Deberías hacer algo al respecto.

—¿Algo al respecto?

—Por dios, Jisoo. Tu cerebro está funcionando muy lento. Yo solo tengo curiosidad, si tanto te interesa Jennie, ¿por qué aún sigues aquí?

—Porque no tengo otra opción. —Esa era la respuesta más obvia y la única que conocía en ese entonces. —Ella jamás podrá verme y... 

—¿Irene no te lo dijo? —Negué rápidamente, después de todo había muchas cosas que yo no sabía. Cosas que me perdía por pasar en la tierra.

—Desde hace mucho tiempo circula un rumor. Se dice que existió un ángel que estaba completamente cautivado por la belleza de la tierra, por la humanidad y todo lo que eso implicaba. Su deseo por ser humano era tan grande que renunció a la vida eterna, se convirtió en un mortal más.

—¿Qué?

—Es posible, aunque muchos dicen que en la tierra no le fue bien. Tenía una idea equivocada de lo que significaba ser humano, no soportó la cantidad de desgracias que le vinieron encima y terminó suicidándose en un intento por volver aquí. —Miré a Mina horrorizada. —Su alma quedó atrapada en un limbo.

—¿Eso significa que puedo terminar...?

—Eso significa que puedes volverte humana. —respondió Mina con entusiasmo. —Estoy segura que todo lo demás solo son cuentos para asustar a los ángeles ingenuos. —Yo creo que él encontró algo que valía realmente la pena. La cuestión aquí es... ¿Jennie lo vale? ¿Renunciarías a la eternidad para estar con ella?

¿Renunciar a todo? Mi corazón saltó emocionado con tan solo escuchar esas palabras, hasta hace unas cuantas horas pensé que todos mis sueños eran imposibles, que los llevaría conmigo hasta que me convirtiera en polvo, pero ahora resulta que existe esa posibilidad.

Me dió miedo imaginarlo, pero también supe con certeza que era capaz de hacerlo. 

...

Falling in Life -JensooHistorias para obsesionarse. Descúbrelo ahora