"Eres lo más cercano al cielo de lo que jamás estaré"
Todo pasó con excesiva velocidad después de ese momento y nadie está completamente seguro sobre lo que ocurrió aquella tarde en el hospital, no había explicación alguna para que dos mujeres casi sepultadas entre los escombros lograran salir con vida. Muchos lo atribuyeron a la suerte, otros simplemente lo llamaron milagro.
Pero lo que nadie sabe es que hubo un corazón que se compadeció de Jisoo y de Jennie. Y había decido que quizás era hora de darles una oportunidad.
La castaña recuperó la conciencia a los pocos minutos de ser rescatada, despertó justo a tiempo para ver cómo trasladaban de emergencia a Jisoo. Y mientras eso sucedía, Jennie logró ponerse de pie y encerrar sus sentimientos una vez más.
Todo lo que hacía era ver, escuchar y oler.
Los amigos de Jisoo la subieron rápidamente a una ambulancia y comenzaron a llenar su cuerpo con un sin fin de aparatos, había desesperación en sus rostros y lágrimas en sus ojos. El miedo los hacía actuar de maneras desesperadas. Era una sensación familiar que Jennie casi podía sentir.
Y entonces permaneció ahí completamente inmovil, viendo como la ambulancia se alejaba rápidamente. Escuchó que su estado era crítico y no entendió nada más.
Su mente se sentía completamente desconcertada de la realidad que atravesaba, todo su ser se sacudía como si se tratara de olas violentas. Como si estuviera a un paso de perderlo todo, de perderse a sí misma. Ahora podía verlo, su vida nunca fue la mejor, pero al menos tenía algo y ahora... Ahora siente que se le escapa de las manos.
Siente que un pedazo de su alma le está siendo arrebatado por completo, siento que está a punto de caer, una caída de la que jamás podrá recuperarse.
—¿Jennie? —Una voz preocupada preguntó con suavidad acercándose a ella. —Jen...
La castaña no hizo nada más que arrojarse a esos brazos y llorar con todas sus fuerzas. No dijo nada más y Lisa no hizo preguntas, no las hizo porque sabía perfectamente que pasaba.
Ahora las cosas incluso parecían ser más claras, la verdad que durante tanto tiempo Jennie se había negado a ver, se estaba haciendo presente.
...
Todo era silencio, un silencio tan suave que Jennie a veces se preguntaba si era realidad. Esa horrible realidad en la que Jisoo llevaba días sin despertar, sin escuchar su voz, sin ver sus hermosos ojos. Eran pequeñas cosas que tenía antes y que ahora quizás pueda perder para siempre.
Pensar en ello es algo que ni siquiera se permite y en cambio se ocupa de que todo esté en orden. Su rutina se había convertido prácticamente en llegar, cambiar el agua al florero, sentarse a un lado de Jisoo y tomar su mano.
Observa la forma en la que su pecho sube y baja con cada respiración, eso la reconforta de alguna manera, le hace pensar que Jisoo aún está con ella, por muy lejano que eso parezca.
Ver a Jisoo le recuerda el propio caminar de su vida, lo equivocada que había estado al pensar que la mejor forma de proteger su corazón era sepultándolo, que estaba mejor sola y que probablemente estaba destinada a ser una pieza de rompecabezas perdida.
Se había convencido de que abrir su corazón solo le traería sufrimiento y le daría la oportunidad a los demás de acabar con ella. Pero ahora, mientras veía a Jisoo, podía comprender que el amor era parte de la vida, de la misma forma en la que lo era el sufrimiento.
Y estaba tan equivocada en pensar que era una pieza perdida o rota. Todos esos años que se tuvo que enfrentar al rechazo y a la pérdida, nunca se trataron de un recordatorio. Pretender estar en soledad para evitar lastimarse es igual a pretender no vivir por temor a morir.
Ahora solo deseaba con todas sus fuerzas que Jisoo despertara, necesitaba preguntarle un par de cosas, necesitaba escucharla, necesitaba sentirla. Quizás era hora de soltar el pasado y darle la bienvenida a todo el amor que Jisoo le ofrecía, aquel que ella había empezado a sentir desde hace tiempo.
Su mano fue directamente al rostro de Jisoo, en donde movió algunos mechones de cabello rebeldes.
—Lamento no haberlo visto antes, lamento hacerte esperar tanto. —Jennie suspiró pesadamente antes de continuar, y contrario a lo que todos pensaban su corazón le decía que Jisoo podía escucharla. —De ahora en adelante, te prometo que si te quedas conmigo... No me iré de tu lado jamás. —dijo antes de besar los nudillos de Jisoo. —Solo... Necesito que estés aquí.
...
N/A: No tienen idea de lo dificil que me está siendo construir un final... Supongo que esas son las cosas de cambiar contantemente de idea central jajaja Como sea, capítulo corto porque el siguiente es el final. Happy ending
Se aceptan sugerencias, criticas o lo que sea.
ESTÁS LEYENDO
Falling in Life -Jensoo
أدب الهواةJisoo es un ángel que ha pasado la mitad de su existencia cuidando a Jennie Kim y la otra mitad enamorada de ella.
